GPS inservibles en la vaquita marina causan golpe por 54.7 mdp al erario

850 equipos GPS instalados hace 10 meses en pangas del Alto Golfo de California nunca funcionaron, poniendo en riesgo el monitoreo de la pesca furtiva.

El fallo representó un gasto inútil de más de 54.7 millones de pesos asignados por Hacienda en 2024 para proteger el hábitat de la vaquita marina.
El fallo representó un gasto inútil de más de 54.7 millones de pesos asignados por Hacienda en 2024 para proteger el hábitat de la vaquita marina.Especial

La colocación tardía de 850 dispositivos de rastreo satelital en las embarcaciones menores (pangas), en el hábitat de la vaquita marina, hace 10 meses, derivó en un posible gasto infructuoso para el erario de más de 54.7 millones de pesos.

Lo anterior, debido a que los equipos nunca funcionaron y no se pudo realizar el monitoreo de la pesca comercial en el Alto Golfo de California, tal como lo establece el Acuerdo Regulatorio publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) desde septiembre de 2020 y el Plan de Acción de Cumplimiento acordado por México con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), en abril de 2023.

Tras la instalación de los aparatos de geolocalización GPS, en octubre de 2025, cooperativas y federaciones de San Felipe, Baja California, y Santa Clara, Sonora, comenzaron a recibir quejas de los pescadores sobre fallas en las baterías que los dejaban tirados a la deriva en alta mar.

En mayo de 2026, Excélsior documentó que los dispositivos que pretendían detener las actividades de pesca furtiva en la región y combatir el tráfico ilegal de totoaba solo estaban de adorno en las pangas, porque ninguna autoridad verificaba en las rampas de embarque y desembarque que se encontraran encendidos, “y nadie sabe si están conectados o no a algún radar”, declararon, por su parte, representantes del sector.

En respuesta a solicitudes de información a través del portal “Transparencia para el Pueblo”, la Secretaría de Marina (Semar) contestó que no contaba con documentos existentes relacionados con el monitoreo satelital/GPS de embarcaciones menores en el Alto Golfo de California, “ya que no forma parte de las atribuciones conferidas a la Autoridad Marítima Nacional”.

Mientras que la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca) intentó escudarse en una irregular clasificación de “reserva de la información” por 12 años para no reconocer que sigue sin cumplir con sus propias regulaciones y con la meta 2.12 del Plan de Acción de Cumplimiento acordado con CITES, que establecía como fecha límite para el rastreo satelital y el monitoreo de todas las embarcaciones menores del hábitat de la vaquita marina, a más tardar en mayo de 2024.

Especial

Dinero tirado a la basura

El pasado 31 de agosto, la Conapesca emitió circulares para que los titulares de permisos de pesca comercial en el Alto Golfo de California se presenten a las oficinas locales, con el fin de instalarles un nuevo dispositivo de rastreo satelital, en lugar del equipo colocado apenas el pasado mes de octubre.

“Se solicita que las embarcaciones se encuentren disponibles y en condiciones adecuadas para la instalación del equipo, a fin de facilitar el desarrollo de los trabajos y evitar retrasos en el proceso”, indica el documento oficial.

El aparato que sustituirá al transmisor GPS adaptado y colocado por la Secretaría de Marina (Semar), hace 10 meses, es ahora de la firma francesa CLS (Collecte Localisation Satellites), que, según su portal de internet, tiene presencia en 90 países y equipa a más de 15 mil embarcaciones pesqueras en el mundo, “combinando confidencialidad de datos, sistema anti-manipulación (posicionamiento dual-Doppler) y resistencia al ambiente marino”.

El modelo NEMO, que ya se puso en al menos 80 pangas del Golfo de Santa Clara, es alimentado por energía solar y ofrece una conectividad global híbrida, “utilizando redes GPRS/IoT en aguas costeras y cambiando automáticamente a la red satelital cuando la embarcación se encuentra fuera del alcance de redes terrestres”, además de que cuenta con un botón de asistencia o pánico integrado (botón SOS), en caso de falla técnica o accidente.

El precio de venta de este nuevo equipo ronda los 600 euros, aproximadamente 11 mil 828 pesos mexicanos, por el paquete de hardware básico, más el costo de los planes de transmisión, es decir, que la sustitución del dispositivo de rastreo satelital representa un gasto extra de al menos 10 millones 53 mil pesos.

De acuerdo con el Informe de Avances y Resultados del Plan de Acción de Cumplimiento del Gobierno de México, entregado a CITES, con fecha de septiembre de 2024, el primer equipo GPS que resultó inservible representó un gasto de más de 54 millones 794 mil pesos, entre la plataforma del Sistema de Localización de Embarcaciones Menores (SISMEP), que se tuvo que desarrollar, y la adquisición de los equipos tecnológicos.

“Adicionalmente, se están gestionando los recursos correspondientes al arrendamiento del servicio satelital y la adquisición de los kits necesarios para realizar la instalación de las terminales en las embarcaciones.

En el mes de junio de 2024, se recibieron recursos de parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por un monto de 54,796,149.44 pesos mexicanos, mismos que fueron ejercidos para el desarrollo del proyecto, incluyendo la adquisición de equipos”, indica el reporte en poder de este diario.

Según las metas establecidas en el Plan de Acción de Cumplimiento para salvar a la vaquita marina de la extinción, el presupuesto asignado para el monitoreo de embarcaciones menores es de 150 millones de pesos, es decir, que hasta el momento se han aplicado, ya contando los nuevos dispositivos satelitales, 43.23 por ciento de los recursos disponibles.

Una historia de nunca acabar

El representante en México del Centro para la Diversidad Biológica (CDB), Alejandro Olivera, exigió una investigación a fondo para deslindar responsabilidades por un presunto daño al erario debido a la posible compra de equipo a sobreprecio e inservible para monitorear las embarcaciones menores en el hábitat de la vaquita marina.

“Estos GPS responden a una regulación incumplida desde 2020. Ya se gastaron millones de pesos en equipos que terminaron sin usarse: 850 dispositivos instalados desde octubre pasado que nunca funcionaron. Peor aún, cuando se pidió esa información por transparencia, Conapesca la clasificó como reservada por 12 años”, alertó.

Alejandro Olivera lamentó que se siga perdiendo el tiempo, queriendo “innovar”, cuando ya solo quedan entre siete y 10 ejemplares de vaquita marina, sobre todo cuando México ya tenía 928 embarcaciones menores monitoreadas en 2018, con equipos probados a nivel mundial de la empresa Pelagic Data Systems (PDS), que arrojaban buenos resultados y se abandonó el programa, eliminando su presupuesto, bajo el argumento de la llamada austeridad republicana.