La familia mexicana, al olvido; revela estudio

Las personas entre 18 y 34 años tienen menores vínculos con sus parientes, según Sapien Labs; la tecnología y la alimentación ultraprocesada inciden en la salud mental

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La familia mexicana siempre fue el último refugio, la red de seguridad inquebrantable ante cualquier adversidad, pero un estudio revela una grieta profunda.Foto: Generada con IA.

En el imaginario colectivo, la familia mexicana siempre fue el último refugio, la red de seguridad inquebrantable ante cualquier adversidad. Sin embargo, los datos más recientes del reporte La salud mental mundial en 2025 de Sapien Labs revelan una grieta profunda en los cimientos de nuestra sociedad: los mexicanos están perdiendo sus vínculos familiares, y el costo emocional está llevando a las nuevas generaciones a un estado de “supervivencia” mental.

Históricamente, América Latina lideraba la fortaleza de los lazos familiares, pero la tendencia global hacia la desconexión ha alcanzado a México. Mientras que 75% de los mexicanos mayores de 55 años reporta mantener vínculos estrechos con su familia, esta cifra cae drásticamente entre los jóvenes de 18 a 34 años. Actualmente, México ocupa el lugar 31 a nivel mundial en cercanía familiar para este grupo joven, situándose apenas en un promedio de 61 por ciento.

El reporte advierte que quienes mantienen conexiones familiares débiles tienen una probabilidad cuatro veces mayor de caer en los rangos de salud mental más críticos: “angustiado” o “luchando”. La familia, que solía ser el vehículo para integrar a la niñez a la trama social de manera sana, está dejando de cumplir su función, provocando una desconexión que impacta directamente en la estabilidad emocional a lo largo de toda la vida.

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Ilustración: Erick Retana.

Abismo emocional

Cuando estos vínculos se rompen o se debilitan, la mente de los jóvenes mexicanos entra en conflicto. El informe detalla una serie de problemas específicos que están asfixiando a la Generación Z y a los Millennials.

Los jóvenes con vínculos familiares débiles reportan una mayor evasión y distanciamiento de situaciones sociales, así como serias dificultades para formar nuevas relaciones fuera del núcleo familiar.

De acuerdo con el reporte, se observa un aumento sistemático en sentimientos de tristeza y desesperanza, acompañados de pensamientos obsesivos o no deseados que dificultan el funcionamiento diario.

Dispositivos digitales a edad temprana, una de las causas

El reporte vincula este deterioro con la obtención temprana de dispositivos digitales. En México, los jóvenes recibieron su primer smartphone a los 13 años en promedio (lugar 14 global). Esta adopción temprana, sumada a la falta de guía familiar, se asocia directamente con un aumento en pensamientos suicidas, agresividad hacia otros y un sentimiento de distanciamiento de la realidad.

México es el decimosexto país con mayor consumo de alimentos ultraprocesados entre los jóvenes (54% los consume casi a diario). El informe vincula científicamente esta dieta con niveles más altos de depresión y un menor control cognitivo y emocional.

La brecha generacional en México es alarmante. Mientras los adultos mayores (55+) mantienen una salud mental estable con puntuaciones cercanas a 100 —un nivel esperado para una población funcional—, los jóvenes de 18 a 34 años promedian apenas 38-40 puntos, situándose en el rango de “Soportando”.

Hoy, 41% de los adultos jóvenes en el mundo enfrenta retos significativos que afectan su habilidad para ser productivos, una cifra cuatro veces mayor que la de sus abuelos.

*mcam