Funcionarios pagan por la fuga de 'El Chapo'

La escapatoria de Joaquín Guzmán Loera ya cobró las primeras facturas al régimen: son los tres responsables del sistema penitenciario federal del país, entre ellos el encargado directo de vigilar el penal de donde desapareció el capo

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Celina Oseguera Parra

De nada sirvió la experiencia en las prisiones

Dirigió los penales del Distrito Federal durante la administración de Marcelo Ebrard

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de julio.- Celina Oseguera Parra es la única mujer en México que ha ocupado el máximo cargo en la administración de penales federales en el país, en diferentes periodos y con gobiernos panistas y priistas, como comisionada del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS).

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Celina Oseguera Parra, excoordinadora nacional de los Centros Federales de Readaptación Social. Foto: Especial

También ha sido directora de los Centros Federales de Readaptación Social (Cefereso) 1 Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México; el 2 Occidente, de Puente Grande, Jalisco, y el 3 Noreste, de Matamoros, Tamaulipas.

De los dos primeros ya se logró fugar Joaquín Guzmán Loera El Chapo, líder del cártel del Pacífico, con consecuencias diferentes para la funcionaria.

Cuando El Chapo logró escapar por primera ocasión en enero de 2001 del penal federal de Puente Grande, Oseguera Parra se encontraba como directora en el penal El Altiplano.

Las remociones y ceses que provocaron la huida del capo, quien se evadió en un carro de lavandería, llevaron a la colimense al cargo de comisionada del OADPRS.

Luz y sombras

Oseguera Parra era coordinadora nacional de los Centros Federales de Readaptación Social en el momento que se confirmó la segunda fuga del líder del cártel del Pacífico.

Cuenta con una maestría en Criminalística, con la experiencia de dirigir cárceles y de estar al frente de las prisiones del Distrito Federal, como subsecretaria del Sistema Penitenciario.

En 1993 Oseguera Parra llegó a la dirección del Cefereso 2 Occidente de Puente Grande, y estaba al frente de su encargo cuando el 22 de noviembre de 1995 las autoridades desactivaron un primer intento de fuga de El Chapo Guzmán, quien se encontraba recluido en el penal de Almoloya de Juárez.

Para frustrar sus intenciones de escapar, se ordenó el traslado del reo al penal de Puente Grande, y fue precisamente Oseguera Parra quien recibió al capo.

Oseguera Parra pasó como comisionada del OADPRS, cargo que ha ocupado en dos ocasiones, hasta que la administración de Marcelo Ebrard, la llevó a la subsecretaría del Sistema Penitenciario.

En este encargo hubo algunos hechos que llamaron la atención de su administración, uno de los más escandalosos fue cuando en febrero de 2009 se detectó que la interna Sandra Ávila Beltrán, la Reina del Pacífico, recibía tratamientos de botox mientras estaba interna en la prisión femenil de Santa Martha Acatitla.

Durante su gestión al frente de las prisiones capitalinas, en la administración de Ebrard, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), emitió diferentes recomendaciones y reportes sobre las malas condiciones en las que operaban los centros de reclusión.

Se destacó el hacinamiento, abusos por parte del personal de custodia, los cobros a familiares durante las visitas, petición de favores sexuales a internas en zonas de túneles, la tolerancia de prostitución en tiendas de campaña instaladas en los patios, entre un una larga lista de irregularidades.

Juan Ignacio  Hernández Mora

Entregaron las cárceles a un inexperto

En la vida laboral de Hernández Mora destaca que no había pisado o estado a cargo de la administración de una prisión

En julio de 2014, el comisionado nacional de Seguridad Monte Alejandro Rubido García designó a Juan Ignacio Hernández Mora como el principal carcelero del país, a cargo del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS), integrado por 21 centros penitenciarios en todo el territorio.

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Juan Ignacio Hernández Mora titular del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS). Foto: Especial

La formación de Hernández Mora, abogado de profesión, incluye una característica a lo largo de su carrera: en su vida laboral no había pisado o estado a cargo de la administración de una cárcel.

Sin embargo, el reglamento del OADPRS no establece la condición de experiencia en materia penitenciaria, de acuerdo con el texto en donde se establecen únicamente cuatro condiciones para ocupar el cargo.

Para ser comisionado del OADPRS, el titular debe ser ciudadano mexicano; contar con cuando menos 30 años cumplidos al día de su designación; tener notoria buena conducta, y no estar sujeto a proceso penal ni haber sido condenado por sentencia ejecutoriada por delito doloso.

El cuarto requisito es el de contar con un título y cédula profesionales de licenciatura o superior, sin especificarse una materia en particular, según el reglamento del OADPRS.

Carambola por renuncias

Al inicio de la presente administración federal, se designó como titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad de Seguridad Pública (SESNSP) a Monte Alejandro Rubido García.

