Equipo de softbol inspirador: Rompen el machismo, descalzas y en huipil

Las Diablillas Mestizas de Hondzonot cumplen una década de desafiar los roles de género tradicionales.

Equipo de softbol de las Diablillas Mestizas de Hondzonot.
El impacto de las pioneras ha sido tan profundo que el equipo ya cuenta con una tercera generación de peloteras.Foto: Facebook Diablillas mestizas Hondzonot.

Lo que comenzó como una afrenta a los usos y costumbres de una pequeña comunidad maya en el estado de Quintana Roo se convirtió, con el paso del tiempo, en un fenómeno inspirador. Las Diablillas Mestizas de Hondzonot, el icónico equipo femenil de softbol que desafió los roles de género tradicionales, cumple una década de historia transformando el panorama social de su localidad a base de batazos, carreras a pie limpio y, sobre todo, orgullo cultural.

La consolidación del equipo no fue una tarea sencilla y estuvo marcada por una larga batalla contra las condiciones sociales que imperaban en Hondzonot. En esta comunidad, las expectativas sociales dictaban que las mujeres debían limitarse exclusivamente a las labores del hogar, la costura y el trabajo en la milpa, por lo que el proyecto deportivo tuvo que abrirse paso frente a la discriminación, la falta de oportunidades y el arraigado machismo de la región.

Con el paso del tiempo, las Diablillas Mestizas lograron convertir el terreno de juego en un espacio donde también pudieron expresar su identidad y su orgullo por las tradiciones de su comunidad. A diferencia de los equipos convencionales, las jugadoras saltan al campo portando con orgullo su vestimenta tradicional, el hipil o huipil blanco con coloridos bordados de flores, una imagen que forma parte de la identidad que distingue a la novena.

Una novena que juega descalza

Otra de las características más sorprendentes de las Diablillas Mestizas de Hondzonot es su decisión de jugar completamente descalzas, emulando la forma en que caminan en su día a día por la comunidad. Esta particular manera de disputar los encuentros se convirtió en uno de los rasgos más representativos de un equipo que mantiene una estrecha relación con sus costumbres y su entorno.

Su mánager, el cubano Iván Penie, destaca que la fisionomía y la vida diaria en el entorno rural dotan a las jugadoras de condiciones atléticas excepcionales. Para el equipo, esa realidad cotidiana forma parte de las características que acompañan su desempeño dentro del terreno de juego.

Diez años de historia de las Diablillas Mestizas de Hondzonot

“Una historia como la nuestra no sucedió de la noche a la mañana”, evoca Mirna Jazmín May Tuyub, capitana del equipo.

A una década de su surgimiento, las Diablillas Mestizas de Hondzonot representan una historia construida paso a paso, en medio de las dificultades y de una lucha constante por abrirse espacio en una comunidad donde las mujeres enfrentaban expectativas sociales muy marcadas.

*mcam