Privados invierten 20 mil mdp en vía elevada SUBE-T en Tijuana
El proyecto de gran escala promete transformar la movilidad en el municipio de Baja California, al reducir los tiempos de traslado de 45 a 15 minutos.

carla.martinez@gimm.com.mx
Con una inversión privada, del consorcio conformado por Prodemex y Grupo Idinsa, que supera los 20,000 millones de pesos, se dio a conocer SUBE-T, la vía elevada que conectará el Distribuidor Morelos con la Garita de Otay.
Esta obra de 12 kilómetros permitirá reducir los tiempos de traslado de 45 a 15 minutos y cuenta con seis carriles elevados, tres por sentido, 12 accesos y 11 salidas así como un carril preferente no confinado para transporte público con 15 estaciones.

Antonio Boullosa, director general de Prodemex, aseguró que no se trata de una obra más, “estamos frente a una solución integral a uno de los principales retos de movilidad de Tijuana".

Durante la presentación del proyecto, Boullosa destacó que esta vialidad incorporará un modelo de pago mediante telepeaje electrónico con TAG, "lo que permitirá un flujo vehicular continuo, sin detenciones, haciendo más eficiente el desplazamiento".
Además, esta infraestructura impactará a las personas debido a la reducción en los tiempos de traslado que "representa un ahorro significativo en horas-hombre y horas-mujer, que hoy se pierden en el tráfico y que podrán destinarse a la productividad, al descanso y a la vida personal".

Alejandro Alencaster, director general de Grupo Idinsa, dijo que el proyecto SUBE-T representa una solución de ingeniería aplicada a un problema estructural de movilidad urbana.
Nos encontramos en uno de los corredores con mayor demanda vehicular de la ciudad con flujos superiores a los 100,000 vehículos diarios, donde actualmente se presentan condiciones de saturación, pérdidas de eficiencia operativa y alta variabilidad en los tiempos de traslado".
Desde el punto de vista de ingeniería estructural, el viaducto fue concebido bajo criterios de diseño que considera cargas dinámicas, fatiga de tránsito y condiciones sísmicas propias de la región, detalló Alencaster.

Por su parte, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda destacó que se trata de la inversión privada más grande en infraestructura vial en la historia de Baja California.
Sin duda este va a ser el gobierno de la inversión pública, porque ningún otro gobierno había invertido tanto como lo ha hecho el nuestro, pero además con obras que benefician directamente a la población", mencionó la gobernadora.
Ávila Olmeda agregó que han buscado que la inversión privada sea sin garantías, sin poner a los recurso públicos en juego.

Y calificó esta infraestructura elevada como "una obra que no representa erogación alguna de recursos públicos", porque el gobierno estatal se enfoca a impulsar los apoyos sociales y racionar el gasto en infraestructura.
El presidente municipal de Tijuana, Ismael Burgueño, coincidió en que la supervía elevada representará tiempo de vida y calidad para miles de tijuanenses que pierden valiosas horas de su día en el tráfico cotidiano.
Esta obra transformará la fisonomía de Tijuana, mejorará la conectividad y la competitividad como región, acercándonos a la modernidad que todos merecemos y que realmente exige la frontera más transitada del mundo y el motor económico para Baja California y para el país", subrayó Burgueño.
