"Fue ataque de celos"; juez descarta intento de feminicidio y libera a agresor por $50 mil

La resolución permitió al imputado llevar su proceso penal en libertad, desatando la indignación de la víctima, Ximena Rodríguez Monroy, estudiante de 20 años de la UNAM

El agresor permaneció prófugo durante cinco meses, presumiendo previamente contactos políticos y capacidad económica para eludir la ley.
El agresor permaneció prófugo durante cinco meses, presumiendo previamente contactos políticos y capacidad económica para eludir la ley.Especial

Para el juez de control Rafael López López, del Poder Judicial del Estado de México en Tlalnepantla, estrangular a una mujer hasta dejarla inconsciente no constituye una tentativa de feminicidio... porque la víctima logró sobrevivir.

Ximena Rodríguez Monroy tiene 20 años y es estudiante de la licenciatura en Derecho en la FES Acatlán. Durante dos años vivió atrapada en una relación de noviazgo atravesada por el control, la manipulación emocional, celos desmedidos y la amenaza constante de suicidio por parte de su expareja, Jorge Alonso "N", de 23 años.

"Me amenazó con que se iba a quitar la vida si yo lo dejaba. Por eso muchas veces yo regresaba, porque pensaba: Bueno, tal vez sí se la quita y ahora voy a ser la culpable'": relata la joven sobre el ciclo de violencia en el que se encontraba sumergida.

El 11 de abril en Naucalpan, tras romper la relación, Jorge Alonso "N" (23 años) destruyó el celular de la víctima, le prensó el tobillo con la puerta del auto y la estranguló hasta dejarla inconsciente.
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El 11 de abril en Naucalpan, tras romper la relación, Jorge Alonso "N" destruyó el celular de la víctima, le prensó el tobillo con la puerta del auto y la estranguló hasta dejarla inconsciente.

El pasado 11 de abril, en el estacionamiento de una plaza comercial en el municipio de Naucalpan, Ximena decidió ponerle fin al noviazgo. La reacción de Jorge Alonso "N" fue un ataque de furia: destrozó el teléfono celular de la joven, le azotó la puerta del coche en el tobillo y, finalmente, la tomó del cuello para asfixiarla.

"Ahí es cuando me empieza a estrangular... Él me decía que ahora sí me iba a cargar la chingada y que, si no estaba con él, no iba a vivir para estar con alguien más", recuerda Ximena. "En un último aliento grité por ayuda y es cuando me desmayé. Nada más vi todo negro, no sé cuánto tiempo estuve así. Cuando desperté, una señora me estaba dando los primeros auxilios".

Tras la agresión, los peritajes del médico legista adscrito a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmaron el estrangulamiento. Con base en los hallazgos, la representación social reclasificó las investigaciones al delito de feminicidio en grado de tentativa y obtuvo una orden de aprehensión.

Sin embargo, Jorge Alonso "N" evadió la justicia durante cinco meses. De acuerdo con el testimonio de la víctima, el señalamiento de impunidad vino advertido desde tiempo atrás por el propio agresor.

"Él me había dicho que podía hacer lo que quisiera, que tenía el dinero para comprar a quien quisiera; que su familia tenía los contactos porque le habían financiado campañas a diversos políticos", denunció Ximena Monroy.

Ximena Rodríguez Monroy teme por su vida y exige prisión preventiva: “Mi vida no tiene precio”.
Ximena Rodríguez Monroy teme por su vida y exige prisión preventiva: “Mi vida no tiene precio”.Especial

El pasado 14 de octubre, el proceso judicial dio un giro en los juzgados del Penal de Barrientos. En el desarrollo de una audiencia señalada por irregularidades, el juez de control Rafael López López resolvió desestimar el delito de feminicidio en grado de tentativa.

Pese al antecedente de asfixia y las amenazas explícitas de muerte registradas durante la agresión, el juez sostuvo en sus argumentos que "en ningún momento se advierte que estuvo en peligro su vida" y que los hechos se circunscribieron a un "acto de celos".

Para sostener la no imposición de la medida cautelar de prisión preventiva, argumentó la falta de incidentes previos reportados durante el tiempo de evasión: "Han pasado 7 meses, no hay ningún registro, ningún dato de prueba de que el justiciable haya violado medidas de protección, haya molestado, intimidado o amenazado a la víctima (...) No quiere decir que el justiciable represente un riesgo para la víctima", confirmó el juez durante la audiencia.

A partir de este criterio, se fijó una fianza de apenas $50 mil pesos para concederle la libertad procesal al imputado, otorgando un plazo de tres meses para el desahogo de las investigaciones complementarias.

Actualmente, Ximena vive con miedo de que su agresor regrese a concretar la amenaza ejercida meses atrás. Sabe que Jorge Alonso "N" conoce sus rutinas diarias, sus trayectos y el plantel universitario al que acude.

"Busco que él esté preso. No le pueden poner un precio a mi vida; mi vida no tiene precio", concluye Ximena.