Buzones, vía directa para denunciar maltrato
Su instalación será obligatoria en todo el país, de manera física o virtual, para prevenir y atender casos de violencia contra alumnos; Excélsior le detalla el funcionamiento

Por primera vez, todas las escuelas de educación básica del país deberán contar con buzones físicos o electrónicos para denunciar casos de maltrato infantil. Los nuevos lineamientos emitidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP) convierten esta medida en un requisito obligatorio, con la finalidad de que niñas, niños, adolescentes, madres, padres y docentes tengan un canal directo y seguro para reportar abusos.
Hasta ahora, las denuncias quedaban a discreción de cada plantel; con esta medida, la SEP busca unificar criterios en más de 200 mil escuelas del país.
Entre las novedades destacan la incorporación de conceptos como masculinidades alternativas, disciplina formativa, prácticas de crianza positiva, autocuidado y perspectiva interseccional, lo que coloca a México en una ruta innovadora al atender no solo las agresiones directas, sino también los factores culturales y sociales que las reproducen.
A¿Qué son y cómo funcionarán los buzones?
1) deberán instalar buzones:
Físicos: visibles y accesibles dentro
de las escuelas.
Electrónicos: vías digitales o telefónicas.
2) Podrán usarlos:
Niñas, niños y adolescentes.
Madres, padres y tutores.
Docentes.
Cualquier persona de la comunidad escolar.
3) La información recibida:
Se canalizará al personal de dirección y supervisión, que deberá avisar a las autoridades competentes: procuradurías de protección de la niñez (PFPNNA o PPNNA) e incluso a la Fiscalía cuando corresponda.
B. ¿Por qué son novedosos?
1) Es la primera vez que la SEP ordena su instalación de manera obligatoria y nacional, sin dejarlo a la interpretación de estados o municipios.
2) Los buzones buscan romper el silencio: ofrecen un mecanismo inmediato para reportar abusos sin confrontar directamente a la persona agresora.
3) Hacen visible un problema que muchas veces se minimizaba: la violencia escolar, familiar o comunitaria que afecta a los estudiantes.
C. ¿Qué pasa con las denuncias?
Las denuncias deberán registrarse en bitácoras escolares.
Se deberá notificar de inmediato a las procuradurías de protección.
Las procuradurías de protección deberán aplicar medidas de resguardo a la víctima.
Si la persona señalada es un docente o directivo, la norma ordena su separación preventiva inmediata del grupo, para evitar riesgos y revictimización.
D. Otras piezas del sistema
Aunque los buzones son la novedad central, los lineamientos incluyen otras piezas:
1) Capacitación obligatoria a docentes y directivos en disciplina formativa y protocolos de atención.
2) Registros electrónicos de casos en cada entidad, para identificar patrones de maltrato.
3) Planes de restitución de derechos para
las víctimas, con apoyo psicológico, médico
y pedagógico.
4) Participación infantil y adolescente en la elaboración de acuerdos de convivencia escolar.
E. ¿Qué se entiende por maltrato?
1) Físico: golpes, jalones, pellizcos, posturas forzadas.
2) Emocional: humillaciones, ofensas, aislamiento, discriminación, amenazas.
3) Negligencia u omisión de cuidados: desatención a necesidades educativas, afectivas
o de salud.
*Puede provenir de figuras escolares, familiares o personas de la comunidad.
F. Formación para transformar la cultura escolar
Además de la respuesta inmediata, se prevé una formación más amplia y continua:
1) Prácticas de crianza positiva.
2) Masculinidades alternativas que promuevan igualdad y respeto.
3) Habilidades socioemocionales para docentes y alumnado.
*Con ello, se busca que la escuela no solo reaccione ante el maltrato, sino que cambie de raíz las formas de convivencia que pueden reproducir violencia.
Aquí podrás acceder a noticias en tiempo real
Conoce lo más viral en Facebook Trending
Lee a los columnistas de Excélsior Opinión
clm
EL EDITOR RECOMIENDA
PT anuncia rechazo a revocación en Plan B
Nacional 1 min de lectura
Detienen en El Paso a esposa del exgobernador César Duarte
Nacional 2 min de lectura