Francamente que resulta una inmensa y agradable sorpresa el ser testigos de los maravillosos resultados obtenidos por los remeros mexicanos en el marco del campeonato mundial de la especialidad, celebrado en Ámsterdam, en los Países Bajos, pues se obtuvieron dos medallas de oro y una de bronce.
En primer lugar, lo realizado por Kenia Lechuga de Monterrey, Nuevo León, es fantástico, pues es una clara muestra de tenacidad, ya que nunca ha dejado de luchar a lo largo de su ya muy extensa carrera, que inició siendo una adolescente en el marco de las Olimpiadas Nacionales en 2008, su longeva carrera es un sinónimo de superación, resiliencia, y mucha entrega, pues finalmente ha logrado una presea áurea en el marco de los mundiales de su especialidad en la categoría Scull individual. Kenia ha participado en tres Juegos Olímpicos, en los que no ha logrado aún finalizar dentro de los 10 primeros lugares, siendo su mejor logro, un decimosegundo lugar en los Juegos Olímpicos, Río de Janeiro 2016.
En el marco de los mundiales de su especialidad, ya había logrado obtener medallas, pero no la de oro, por lo que, a sus 32 años, se consolida como una de las posibles ganadoras en los futuros Juegos Olímpicos, Los Ángeles 2028. Su gran sencillez, alegría, y simpatía, quedó de manifiesto en las entrevistas posteriores a su hazaña, así como en el marco de la premiación en la que su inmensa emoción resultó evidente. Un triunfo histórico para el remo mexicano que obtiene la actual estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Mil felicidades.
El otro gran resultado, también obteniendo la presea de oro, fue para la pareja de Aylin Ibarra y Melissa Márquez, que han triunfado con rotundidad en el doble Scull ligero, unas campeonas que sorprendieron a sus rivales, y que también, son nuevas candidatas a obtener éxitos en las siguientes grandes competencias, son un orgullo indudablemente.
Mención aparte merece la medalla de bronce obtenida por Alexis López en el Scull ligero individual, para darle una tercera medalla a la delegación de nuestro país. Sin duda que resultó una actuación histórica, un deporte que de manera evidente deberá ser aún más apoyado, pues los resultados hablan por sí solos.
Por lo pronto a celebrar, y más adelante a preparar los siguientes grandes retos del ciclo olímpico, los Juegos Panamericanos Lima 2027, y más adelante los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.
Una inmensa felicitación.
