Cuerpo de 'El Mencho' podría ir a fosa común; nadie lo ha reclamado
Bajo un fuerte operativo de seguridad, la FGR mantiene en resguardo el cuerpo del líder del CJNG en una ubicación no revelada.

La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene bajo resguardo, en una ubicación no revelada, el cuerpo de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, bajo un operativo de seguridad permanente a cargo de la Guardia Nacional (GN), debido a que, hasta ahora, los restos no han sido reclamados.
Fuentes ministeriales indicaron que ningún familiar directo ha solicitado la entrega del cuerpo, porque para ello se requiere acreditar parentesco ante el Ministerio Público de la Federación (MPF) y, en este caso, varios de sus parientes cercanos se encuentran presos en Estados Unidos o cuentan con órdenes de aprehensión vigentes.
Tras la plena identificación del cadáver, se abrió el periodo legal para su entrega, que inició desde la tarde de este lunes 23 de febrero. El resguardo especial busca evitar intentos de sustracción por parte de células del crimen organizado, como ha ocurrido en otros episodios.
La confirmación de identidad se realizó mediante un proceso pericial multidisciplinario, donde especialistas en medicina forense practicaron la necropsia y documentaron rasgos físicos; la dactiloscopía cotejó huellas con registros oficiales; genética forense obtuvo perfiles de ADN para compararlos con bases de datos y posibles familiares; y la odontología analizó piezas dentales y tratamientos previos.
La documentación fotográfica y el análisis de señas particulares complementaron el expediente, garantizando la cadena de custodia.
De acuerdo con el Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP) y la Ley General de Salud, cuando un cuerpo no es reclamado, las autoridades aplican protocolos para su identificación, preservación y destino final. Durante su resguardo en el Servicio Médico Forense se obtienen huellas, muestras genéticas y registros forenses que permitan futuras diligencias.
Si no existe reclamación, la inhumación en fosa común es el destino habitual, mientras que la cremación sólo procede bajo supervisión sanitaria. En casos con posibles diligencias posteriores, se privilegia la inhumación en un sitio resguardado y sin identificación pública para preservar evidencia.
El periodo de resguardo no está fijado de manera estricta; suele ser de alrededor de 15 días, aunque el Ministerio Público puede ampliarlo en coordinación con autoridades sanitarias y periciales.
La legislación considera el cadáver y sus pertenencias como indicios dentro de una investigación, por lo que el Estado debe mantener un registro preciso de su ubicación para garantizar la trazabilidad y la cadena de custodia. La entrega únicamente procede a familiares con vínculo comprobado.
Este protocolo busca equilibrar el respeto a la dignidad humana, las exigencias sanitarias y la preservación de evidencia, en un contexto legal que refleja la complejidad que rodea a los cuerpos no reclamados en el país.

vjcm
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