Venta de totoaba supera ganancias de la cocaína
El buche de este pez es traficado a países asiáticos, donde se vende hasta en 60 mil dólares el kilo: México y EU se coordinan para proteger la especie

SAN DIEGO.
Autoridades federales en las fronteras de Estados Unidos y México combaten el contrabando de buche de totoaba, una especie protegida que sale de México para venderse en el mercado asiático hasta en 60 mil dólares por kilogramo.
El capitán Carlos Guerra Ortega, de la Secretaría de Marina, Armada de México (Semar), dijo en reunión de la Profepa en Mexicali que “el comercio criminal de la totoaba supera en el mundo criminal las ganancias de la cocaína”.
Dijo que de marzo a septiembre pasados fueron incautadas 43 embarcaciones que llevaban 106 buches de totoaba. Pero para esa tarea se revisaron dos mil 281 embarcaciones con siete mil 411 tripulantes.
Declaró que “el kilogramo de buche de ese pez se vende ilegalmente en Baja California en cerca de 14 mil dólares y al revenderse en el mercado asiático alcanza los 60 mil dólares”.
La subprocuradora federal en San Diego, Melanie Pierson, confirmó que “un solo buche de totoaba se puede vender en México a entre mil 500 y cuatro mil dólares, pero cuando alcanza el mercado asiático se vende en, por lo menos, diez veces esa cantidad”.
Esta semana, el magistrado federal William Gallo, en San Diego, ordenó por primera vez a un contrabandista de buches de totoaba restituir a México el daño que causó al comprar el pez en riesgo de extinción.
Por orden del juez, el comerciante Byung Cheoul Kim, propietario de una mueblería en Los Ángeles, deberá pagar 50 mil dólares a la Profepa y cinco mil dólares a Conapesca, aparte de las multas y sanciones que tenga en Estados Unidos.
Kim, de 51 años, cruzaba en febrero de 2013 la frontera de Mexicali a California con 58 buches de totoaba ocultos debajo de unos kilos de pescado en una hielera. A los inspectores en la garita de Otay les pareció sospechoso y lo enviaron a inspección detallada, donde se descubrió que eran totoabas.
El comerciante confesó que, a través de su negocio de muebles, adquirió las totoabas para hacerlas llegar a Hong Kong, donde las vendería hasta en 20 mil dólares cada una.
Ahora enfrenta una condena de 20 años de prisión y una multa de 250 mil dólares por conspiración para cometer fraude.
La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ahora pone mayor atención ante la posibilidad de que el buche de totoaba pueda pasar en trasiego a California.
Estados Unidos actúa conforme la Convención Internacional de Especies en Peligro de Extinción y las leyes federales.
La totoaba se pesca en la desembocadura del río Colorado que atraviesa siete estados estadunidenses y llega al Valle de Mexicali. De acuerdo con la subprocuradora Pierce, como el pez es fácilmente reconocible, los traficantes tratan de cruzar a Estados Unidos únicamente los buches, que es la parte que se utiliza en Asia para elaborar remedios medicinales y sofisticadas artes culinarias.
EL EDITOR RECOMIENDA



