Buscan cómo “sí” construir el Acueducto Solís-León en Guanajuato
De forma paralela, Guanajuato realizó un estudio hidrológico actualizado de la presa La Gavia y prevé explorar los acuíferos de Silao-Romita, La Muralla y Río Turbio, para identificar posibles puntos de perforación y gestionar los trámites administrativos correspondientes

ernesto.mendez@gimm.com.mx
La Comisión Nacional del Agua (Conagua), realiza mesas de trabajo para destrabar la oposición al Acueducto Solís-León, con estudios técnicos que demuestran que el proyecto de Guanajuato no dañará al Lago de Chapala ni va alterar el equilibrio hidrológico de la región.
En recientes declaraciones a medios locales, el director del Organismo de Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, destacó que el sustento del Acueducto Solís-León, parte del decreto presidencial de distribución de agua de 2014, que funciona sin generar conflictos en la cuenca.
Mientras tanto, el estado de Guanajuato explora algunas alternativas para incrementar la disponibilidad de agua para la población, como los operativos realizados recientemente en el acuífero del Valle de León, que dieron como resultado la clausura de 19 pozos irregulares.
Además del aprovechamiento circular mediante el tratamiento y reúso de aguas residuales, con el envío a través de un cauce hacia la presa El Palote para su posterior potabilización y distribución.
De forma paralela, Guanajuato realizó un estudio hidrológico actualizado de la presa La Gavia y prevé explorar los acuíferos de Silao-Romita, La Muralla y Río Turbio, para identificar posibles puntos de perforación y gestionar los trámites administrativos correspondientes.
Por su parte, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL), adquirió derechos de aguas subterráneas en el acuífero del Valle de León.
La realidad de los 20 acuíferos sobreexplotados dentro del territorio del estado, las limitantes de disponibilidad subterránea y superficial, así como los efectos del cambio climático obligan a Guanajuato a estudiar opciones que mejoren la oferta de agua, por lo que busca generar un plan de atención a las necesidades de abasto a la ciudad de León, con evaluaciones, estudios y coordinación regional.
Lo principal es diversificar las fuentes de abasto para evitar un colapso futuro, y que a la vez se vaya disminuyendo gradualmente la presión sobre acuíferos estratégicos que hoy están en números rojos.
Magna obra
El Gobierno de México y el estado de Guanajuato impulsan el proyecto del acueducto más grande del país, el acueducto Solís-León, con un presupuesto de 10 mil millones de pesos, que llevaría agua a 2.6 millones de habitantes de los municipios de León, Silao, Irapuato, Salamanca y Celaya a través de una red de 187 kilómetros.
A pesar de contar con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum y la Conagua, así como de los gobiernos municipales involucrados, enfrenta más de dos mil amparos, protestas en carretera y un conflicto abierto con el Gobierno de Jalisco.
Según los datos técnicos, la construcción que arrancó hace seis meses por parte de ingenieros militares, no tiene como fuente el Lago de Chapala, ya que obtendría 3.8 metros cúbicos por segundo del agua que actualmente se desperdicia en el campo.
Con una inversión de más de seis mil 400 millones de pesos por parte de la Federación y el estado, para la modernización del Distrito de Riego 011, en beneficio de 25 mil campesinos, se liberaría ese volumen de agua para consumo humano, sin abrir nuevas extracciones ni afectar asignaciones vigentes de otras entidades.
La gobernadora de Guanajuato, Libia García Muñoz Ledo, ha declarado que el estado agotará todas las vías del diálogo para avanzar en la construcción del Acuífero Solís-León, con la explicación puntual y técnica del proyecto, "porque aún hay falta de información”.
En este sentido, la mandataria estatal descartó cualquier posibilidad de cancelar la obra.