Bloquean carretera Córdoba-Atoyac; denuncian que alcoholera contamina el río Atoyac
Pobladores de Veracruz exigen el cierre total de una empresa alcoholera que genera descargas y residuos que contamina el río Atoyac

Mientras que habitantes de la región bloquean la carretera estatal Córdoba-Atoyac, para exigir el cierre total de una empresa alcoholera por descargas y residuos industriales que han causado daños ambientales incalculables; sembradores de caña y obreros también se manifiestan porque advierten que atentan contra el sustento de poco más de 300 familias que dependen de la actividad de la factoría.
El bloqueo paralizó por completo la operación de la Alcoholera Zapopan; los camiones cañeros no pueden ingresar y más de 30 pipas permanecen varadas sin poder cargar alcohol.
El movimiento, respaldado por colectivos ambientalistas, acusa a la compañía alcoholera de verter desechos directamente al arroyo Mata Larga, el canal de Potrero Nuevo y la desembocadura de uno de los afluentes más golpeados por la industria en Veracruz. “Ya no podemos ni tomar esa agua, es una cochinada”, reclamó un poblador durante la protesta.
El detonante ocurrió el 11 de julio, cuando los habitantes detectaron una nueva descarga de líquidos contaminantes hacia el canal Alfredo V. Bonfil. Sin embargo, las denuncias contra la alcoholera se remontan a 2023, y en 2025 las protestas ya habían paralizado temporalmente la operación industrial.

El punto crítico es un tubo reventado que habría permitido que la vinaza llegara al pozo profundo que abastece al 40 por ciento de la población de la comunidad Potrero, afectando directamente el consumo humano.
Por eso, decidieron tomar la carretera y exigir la instalación inmediata de plantas de tratamiento de aguas residuales, que sea clausurado en definitiva el tubo contaminante, que sean verificables públicamente las descargas y que las autoridades ambientales cumplan con los compromisos que han realizado con la población y que hasta la fecha no se han cumplido.
Los funcionarios de la Procuraduría del Medio Ambiente (PMA) advirtieron: “no levantaremos el bloqueo hasta ver acciones concretas”.
Aun así, la postura de los ambientalistas es firme. Incluso trabajadores de la propia alcoholera han declarado que prefieren perder su empleo antes que seguir viviendo sin agua limpia.
Tras una mesa de trabajo, la empresa se comprometió a instalar dos plantas de tratamiento y a cancelar el tubo contaminante. Pero la comunidad no confía: líderes del movimiento reportan amenazas de acciones legales por parte de representantes de la alcoholera.
Mientras autoridades estatales realizan recorridos para verificar la contaminación, habitantes de los municipios de Atoyac, Paso del Macho y Amatlán de los Reyes mantienen su postura al advertir que no negociarán el agua.
Y mientras tanto hay incertidumbre por las fuentes de empleo que se ponen en riesgo ante la exigencia de un cierre.
