Exjefe de Resguardo del Senado huyó dos veces de la policía en el recinto
Fidel Ortiz se refugió en el sótano de la Cámara Alta para evadir una orden de aprehensión por el caso Arantepacua; renunció tras encubrimiento de sus subalternos

El exdirector general de Resguardo Parlamentario del Senado, Fidel Ortiz, se escapó en dos ocasiones de ser detenido por policías de investigación del estado de Michoacán, quienes acudieron al Senado para cumplimentar una orden de aprehensión por su involucramiento en los hechos ocurridos en 2017, en Arantepacua, Michoacán, donde perdieron la vida cuatro personas.
El viernes 8 de mayo, a las 11:00 horas, elementos de la policía de investigación de la Fiscalía General del Estado de Michoacán se presentaron en la Puerta 4 del Senado de la República para cumplimentar una orden de aprehensión en contra de Demetrio Fidel Ortiz Barragán, pero los elementos de Resguardo Parlamentario, subalternos de Ortiz Barragán, negaron que estuviera en las instalaciones, de acuerdo con información obtenida por Excélsior.
El primer escape y el cerco de protección
El martes 19 de mayo, a las 10:00 horas, nuevamente los elementos policiales se presentaron en la Puerta 4 del Senado e informaron a Eric Ignacio Asiain Céspedes, subdirector de Vigilancia Exterior e Interior de Resguardo Parlamentario y quien es amigo personal de Fidel Ortiz, que buscaban a éste último para detenerlo, pero les informó que no estaba en el lugar.
Pero de acuerdo con la información obtenida por este diario entre autoridades del Senado, Ortiz Barragán sí estaba en el edificio, aunque se refugió en una oficina del sótano 4, de donde salió hasta la mañana del 20 de mayo, cuando habló brevemente con el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, para presentarle su renuncia.
De acuerdo con información mexicana confirmada por este diario con autoridades del Senado, la presencia de la policía de investigación del estado de Michoacán la conocieron hasta la tarde del 20 de mayo, porque el círculo de poder de Ortiz decidió guardar silencio, pero una vez que él presentó su renuncia, debieron entregar la información.
Los vínculos con el caso Arantepacua
El viernes, Excélsior informó que después de siete años y cinco meses, Fidel Ortiz renunció al cargo de director general de Resguardo Parlamentario del Senado, luego de diversas polémicas por los excesos del personal de vigilancia a su cargo, entre quienes estaban sus familiares y como efecto de estar involucrado en una carpeta de investigación por hechos ocurridos en 2017, en Arantepacua, Michoacán.
El pasado 27 de marzo, la Fiscalía General del Estado de Michoacán giró órdenes de aprehensión en contra del exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, y 16 excolaboradores de seguridad pública por los hechos ocurridos el 5 de abril del 2017 en Arantapecua, Michoacán, en los que murieron cuatro indígenas, por el uso excesivo de la fuerza policiaca.
Ortiz Barragán fue parte de ese equipo de seguridad pública y, de acuerdo con la información proporcionada en el Senado, es uno de los 16 servidores públicos que han sido requeridos por la autoridad en Michoacán.
La última información corroborada muestra que en dos ocasiones la policía de investigación del estado de Michoacán estuvo en el Senado para detener a Fidel Ortiz Barragán.
Historial de remociones y nepotismo
Pero no es el único caso en el que está involucrado el otrora poderoso jefe del Resguardo Parlamentario del Senado, el 28 de junio del 2017, el entonces diputado morenista Juan Romero tenorio, promovió una propuesta con punto de acuerdo en la Comisión Permanente de la LXIII Legislatura para que no quedara impune la represión de los estudiantes normalistas de Tiripetío, Michoacán y en la exposición de motivos describió que
…tras la agresión fueron cesados el director de la SSP, Fidel Ortiz Barragán, y el subdirector de la Policía Territorial, José Antonio Paniagua Arce”.
Ayer, Excélsior mostró ejemplos de la forma en que Fidel Ortiz aumentó su poder en el interior del Senado, a raíz de la llegada del morenista Adán Augusto López Hernández como presidente de la Junta de Coordinación Política y que llegó a tener en nómina a al menos 24 colaboradores, de los cuales 14 se mantienen activos como empleados del Senado: dos hijos, su pareja sentimental, tres sobrinos, un yerno, un cuñado, un concuño y cinco amigos, con un total de 630 mil pesos mensuales.