Confirman la muerte de la desaparecida Adriana Morlett

Los restos hallados en el Ajusco el 17 de diciembre fueron confirmados como los de Adriana Morlett, estudiante desaparecida en 2010. Su familia exige justicia.

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Confirman la muerte de la desaparecida Adriana Morlett Foto Cuarto Oscuro

“Los restos encontrados en el Ajusco el pasado 17 de diciembre sí son de mi hija”, aseguró a Excélsior Javier Morlett, visiblemente afectado y cansado.

Antropólogas argentinas que colaboraron con las autoridades mexicanas confirmaron lo que Javier y su familia no querían escuchar. “Mi hija… mi hija muerta”, musitó entre lágrimas.

No me siento bien, estoy muy triste, pero también frustrado y muy enojado. Se perdió tiempo valioso en su búsqueda”, expresó el padre.
Adriana, madre de la joven, agregó: “Ni siquiera hemos salido a ningún lado. Aún estamos en pijama. No hemos hablado con nadie de esto. Haremos tres misas, una aquí en la Ciudad de México y dos más en Acapulco”.

El día de la desaparición

El 6 de septiembre del año pasado, a las 18:00 horas, Adriana Morlett recibió una llamada de su amigo Mauro Alberto Rodríguez, estudiante de Psicología en Ciudad Universitaria, pero no contestó.

Hora y media después, desde su departamento ubicado en la calle Medicina, le dijo a su hermano Javier: “Ahorita vengo, voy a la biblioteca rápido, no tardo”.

—“No olvides que a las 8:30 vienen a ver una película mis amigos”, respondió él.

Adriana llegó pocos minutos después a la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria. Un video obtenido por Cadena tres y difundido el 12 de octubre confirmó que la estudiante de tercer semestre de Arquitectura ingresó al recinto a las 19:25 horas.

Vestía un suéter rosa, pantalón de mezclilla, llevaba el cabello suelto, una chamarra azul y un morral.

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Confirman la muerte de la desaparecida Adriana Morlett Foto Cuarto Oscuro

Últimas llamadas y misteriosa pista

A las 19:27 recibió una nueva llamada de Mauro Alberto, insistente en comunicarse con ella. Siete minutos después, volvió a llamarla desde su celular. En esa ocasión, Adriana respondió y le indicó que estaba en el primer piso de la biblioteca.

A las 19:33 colgó el teléfono y solicitó en préstamo el libro Arquitectura, teoría y diseño de contexto, de Enrique Yáñez.

Mi hija vio a Mauro Alberto afuera de la biblioteca. Él se negó a darnos más información. Lo único que declaró fue que ella se ofreció a acompañarlo a su departamento en avenida Aztecas. Según su versión, al llegar solo aventó su mochila y la encaminó a tomar un taxi”, relató Javier.

Mauro Alberto nunca colaboró con la familia Morlett en la búsqueda, a pesar de no haber sido acusado directamente y de ser la última persona que vio a Adriana con vida.

Yo jamás lo he acusado de nada. Solo le he pedido que nos ayude a encontrarla”, insistió el padre.

Días después, el libro que Adriana pidió en préstamo apareció misteriosamente en una mesa de la biblioteca.

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Confirman la muerte de la desaparecida Adriana Morlett Foto Cuarto Oscuro

Investigación sin resultados

Ante la falta de avances por parte de las autoridades capitalinas, el caso fue atraído por la SIEDO. “Hay líneas de investigación, pero aún nada, no se sabe nada”, lamentó Javier.

Cada domingo, a través del noticiero radiofónico de Martín Moreno en Reporte 98.5, el padre informaba sobre los avances del caso e invitaba a la audiencia a compartir cualquier pista que pudiera ayudar.

Confirmación final y exigencia de justicia

Anoche, un boletín de prensa firmado por la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe confirmó que parte de los restos óseos encontrados el 17 de diciembre de 2010 en Tlalpan —zona del Ajusco— corresponden a Adriana Morlett Espinosa.