¡Michoacán bajo fuego! Enfrentamientos y narcobloqueos paralizan Charapan
Presuntos grupos de la delincuencia organizada protagonizaron intensos enfrentamientos armados que sembraron el pánico entre la población.

Un clima de violencia y tensión se vivió en la región purépecha de Michoacán. Tras el reciente asesinato de dos guardias comunales en Santa María Sevina, grupos de la delincuencia organizada han protagonizado intensos enfrentamientos armados y bloqueos carreteros en el municipio de Charapan, sembrando el pánico entre la población local.
Durante las primeras horas de las balaceras, el terror se apoderó de los habitantes de Charapan. Campesinos que realizaban sus labores agrícolas y transportistas que circulaban por la zona se vieron obligados a abandonar sus actividades y buscar refugio pecho tierra entre los campos para evitar ser alcanzados por las balas perdidas.
A través de videos captados a la distancia por los propios testigos, se documentó el fuerte intercambio de disparos que rompió con la tranquilidad de la región.
Quema de vehículos y bloqueos en carreteras de Michoacán
La violencia escaló rápidamente y se trasladó a las vías de comunicación que conectan a la Meseta Purépecha. En distintos tramos carreteros, comandos interceptaron a automovilistas y choferes de carga pesada, despojándolos con violencia de sus unidades.
Posteriormente, los camiones fueron incendiados para utilizarlos como barricadas. Esta táctica, conocida como narcobloqueos, fue desplegada estratégicamente por los criminales para impedir el acceso y la rápida movilización de las corporaciones policiales y militares hacia la zona del conflicto.
Los enfrentamientos en Charapan se reportan apenas unas horas después de una agresión directa contra la barricada de vigilancia de la ronda comunal en la localidad vecina de Santa María Sevina, perteneciente al municipio de Nahuatzen.
En dicho ataque, perpetrado por presuntos integrantes del crimen organizado, lamentablemente perdieron la vida dos kuarichas (elementos de la guardia tradicional comunitaria). Este doble homicidio encendió las alarmas de las comunidades indígenas y fue el preludio de la ola de violencia que actualmente mantiene paralizada la región.
vjcm