Cafetaleros de Veracruz alertan crisis por roya y entrada de café robusta barato
Organizaciones cafetaleras y el Consejo Regional del Café alertan que el avance del robusta y la roya amenazan biodiversidad y producción nacional

Organizaciones cafetaleras advirtieron que México podría perder la caficultura bajo sombra, un valioso sistema agroforestal que sostiene la biodiversidad, regula cuencas, captura carbono y permite la permanencia de 25 pueblos originarios. La alerta surge ante omisiones institucionales y la entrada masiva de café robusta de baja calidad, que desplaza la producción nacional y debilita la economía local.
Durante un pronunciamiento en torno a la figura de Emiliano Zapata, Fernando Celis Callejas, asesor del Consejo Regional del Café, destacó que México es casi el único país del continente que conserva este ecosistema. Mientras naciones como Costa Rica y Colombia han transitado hacia cultivos intensivos a cielo abierto, los cafetales arbolados mexicanos siguen siendo refugios vitales de flora y fauna.
A pesar de su relevancia ambiental, los productores no reciben compensación por los servicios ecosistémicos que generan. Celis señaló que los precios del grano llevan décadas por debajo del costo de producción. Esto obliga a miles de familias a cultivar a pérdida, un problema agravado por la presión del robusta importado que incentiva modelos sin sombra, amenazando con provocar erosión y mayor vulnerabilidad climática en el país.
Frente a este escenario, las organizaciones propusieron la creación de un Fondo Nacional para la Caficultura con Sombra, financiado con una aportación mínima de 20 a 50 centavos por cada taza o paquete vendido a nivel nacional. Esta medida busca reconocer económicamente el valor ambiental del cultivo y garantizar que las familias puedan sostenerlo sin depender de la volatilidad del mercado internacional.
A la par, exigieron la instalación inmediata de la Comisión para el Desarrollo Nacional de la Caficultura. Los productores denunciaron que, a pesar de que la nueva Ley del Café se aprobó hace seis meses, no ha habido reuniones con la Secretaría de Economía ni con la SADER para su implementación. Además, advirtieron sobre intentos empresariales para interferir en la representación de las mujeres cafetaleras dentro de dicha comisión.
Finalmente, el sector hizo un llamado a la Presidencia de la República para que la política cafetalera incorpore criterios de justicia climática. Advirtieron que la pérdida de los cafetales bajo sombra no solo sería un golpe económico que impediría una vida digna para los productores, sino la desaparición de un patrimonio ecológico que México aún conserva y que el mundo ya comenzó a perder.
La roya avanza
Por otra parte, los productores denunciaron que el sector cafetalero de Veracruz enfrenta una doble crisis que se retroalimenta: el abandono institucional y la expansión de la roya, una plaga que volvió a golpear con fuerza en el ciclo 2025–2026. La falta de atención técnica, la ausencia de programas de renovación y la politización de los apoyos han dejado a miles de productores sin capacidad de respuesta ante un hongo que avanza más rápido que cualquier intervención oficial.
Los cafetaleros advierten que la roya dañó alrededor del 40% de la producción, impidiendo que el fruto madurara. Aun con diagnósticos previos y pronunciamientos públicos, las autoridades estatales y federales no han implementado medidas de contención ni han activado programas de renovación de cafetales, pese a que se estima que unas 40 mil hectáreas quedaron inutilizadas.
A este escenario se suma un patrón que los productores describen como “programas secuestrados”: apoyos que se entregan solo a quienes están en padrones cerrados desde 2025, ventanillas que no abren y reglas que cambian para canalizar recursos a través de ayuntamientos, lo que —advierten— reactiva la politización del campo. Las solicitudes formales de apoyo, presentadas desde junio de 2025, han sido pospuestas o rechazadas bajo distintos argumentos administrativos.
El resultado es un vacío institucional que deja a la cafeticultura veracruzana expuesta a una plaga que requiere manejo técnico, financiamiento y renovación de plantas. Sin estos elementos, la roya no solo destruye cosechas: erosiona la base productiva, empuja a la migración y acelera el deterioro de un cultivo emblemático para la región.
«pev»
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