Advierten nuevos riesgos legales y financieros para empresas

Los criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza) están redefiniendo la forma en que las empresas operan, acceden a créditos y enfrentan regulaciones en México y el mundo, advirtieron expertos en el podcast  Evolución legal

Por: Jorge Gómez

Especialistas de Santamarina y Steta advierten que los criterios ASG dejaron de ser un tema voluntario y de mercadotecnia para convertirse en una exigencia legal y financiera.
Especialistas de Santamarina y Steta advierten que los criterios ASG dejaron de ser un tema voluntario y de mercadotecnia para convertirse en una exigencia legal y financiera.Tomada de www.iberdrola.com

Lo que durante años se consideró un distintivo de responsabilidad social o una estrategia de imagen corporativa, hoy se está convirtiendo en una exigencia legal y financiera. Los criterios ASG (Ambiental, Social y Gobernanza) —conocidos internacionalmente como ESG— están redefiniendo la forma en que las empresas operan, acceden a créditos y enfrentan regulaciones en México y el mundo.

Especialistas del despacho Santamarina y Steta explicaron que el ASG no consiste únicamente en "ser una empresa verde", sino en identificar y mitigar riesgos que pueden traducirse en multas, demandas, pérdida de financiamiento o afectaciones a la competitividad.

Externalidades e impacto en balances financieros

Durante el podcast “Evolución legal”, el abogado Emilio Gaytán explicó que el origen del ESG está ligado a la necesidad de hacer visibles las llamadas externalidades, es decir, impactos ambientales, sociales o de gobernanza que durante años permanecieron fuera de los balances financieros.

El especialista indicó que una empresa puede contaminar, enfrentar conflictos laborales o mantener deficiencias en su gobierno corporativo sin que esos problemas sean evidentes al inicio; sin embargo, cuando esas situaciones derivan en sanciones, huelgas o incumplimientos, terminan convirtiéndose en pérdidas económicas.

Los especialistas advirtieron que el cambio más importante es que el cumplimiento ASG está dejando de ser voluntario.

Por su parte, Elena Ocampo aseguró que cada vez más autoridades, instituciones financieras e inversionistas exigen evidencia de buenas prácticas antes de otorgar créditos, autorizar proyectos o mantener relaciones comerciales. En sectores como el energético, la evaluación ya no se limita al impacto ambiental, sino que incorpora el efecto social de los proyectos y la calidad del gobierno corporativo.

Influencia de Europa y riesgos de no adaptarse

La Unión Europea se mantiene como el referente mundial en esta materia al desarrollar un marco regulatorio mucho más robusto. Aunque una empresa opere en México, puede verse obligada a cumplir con estándares europeos si forma parte de la cadena de suministro de compañías establecidas en ese mercado, por lo que las exigencias internacionales comienzan a trasladarse indirectamente a proveedores y socios comerciales mexicanos.

Los expertos señalaron que mantener estrategias diseñadas hace cinco años ya no resulta suficiente frente al nuevo entorno regulatorio. Un ejemplo es la industria aeronáutica, donde el incremento en la demanda de certificados de carbono para cumplir con los sistemas de comercio de emisiones ha elevado significativamente los costos de operación. En contraste, las empresas que implementaron estrategias de cumplimiento con anticipación hoy cuentan con una ventaja competitiva.

Aunque en Estados Unidos algunas políticas impulsadas durante la administración de Donald Trump desaceleraron parte de la agenda ESG, los especialistas consideran que la tendencia global continuará, impulsada principalmente por Europa y por la creciente presión de los mercados financieros.

La conclusión es clara: el ASG ya no representa un tema de mercadotecnia, sino un nuevo modelo de gestión empresarial donde el cumplimiento ambiental, social y de gobernanza será determinante para acceder a inversión, competir en mercados internacionales y reducir riesgos legales y financieros.

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