El español, herramienta de supervivencia para migrantes y retornados en México
Ya no sólo buscan aprenderlo estudiantes de intercambio o universitarios, sino también personas que lo necesitan para integrarse al trabajo, a la escuela, a los servicios básicos y a la vida cotidiana

El español dejó de ser sólo una lengua académica o cultural para convertirse en una herramienta de supervivencia social y laboral para miles de migrantes, refugiados y personas retornadas que hoy llegan o regresan a México, en un contexto marcado por deportaciones, conflictos internacionales y una movilidad humana que está reconfigurando al país.
Especialistas del Centro de Enseñanza para Extranjeros de la UNAM advierten que el perfil de quienes buscan aprender español cambió de forma radical en los últimos años. Ya no se trata únicamente de estudiantes de intercambio o universitarios, sino de personas que necesitan el idioma para integrarse al trabajo, a la escuela, a los servicios básicos y a la vida cotidiana. Hoy, aprender español en México no es un lujo cultural, sino una condición para permanecer, reconstruir la vida y evitar la exclusión.
El nuevo alumnado refleja con claridad los cambios migratorios y geopolíticos que atraviesan al país. Al CEPE llegan cada vez más migrantes haitianos y caribeños que requieren el idioma para integrarse a comunidades y mercados laborales locales; comerciantes chinos asentados principalmente en la Ciudad de México, para quienes el español es clave en su actividad económica cotidiana; personas provenientes de Rusia y Ucrania desplazadas por el conflicto armado; así como jóvenes y adultos retornados desde Estados Unidos, muchos de ellos de manera forzada, que enfrentan el reto de reaprender un idioma que, aunque es suyo, no dominan plenamente tras haber crecido fuera del país.
Formación lingüística con fines profesionales
A este escenario se suman estudiantes asiáticos —principalmente de China, Corea y Japón— que buscan formación lingüística con fines profesionales, así como población proveniente de África y Oceanía. En conjunto, se trata de una comunidad mayoritariamente joven, de entre 20 y 30 años, diversa y con necesidades que van mucho más allá del aprendizaje académico tradicional.
Hoy el español ejerce un papel de resistencia política. Un idioma también es una patria”, señalan académicos del Centro, al explicar que la lengua se ha convertido en una vía para reconstruir trayectorias educativas y laborales interrumpidas por la migración. A diferencia del periodo previo a la pandemia, cuando predominaban estudiantes con fines estrictamente académicos, el nuevo alumnado busca aprender español para sobrevivir, trabajar y permanecer, en un entorno que exige autonomía lingüística para acceder a derechos y oportunidades.
Impulsan programas de español como lengua de herencia
Frente a este escenario, el CEPE ha desarrollado estrategias diferenciadas de atención. Por un lado, mantiene la enseñanza del español con fines académicos y profesionales para extranjeros; por otro, ofrece formación lingüística a personas migrantes y refugiadas, en coordinación con organismos como Acnur y Scalabrini, desde un enfoque educativo y no asistencialista.
Además, impulsa programas de español como lengua de herencia, dirigidos a jóvenes que crecieron en el extranjero y regresan al país sin dominar plenamente el idioma, una situación cada vez más frecuente ante los cambios en la política migratoria de Estados Unidos.
La lengua es la puerta de entrada a la educación, al trabajo y a la integración social”, subrayan los especialistas, quienes advierten que fortalecer la enseñanza del español y la cultura mexicana opera también como una política pública indirecta, con impacto en cohesión social, inclusión y estabilidad.
A casi 105 años de su creación, el CEPE enfrenta el reto de adaptarse a un mundo atravesado por la migración forzada y la reconfiguración cultural, sin perder su tradición académica, mientras el español se consolida como una herramienta estratégica en un país que ya no sólo expulsa migrantes, sino que recibe, integra y devuelve población en movimiento.
En este contexto, el Centro de Enseñanza para Extranjeros mantiene una oferta de enseñanza que combina cursos intensivos de español, modalidades presenciales y virtuales, así como programas de formación en historia, arte, literatura y ciencias sociales, orientados tanto a personas extranjeras como a población mexicana. La propuesta académica incluye desde el aprendizaje del idioma con fines comunicativos y profesionales hasta espacios de reflexión cultural, escritura y análisis histórico.
*mcam
EL EDITOR RECOMIENDA



