Del debate a la acción: Electromovilidad Imagen Summit

Avances tecnológicos, regulación, seguros e infraestructura definieron el presente y futuro de la movilidad eléctrica en el país.

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La electromovilidad en el centro de la conversación.

La electromovilidad se consolidó como uno de los ejes estratégicos más relevantes para el futuro del desarrollo urbano, industrial y ambiental en México. Más que una tendencia tecnológica, representó una transformación profunda en la manera en que personas, empresas y gobiernos concibieron el transporte, el uso de la energía y la planeación de las ciudades.

Bajo esta premisa se llevó a cabo la tercera mesa del Electromovilidad Imagen Summit, presentado por BYD, un espacio de reflexión que reunió a especialistas del sector para analizar los retos y oportunidades de la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente y segura.

El diálogo se alejó de una visión centrada únicamente en el vehículo eléctrico como producto y se enfocó en el ecosistema que lo hizo viable y sostenible en el largo plazo. Innovación tecnológica, seguridad, infraestructura, regulación y transporte público fueron algunos de los ejes que marcaron la conversación.

Uno de los temas centrales fue la importancia de la seguridad como habilitador de confianza para los usuarios. A medida que la electromovilidad ganó terreno en México, se volvió indispensable garantizar que su adopción estuviera acompañada de soluciones que protegieran tanto a las personas como a su patrimonio. En este sentido, las aseguradoras jugaron un papel clave en el acompañamiento del crecimiento del sector.

Durante la mesa, Rigoberto Mora Jacobo, Director General Adjunto de ANA Compañía de Seguros, explicó que a las aseguradoras les correspondió proteger el patrimonio de la sociedad, por lo que impulsaron un crecimiento orgánico de la protección para vehículos híbridos y eléctricos. 

Detalló que desarrollaron coberturas específicas, enfocadas en la batería como el componente esencial del automóvil, así como extensiones de protección para el usuario y los espacios de recarga, con el objetivo de ofrecer una cobertura integral.

Asimismo, subrayó que, aunque el nivel de aseguramiento estuvo ligado al valor de la unidad, resultó fundamental garantizar la protección tanto de los usuarios como de terceros, especialmente en un contexto donde sólo una parte del parque vehicular en México contaba con seguro. 

También enfatizó la necesidad de fortalecer los sistemas eléctricos y la red de proveedores especializados para atender la reparación y el mantenimiento de este tipo de vehículos.

La conversación también abordó el papel de la innovación tecnológica como motor de accesibilidad. Óscar Hernández, Product Training Manager de BYD México, señaló que la industria avanzó a pasos acelerados y que los vehículos eléctricos dejaron de ser un lujo para convertirse en una opción cada vez más accesible, gracias al desarrollo tecnológico. 

Destacó la importancia de que los usuarios conocieran las distintas opciones disponibles y los beneficios asociados a esta tecnología.

Añadió que, en otros mercados, los vehículos eléctricos ya operaban con sistemas capaces de tomar decisiones en tiempo real mediante procesadores de alta velocidad, lo que permitió escenarios de conducción más seguros y eficientes. Esta evolución tecnológica, explicó, marcó el rumbo de lo que eventualmente podría consolidarse en México.

Otro de los ejes relevantes fue la infraestructura, entendida como la columna vertebral de la electromovilidad. Desde la red eléctrica y los puntos de recarga, hasta la planeación territorial y la capacidad de atención técnica, los especialistas coincidieron en que la transición exigió una visión sistémica que articulara esfuerzos públicos y privados. Sin esta coordinación, el crecimiento del sector correría el riesgo de ser desigual o insuficiente frente a la demanda futura.

En este marco, el transporte público se posicionó como un actor estratégico para ampliar los beneficios sociales y ambientales de la electromovilidad. Jesús Padilla Zenteno, presidente de Grupo CISA, destacó que la incorporación de tecnologías limpias al transporte colectivo requirió una política pública clara, acompañada de esquemas tarifarios y del respaldo de actores financieros.

Señaló que la adopción de la electromovilidad avanzó al ritmo que permitió la infraestructura disponible y recalcó la importancia de la regulación para definir aspectos clave, como la ubicación de las electrolineras y la integración de estos sistemas en entornos urbanos complejos. Desde su perspectiva, el transporte público eléctrico representó una oportunidad para construir ciudades más limpias, eficientes e incluyentes.

Con este enfoque, la tercera mesa del Electromovilidad Imagen Summit ofreció una visión integral del camino que México necesitó recorrer para consolidar la electromovilidad como una verdadera palanca de desarrollo. Más que respuestas definitivas, el encuentro abrió el debate sobre cómo construir un modelo de movilidad alineado con la realidad económica del país y con sus objetivos de largo plazo.

En la Mesa 3 Electromovilidad: construyendo el presente y futuro en México

Participaron: Jesús Padilla Zenteno, presidente de Grupo CISA; Rigoberto Mora Jacobo, Director General Adjunto de ANA Compañía de Seguros; y Óscar Hernández, Product Training Manager de BYD México.