El grito de justicia de los padres buscadores en México

Para estos padres, el Mundial no representan alegría, sino la ausencia de sus seres queridos. A través de su activismo, exigen que la sociedad y el mundo reconozcan que su lucha nunca se detiene el Día del Padre

A pesar del Día del Padre y los festejos del Mundial, éstos padres buscadores narran cómo es vivir sin uno de sus hijos.
A pesar del Día del Padre y los festejos del Mundial, éstos padres buscadores narran cómo es vivir sin uno de sus hijos.Brenda Salas y Especial

Mientras el país se entrega a la euforia del Mundial, miles de padres transforman la festividad en una jornada de lucha incansable, exigiendo que la mirada global hacia México no ignore a sus hijos desaparecidos.  

Para los padres buscadores, esta temporada no se mide en goles, sino en días de ausencia, jornadas de lucha y la esperanza de que, ante la mirada del mundo, su dolor sea finalmente escuchado. 

Este Día del Padre no habrá abrazos ni celebraciones para el señor Gustavo Hernández, José Luis Castillo y Marco Antonio Ramos, ya que sus historias están marcadas por un denominador común: la búsqueda incansable de sus hijos, un rol que los obliga a abandonar la tranquilidad de sus hogares para convertirlos en la voz de sus desaparecidos. 

Gustavo Hernández pide ayuda para encontrar a Abraham.
Gustavo Hernández pide ayuda para encontrar a Abraham.Brenda Salas

Recientemente, Gustavo Hernández acudió al Centro de Entrenamiento de la Selección Mexicana no para pedir un autógrafo, sino para intentar entregar una carta. Su hijo, Abraham Zeidy Hernández, desapareció el 14 de mayo de 2024 en Monterrey, mientras trabajaba en una aplicación de transporte.

Lo que más deseo es estar con mi hijo viendo los partidos, viendo campeón a nuestra selección junto a él”, comparte afuera de las instalaciones donde pidió que los seleccionados y aficionados compartan las fichas de búsqueda y abracen a las familias con respeto, transformando la festividad mundialista en un ejercicio de empatía.

Gustavo es uno de los padres buscadores que en abril pasado se dirigió a la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para pedir que le sea entregado “aunque sea un huesito” de su hijo “para darle cristiana sepultura”. 

16 años de resistencia siendo padre buscador 

La lucha de José Luis Castillo es una de las más largas y reconocidas en el país. Tras la desaparición de su hija Esmeralda Castillo, el 19 de mayo de 2009, en Ciudad Juárez, ha dedicado más de una década y media a la defensa de los derechos humanos.

José Luis Castillo lleva más de una década tras su hija.
José Luis Castillo lleva más de una década tras su hija.Especial

Para él, la búsqueda no entiende de fechas especiales ni de descanso. 

Su activismo se ha convertido en un símbolo de la tenacidad de los padres que, ante la omisión de las autoridades, han tenido que asumir la tarea de localizar a sus seres queridos.

El vacío durante el Día del Padre

La historia de Marco Antonio Ramos es el reflejo de la urgencia. 

Marco Antonio busca a su hija de 14 años, Heidi Naomi.
Marco Antonio busca a su hija de 14 años, Heidi Naomi.Brenda Salas

Su hija, Heidi Naomi Ramos Pérez, de 14 años, desapareció el pasado 4 de marzo, en la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. Su habitación permanece intacta, tal como la dejó al salir solo con su uniforme escolar.

A diferencia de otros casos, Heidi no se llevó su teléfono celular, lo que refuerza la hipótesis de la familia sobre una sustracción forzada. 

Marco Antonio, quien describe a su hija como una joven dedicada al estudio, el dibujo, la música y el fútbol, ha recorrido parques y revisado grabaciones sin éxito. 

Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación, aseguró que el gobierno federal seguirá trabajando “con respeto y responsabilidad” en el tema de las desapariciones.
Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación, aseguró que el gobierno federal seguirá trabajando “con respeto y responsabilidad” en el tema de las desapariciones.Foto: @rosaicela_

Para este padre, la desaparición es un hueco que ninguna festividad puede llenar, especialmente cuando la pequeña, que compartía la pasión por el deporte, ya no está en casa para celebrar.

Estos tres hombres comparten la carga de una “silla vacía”, pero también la determinación de no bajar la guardia. Mientras el país se detiene ante la pantalla del televisor por el Mundial, Gustavo, José Luis y Marco Antonio invitan a la sociedad a no olvidar que detrás de cada cifra oficial de desaparecidos hay un padre que, lejos de celebrar, sigue buscando el camino a casa para sus hijos.