Al frente de este cargo, el funcionario invitó a colaborar a Hernández Mora como director general de Vinculación y Seguimiento del SESNSP, un área encargada de la distribución de fondos para la seguridad pública a estados y municipios.

De acuerdo con sus datos curriculares, entre 2000 y 2005 fue secretario técnico del Banco Nacional de Comercio Exterior, y de 2005 al 2011 es designado secretario Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública en Quintana Roo.

El 17 de marzo, el entonces titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Manuel Mondragón y Kalb, presenta su renuncia al cargo y al día siguiente se anuncia que será sustituido por Rubido García.

Hasta ese momento, al frente del OADPRS se encontraba José Luis Musi Nahmias, un funcionario con más de 40 años de experiencia en el sistema carcelario del país, quien había sido llamado a colaborar en la CNS por Mondragón y Kalb.

Musi Nahmias presentó su renuncia al cargo del órgano administrador de los penales en julio de 2014, por diferencias con el equipo de Rubido García, confirmaron fuentes del gabinete de seguridad del gobierno federal.

Hernández Mora es llamado a ocupar la titularidad del OADPRS, con una crisis de sobrepoblación en los cinco principales penales de máxima seguridad, los ubicados en el Estado de México, Jalisco, Tamaulipas, Nayarit y Veracruz.

En su año de gestión se reportaron más de mil 200 incidentes en los penales federales, 120 por ciento más en comparación con los cuatro años anteriores, de acuerdo con cifras del propio OADPRS.

Además se registró un intento de fuga de una de las prisiones, y otros dos efectivos.

Valentín Cárdenas Lerma

Al director de El Altiplano se lo llevaron al baile

Un espectáculo masivo en las inmediaciones de el Cefereso 1 El Altiplano lo llevó a ocupar la dirección de esta prisión

Valentín Cárdenas Lerma, ahora exdirector del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, El Altiplano, no tiene diez años de experiencia en el manejo de prisiones, como lo afirmó el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el lunes 12 de julio, cuando anunció el cese del funcionario.

De hecho ésta era la cuarta ocasión que tenía a su cargo la dirección del primer penal de máxima seguridad, a lo largo de sus casi 30 años de servicio en el tema penitenciario.

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Valentín Cárdenas Lerma, exdirector del Centro Federal de Readaptación Social 1 (Cefereso) El Altiplano. Foto: AP

Cárdenas Lerma fue llamado en septiembre del año pasado para sustituir en la dirección del penal a Marisa Quintanilla de la Garza, luego de un incidente del que se supo muy poco, incluso no hay registros.

Fuentes del gabinete de seguridad del gobierno federal confirmaron el hecho que provocó el enroque en la dirección del penal, y adjudican a que por ocurrir en plenas fiestas patrias, pasó desapercibido.

El baile de Almoloya

La madrugada del 22 de febrero de 2014 se confirmó la reaprehensión de Joaquín Guzmán Loera El Chapo, líder del cártel del Pacífico, realizada por elementos de la Armada de México en Mazatlán, Sinaloa.

En ese momento se determinó que sería enviado Cefereso 1 de Almoloya, por considerarse el más seguro, luego de su escape de 2001 del penal del Occidente, en Puente Grande, Jalisco.

La dirección del penal del Altiplano, a cargo de Quintanilla de la Garza, fue notificada y se tomaron las consideraciones para instalar al recapturado en la celda o módulo 20, del pasillo 2, del Centro de Tratamientos Especiales del penal.

Y así pasaron los meses. Incluso la directora del penal, originaria de Matamoros, Tamaulipas, ofreció una entrevista para un medio de esa entidad el 5 de septiembre del año pasado, con motivo de apareció en la lista de las 50 mujeres más influyentes de la revista Forbes.

Días después, comenzaron a llegar a la colonia aledaña al penal tráileres con un escenario y equipo de sonido, que se comenzaron a instalar, en un terreno baldío a una distancia muy cercana al penal.

Los equipos de seguridad del penal lo reportaron, y se le advirtió a Quintanilla de la Garza que tenía que tomar las medidas para impedir un baile de música grupera para el 15 de septiembre de 2014.

Ella no hizo nada, explicaron las fuentes, con el argumento de que como era afuera de las instalaciones del penal, no era de su jurisdicción.

El rumor en esos días, en la colonia y al interior del penal del Altiplano, fue que el baile fue patrocinado por Guzmán Loera.

Al día siguiente se ordenó la destitución de Quintanilla de la Garza y se llamó a Cárdenas Lerma, quien estaba al frente del Cefereso 8 de Guasave, Sinaloa, para hacer un enroque en las direcciones.

Cárdenas Lerma es sicólogo de profesión y fue ganador de la medalla Gabino Barreda; sin embargo su expediente como servidor público no es del todo impecable.