Campo sostenible: la apuesta de Fundación Walmart de México
La organización impulsa la capacitación, organización y el acceso a canales comerciales para productores agrícolas.

Fundación Walmart de México ha fortalecido su apuesta por el campo mexicano a través del programa “Pequeño Productor”, impulsando la profesionalización y diversificación de comunidades agrícolas.
Lo que inició con el apoyo a cultivos específicos evolucionó hacia un proceso integral que permitió a los trabajadores del campo estandarizar sus prácticas con el objetivo de consolidar y crecer su capacidad productiva.
Sin embargo, la iniciativa fue concebida desde sus raíces como un modelo de desarrollo social, más allá de un esquema centrado únicamente en la agricultura.
En entrevista para Excélsior, Sara Alavez, productora de limón agrio, comentó que el impacto del proyecto ha sido significativo, pues durante años trabajaron el cultivo tal como lo aprendieron de generaciones anteriores, siguiendo prácticas tradicionales que les habían funcionado, pero sin una metodología o técnica clara.
Con la llegada de Fundación Walmart de México pudieron recibir capacitación especializada con la que transformaron su forma de trabajar.
“Si en una hectárea sacábamos cinco toneladas, ahora estamos obteniendo más, a veces el doble. Todo eso nos ha servido muchísimo porque aprendimos la manera correcta de hacerlo con personas que han estudiado el campo. Ahora ya sabemos cómo se debe hacer la fertilización, el riego y la fumigación”, expresó.

Organización y salto comercial
Ricardo Ortega, líder de una productora de jitomate en María Asunción, Hidalgo, señaló que el crecimiento ha sido resultado del trabajo colectivo, pero también del acompañamiento recibido por parte del proyecto, que les permitió consolidar su organización y fortalecer su desarrollo.
La agrupación está integrada por 18 productores con trayectorias distintas, algunos provenientes de la ganadería lechera y otros del cultivo de maíz o frijol. Todos tuvieron que adaptarse a un nuevo modelo centrado en la producción de jitomate en invernadero.
En 2016 comenzaron empacando a mano en un espacio rentado y pagando fletes. Con el tiempo adquirieron un terreno, construyeron su propia bodega, su empaque, y compraron un tráiler para transportar directamente su producto a las tiendas Walmart.
El salto de una producción local a una cadena comercial representó un reto que en un inicio parecía inalcanzable. Sara Alavez reconoció que nunca imaginó vender en dichas tiendas, situación que la llevó primero a fortalecer el trabajo y después a desarrollar la logística necesaria para cumplir con los estándares requeridos.
Las nuevas generaciones en el campo
Gisela Noble, directora de Fundación Walmart de México, expresó que una de las preocupaciones es que el campo deje de ser una opción atractiva para las nuevas generaciones, lo que podría derivar en un sector primario poco productivo.
Por ello, subrayó la necesidad de impulsar proyectos como “Pequeño Productor” que permitan a los jóvenes identificar oportunidades de negocio en la agricultura o en actividades vinculadas a ella, de manera que adquiera una base más sólida y sostenible para su crecimiento a largo plazo.
Así, la experiencia de estos trabajadores refleja que la combinación entre capacitación, organización y acceso a un mercado más amplio, puede transformar realidades de las personas, con bases sólidas para un mejor futuro.
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