Discurso final de la Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México

Ernestina Godoy Ramos, tras la entrevista realizada por diputadas y diputados del Congreso de la Ciudad de México

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Ernestina Godoy Ramos

Si algo atendemos nosotros es a las víctimas y las gestiones que ustedes hacen como representantes populares, para mí son importantísimas, porque acuden a ustedes las víctimas cuando se les cierran otras puertas.

Por eso, cada uno de ustedes es atendido puntualmente sin diferencia de colores, incluyendo los azules, que ellos no han querido sentarse conmigo, por obvias razones, pero incluyendo a ellos, les hemos atendido puntualmente cada una de las demandas que han tenido.

Que hagan afirmaciones, me parece que son calumnia y esto sí me parece que no podemos dejarlo pasar.

Reproducen falacias de que nosotros escondemos los homicidios. Y yo digo falacias de verdad, porque hay que hacer unos ejercicios muy sencillos.

Nosotros, todo lo que es homicidio lo investigamos como homicidio y se registra como homicidio. Las muertes violentas se investigan hasta esclarecer la causa.

Recordemos que los datos del INEGI son las actas de defunción, no es la conclusión final de un cadáver, de una muerte.

Pero es falso que en la Ciudad de México tenga el número más alto en este registro de muertes indeterminados de intención no determinada. Es también falso que la Ciudad de México tenga un número creciente en ese punto del que habla usted, diputado Royfid.

Nada más le pongo un dato, sólo un dato. En el 2018 se registraron mil 942, en el 2023 se registraron mil 536. Me pregunto dónde está el incremento.

Entonces, no reproduzcamos nada más porque lo dicen falacias.

Por otro lado, habla usted, diputado Royfid, perdón que me dirija a usted, porque usted realmente hizo muchos cuestionamientos que no le voy alcanzar a contestar todos, pero mi oficina está abierta para cualquier aclaración como lo hicimos, lo platicamos durante un buen rato, más de una hora.

Desaparición, desaparecidos, es mentira esto que usted me está diciendo. Yo le puedo afirmar solamente con un dato, cuando dicen que hay el 100 por ciento de impunidad, es como si no hubiéramos obtenido ni una sola sentencia de ningún delito, y mucho menos ellos hablan de feminicidio, donde tenemos el record de sentencias obtenidas y el número de años, incluso, que hemos obtenido en sentencias.

Hemos reclasificado 21 casos que antes eran accidentes, que antes eran suicidios. Es bueno ocultar las cifras para no investigar.

Cuando hablan de que sigue existiendo un porcentaje de cifra negra muy alto, sí, como en todo el país, y eso es responsabilidad no sólo de la fiscalía, ahí es responsabilidad también de ustedes, también de la sociedad, también de todas y de todos, porque tenemos que hablar cada vez más de la cultura de la denuncia y no nos tenemos que estar peleando con las estadísticas.

Si aumenta la denuncia, aumenta la confianza, y si aumenta la confianza, tenemos más posibilidades como fiscalías de tener historias que nos permitan abatir la impunidad.

Y, lo que estamos haciendo, que es lo que nos toca, es abatiendo la impunidad, porque no hay mejor prevención que evitar la impunidad.

Que sepan que si privan de la vida a una mujer, que si secuestran a una persona, va a haber consecuencias. La cultura de la denuncia nos toca a todas y a todos.

Y sí, efectivamente, si ha habido un avance en la confianza que se tiene desde la ciudadanía hacia la fiscalía.

Solamente les doy un dato, no lo digo yo, lo dice el INEGI, de 2016 confianza en el Ministerio Público en 2016 la confianza era del 24.7 por ciento; para 2022, este porcentaje aumentó a 38.6 de confianza.

Sí, lo podemos ver al revés, porque también depende si vemos el vaso medio lleno o el vaso medio vacío, pero seamos propositivos, ha aumentado la confianza en el Ministerio Público.

La confianza en la Policía de Investigación en 2016 era del 26.6 por ciento; en 2022 es del 48.8 por ciento.

Sí, sí hay más confianza. Sí hay más confianza y, evidentemente, eso nos da más compromiso de atender a la ciudadanía.

Y les doy un dato, ya que estamos en datos, porque luego mucho de ustedes hacen afirmaciones y no me citan datos, y no me citan fuente, y queda como si fuera verdad.

Quiero darles otros datos.

En violencia familiar, que nos preocupa tanto a la sociedad, pero principalmente a las mujeres, efectivamente aumentó la denuncia por violencia familiar. Eso quiere decir, también lo podemos ver desde ese punto de vista, más confianza.

Las mujeres tienen más confianza de venirnos a platicar sus historias, porque hemos aumentado las vinculaciones por violencia familiar en un 90 por ciento en este año, comparado desde 2018 y 2019.

Eso es confianza de las víctimas en la eficiencia, de que si vienen a platicarnos algo, pasa algo.

