Comité de la ONU reconoce localización de 16 mil desaparecidos en México

El presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas , Juan Pablo Albán, reconoció los avances del Estado mexicano

Por: Jaime Quiroz

Juan Pablo Albán, presidente del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada, felicitó la localización de 16 mil personas en México y ofreció cooperación si el país lo requiere.
Juan Pablo Albán, presidente del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada, felicitó la localización de 16 mil personas en México y ofreció cooperación si el país lo requiere.Especial

El presidente del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Juan Pablo Albán, reconoció las acciones y avances del Estado mexicano en materia de búsqueda de personas.

Además, exhortó a la Asamblea General del organismo a considerar esquemas de auxilio técnico y cooperación internacional para el país, siempre y cuando las autoridades mexicanas lo juzguen pertinente.

Durante su intervención en la sede de la ONU, Albán recordó la comparecencia de la delegación mexicana para destacar los resultados obtenidos tras la activación del mecanismo previsto en el artículo 34 de la Convención internacional en la materia:

“Nosotros pensamos que de hecho ya hay un primer resultado de que el comité haya activado el mecanismo previsto en el artículo 34 de la Convención, que tiene que ver justamente con que en el curso del último año, según da cuenta la delegación mexicana, se haya localizado a 16 mil de las 136 mil personas desaparecidas de acuerdo a los registros oficiales del propio Estado mexicano. Felicitamos estos avances”.

El diplomático valoró los esquemas de trabajo conjunto que México mantiene con países como España y Alemania, así como con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, haciendo votos para que dichos vínculos se mantengan en el tiempo.

Alerta preventiva y límites de la resolución

Pese al reconocimiento de los esfuerzos oficiales, Albán explicó que el Comité recurrió a un “mecanismo preventivo excepcional de alerta que está concebido para movilizar la atención y cooperación internacional ante situaciones particularmente serias”, derivado de la existencia de “indicios bien fundados” de desapariciones forzadas “como crímenes de lesa humanidad” y de la persistencia de este delito.

No obstante, acotó los efectos legales del pronunciamiento.

“Esta decisión no constituye una decisión de responsabilidad internacional del Estado mexicano”, afirmó, precisando además que “tampoco encontró el comité que existieran indicios fundados de la existencia de una política a nivel federal orientada a la comisión de desapariciones forzadas por una acción deliberada de las autoridades o su omisión”.

En ese marco, Albán sostuvo que el organismo “reconoce los esfuerzos de las autoridades mexicanas, sin dejar de señalar problemas estructurales que requieren atención”, por lo que trasladó la responsabilidad al órgano plenario de las Naciones Unidas:

“Ahora le corresponde a esta Asamblea General considerar las oportunidades de movilización y de cooperación internacional y de apoyo que ofrece el procedimiento para auxiliar, si México así lo considerara necesario, en materia de búsqueda, investigación, esclarecimiento de la verdad, crisis forense, protección de las víctimas y sus familias”.

Compromiso de diálogo y monitoreo continuo

Hacia el cierre de su mensaje, el titular del Comité subrayó que la instancia a su cargo continuará ejerciendo el mandato legal establecido en el tratado internacional:

“Que asimismo esos esfuerzos de cooperación también se mantengan con el Comité, que tiene la responsabilidad bajo el artículo 29 numeral cuarto de la Convención de continuar monitoreando la situación en México, continuar solicitando información y continuar invitando a diálogos constructivos a México, así como continuar registrando acciones urgentes”.

Albán refrendó “el compromiso de continuar cooperando con México mediante los procedimientos convencionales y de mantener un diálogo constructivo con México, con sus autoridades actuales y también con su sociedad civil”.