Mire, diputado Gaviño, bueno ya la diputada Lupita Morales hizo un listado de lo que ha significado los cambios en la fiscalía, lo que ha tenido como resultado la transformación de la fiscalía.

Le decía yo al principio, que era cuatro temas principales: ubicar a las víctimas en el centro, un nuevo modelo de investigación, mejorar las capacidades del personal y combatir a la corrupción.

Y ahí quiero decirles algo: nadie puede llamarse sorprendido de que estamos luchando contra la corrupción.

Les entregué, desde 2020 que nació la fiscalía, mi primer Programa de Política Criminal y de Persecución Penal, y en esos programas que además fueron analizados por ustedes, sometidos a consulta por ustedes y por nosotros ante una gran cantidad de académicos, de usuarios de la procuración de justicia, de colegios de abogados, de personas que son víctimas o representantes de imputados, etcétera, y se determinó ahí que uno de los puntos torales del trabajo de la fiscalía era el combate a la corrupción.

Entonces, pues nadie se llame sorprendido que estamos haciendo el combate a la corrupción y que hemos dado resultados.

Yo quiero decirles ahí, diputado Alarcón, sin lugar a dudas yo le puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que soy la fiscal que más atiende, escucha, informa y trabaja con las víctimas, con sus organizaciones de colectivas y colectivos.

Si usted tiene en su escritorio denuncias de víctimas que han sido mal atendidas, inmediatamente nosotros revisamos. Revisamos aun cuando tengan sentencias, revisamos si hay una mala actuación de algún operador, si hay una mala actuación, incluso lo hemos platicado, con jueces.

Así que, si usted tiene, habló de dos casos que con todo gusto lo revisamos. Atiendo a todas las familias, sin cortapisas.

Le puedo afirmar que somos la fiscalía que más trabajo hace con las víctimas.

Me parece lamentable que se utilicen a las víctimas por razones políticas. Nunca voy a hablar mal de una víctima, siempre estarán abiertas las puertas de la fiscalía para todas las víctimas y conozco perfectamente cada uno de los casos que ustedes atendieron y que atendió el Consejo Judicial Ciudadano, y cada uno de los casos tiene una explicación, un razonamiento, una sentencia, una sentencia incluso de amparos.

Mis actuaciones las revisa el Poder Judicial, no solamente el de la Ciudad de México, las revisan los jueces federales.

Entonces, me parece que politizar el dolor no es una buena muestra de calidad moral o de la ética que ustedes yo sé que tienen como representantes populares.

Creo que no hay que suplantar a las víctimas, no hay que utilizarlas para encubrir la corrupción de destacadas personalidades, sobre todo del Partido Acción Nacional.

A las víctimas deberían de explicarles ustedes su radical defensa de aquellas personas responsables de encubrir feminicidios.

La corrupción no es un derecho y lo reitero: ese no es un derecho que deba ser protegido y resguardado por las instituciones del Estado, como ustedes están postulando.

No me refiero a todos los diputados, me refiero a esta minoría.

No hay perseguidos políticos en razón de sus ideas o sus opiniones. Lo que sí hay son políticos que han utilizado sus cargos para obtener beneficios personales fuera de la ley.

Nosotros recibimos denuncias, investigamos y llevamos ante un juez nuestra carpeta con las pruebas que sustentan cada una de nuestras acusaciones. Nosotros no fabricamos delitos.

Además, insisto, los jueces me revisan. Son los jueces y después otros juzgadores los que ahora han ido confirmando cada una de nuestras conclusiones y por ello hay personas que están en prisión o que han sido ya sentenciadas por delitos asociados a la corrupción inmobiliaria.

Nos falta concluir investigaciones y, desde luego, por supuesto faltan personas que seguramente serán acusadas. Cada proceso sigue tiempos jurídicos, no seguimos tiempos políticos.

Reitero lo que he manifestado desde el inicio de mi gestión:

A quienes exigen dejar de investigar porque hay destacados políticos en esas investigaciones, les decimos que no vamos a politizar la acción del Ministerio Público. Las evidencias y las pruebas, no el poder político ni el poder económico determinarán el curso de las investigaciones que realiza esta fiscalía.

Quien se crea intocable en razón de su poder político, mediático o económico, le reiteramos que esta fiscalía le corresponde investigar hechos que pueden configurar delitos previstos en las leyes y lo hacemos sin consideraciones políticas, sin tamizajes, sin filtros y por supuesto sin hacer caso de amenazas.

En un Estado democrático de derecho no puede haber intocables, todas y todos tenemos las garantías y obligaciones que establecen la Constitución y las leyes.

Efectivamente como dice el diputado Aníbal Cañez, el Derecho sí nos da seguridad jurídica, pero también el Derecho sirve para tener acceso a la justicia como le he dicho.

Miren, ciudadanas diputadas y ciudadanos diputados:

El servicio público de procuración de justicia es las más nobles funciones públicas que me ha tocado desempeñar, mi actuación ha sido orientada no sólo por la normativa, sino por los principios éticos, llevando la ética al campo de la acción de la procuración de justicia a través del Derecho, en el centro de la actividad de la Fiscalía están las personas, pero sobre todo las víctimas del delito. Somos sus representantes.

Durante estos cinco años al frente, tanto de la Procuraduría como de la Fiscalía, me ha permitido ver en su dimensión emocional, física, social, económica, entre otras, la imprescindible tarea de resarcir a las víctimas la tutela de sus derechos, regresarles a las víctimas su proyecto de vida, pues el poder otorgar acceso a la verdad y justicia a las personas que lamentablemente han vivido un hecho victimizante, es un acto de plena satisfacción personal, profesional e institucional, y debería de serlo como sociedad.

Ser la titular de esta institución que tiene el monopolio del ejercicio de la acción penal, representa uno de los encargos de más alta responsabilidad en lo profesional que en nuestra sociedad he tenido.

Lo he dicho antes y lo reafirmo, como operadores jurídicos somos los guardianes del Estado de Derecho y de la justicia, al participar en el diseño de las leyes, en su aplicación o ejecución, así como en su interpretación, de ahí nuestra obligación del constante estudio y actualización en la ciencia jurídica.

Mirar la realidad de quienes históricamente han sido excluidos, marginados y desfavorecidos es una obligación, insisto, ética e impostergable; es un imperativo para aquellos que hemos optado por ejercer la abogacía como camino para la justicia; sólo desde esta mirada podremos desarrollar una conciencia crítica de los efectos negativos que producen la miseria, el dolor, la humillación, y la violencia de cualquier tipo, que generan un Estado de NO derecho, como nos dijo nuestro querido Enrique Dussel.

Siempre he dicho que nuestra labor es muy dura, muchas veces nos enfrentamos a la maldad humana, vemos y sentimos el dolor y la desesperación de las víctimas; pero también sabemos que trabajar por la justicia es de lo más noble y más humano.

Pero cada que logramos encontrar a un niño o niña con sus padres; cada que logramos esclarecer la muerte de alguna persona; recuperar el patrimonio del que han sido despojados; detener a los responsables de un crimen en contra de las mujeres; cada que encontramos la verdad y aproximamos la justicia hacia las víctimas, nuestro trabajo ha valido la pena.

Esclarecer la verdad - por terrible que sea- devuelve la paz a las personas.

Me reconozco como parte de un poder político que no se corrompe.

Para esta Fiscalía, procurar justicia significa procurar dignidad. Todas nuestras actuaciones, está presente el irrestricto respeto a los derechos humanos, que implica una institución transformadora, progresiva y garantista. 

Hoy somos una fiscalía autónoma que trabaja por la seguridad y la justicia. Que ha puesto a las víctimas en el centro.

Somos una fiscalía autónoma que ha encontrado en la coordinación y colaboración con otras instituciones como ustedes, como el Congreso de la Ciudad de México, una poderosa herramienta para combatir la criminalidad, para detener a los responsables de hechos delictivos y acabar con la impunidad.

Somos una fiscalía autónoma que trabaja por la seguridad y la mejora de la convivencia.

Somos una fiscalía autónoma que ha puesto en centro a las mujeres.

Somos una fiscalía autónoma que ejerce cabalmente sus atribuciones.

Porque Justicia es paz y prosperidad.

Queridos diputados y diputadas:

He participado en este proceso de ratificación con el conocimiento, yo también ya lo sabía, hay un grupo que quiere impunidad y por ello han instruido mí no ratificación.

Participo con firmeza en mis principios. Porque no habrá ratificación que valga si ello implica negociar la justicia.

Tengo confianza en la mayoría de ustedes, en mayoría de los legisladores y legisladoras de esta Ciudad de México.

Tengo confianza en que más allá de intereses personales, de intereses políticos habrá la altura de miras que les ha caracterizado en muchos momentos para anteponer el interés público y escuchar las voces que les han llegado en más de 50 mil personas que se han manifestado

Estamos listos para un nuevo mandato.

Sé que el bien siempre prevalecerá frente al mal.

Estamos convencidos de que los cambios que hemos impulsado han permitido dar justicia en lo concreto a muchas, a miles de víctimas y a sus familias, si algunas víctimas se consideran vulneradas estamos abiertos para revisar todos y cada uno de sus casos,

Conozco perfectamente, a quienes ustedes escucharon porque los recibo todo el tiempo.

Estamos listos para seguir.

Reafirmo mi compromiso social de luchar para que nadie que cometa una injusticia quede sin castigo, para que nadie que sea víctima de un delito quede sin atención integral, para que la justicia se vuelva costumbre y que en esta Ciudad no haya impunidad.

Que se haga realidad lo que decimos todo el tiempo desde la Fiscalía, al margen de la Ley nada, y por encima de ésta, nadie.

Muchas gracias por sus intervenciones y sus cuestionamientos.

Estoy en sus manos.

Muchas gracias.

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