Ausencias que lastiman: familias enfrentan trabas burocráticas
Erika Cueto lleva 38 días desaparecida; la hermana relata que debieron trasladarse varias veces de Jalisco a Nayarit para presentar una denuncia

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de diciembre.- La historia de Erika Cueto Vázquez es similar a muchas en el país: sus familiares debieron encarar trabas burocráticas.
Los Ministerios Públicos de Jalisco y Nayarit pidieron a sus familiares trasladarse de un estado a otro, varias veces. En ambos sitios se les argumentaba que no era posible levantar una denuncia, porque desconocían el lugar exacto donde había desaparecido.
“El 13 de noviembre, un día después de su desaparición, la agencia del Ministerio Público de Puerto Vallarta finalmente aceptó pero no pudo levantar la denuncia porque el sistema no funcionaba”, cuenta Brenda, hermana de Erika, maestra de educación física de 39 años. El trámite se realizó un día más tarde, por la noche, un jueves, pero las investigaciones iniciaron hasta el lunes.
“Se desperdició tiempo muy valioso para investigar”, cuenta Brenda. Durante las primeras semanas, el trabajo del MP en Puerto Vallarta se concentró en una línea de investigación de índole sentimental, pese a que los familiares de Erika habían aportado datos y pistas a los investigadores para que abrieran una indagatoria adicional relacionada a una persona con la que Erika tenia amistad y que pudo haber sido la última que la vio antes de desparecer.
Tras casi cinco semanas, las autoridades decidieron cambiar el caso de la agencia siete a la agencia cuatro en Puerto Vallarta, después de que la familia denunció sospechas sobre la lentitud y el curso de la investigación.
El día de su desaparición, una de sus hermanas gemelas habló con ella por teléfono desde Estados Unidos, como suelen hacer tres o cuatro veces todos los días. Eran las dos de la tarde. Seis días después su automóvil, un auto compacto Chevrolet rosa, apareció en Paso del Guayabo, cerca de Puerto Vallarta, pintado de blanco. Más de un mes más tarde, ni su familia ni el Ministerio Público de Jalisco saben nada sobre ella.
Erika Cueto Vázquez vivió en Estados Unidos cuando era niña, pero igual que sus tres hermanas se mudó a México con la familia y estudió en Guadalajara desde la primaria hasta la licenciatura en cultura física y deporte, en la Universidad de Guadalajara.
Comenzó a trabajar dando clases de baile y gimnasia en escuelas de la ciudad y hace seis años se mudó a Puerto Vallarta. “Desde los seis años asistía a clases de baile y taekwondo”, relata su mamá, la señora María Leticia Vázquez Camarena, en conversación con Excélsior.
Aún en Guadalajara, se mudó a una ciudad de Estados Unidos durante seis meses para estudiar inglés. También hizo un curso que le otorgó un certificado internacional de maestra en la Asociación Americana de Aerobics y Fitness.
“Mamá, acá nadie da clases de fitness. Me voy a mudar a Puerto Vallarta. Pondré un estudio y me va a ir muy bien”, recuerda la señora Vázquez. Los últimos años trabajó duro y organizó varios congresos y competencias nacionales de una disciplina llamada pole fitness, que consiste en bailar y hacer acrobacias en un tubo metálico. Erika alternaba sus actividades en el estudio con acciones sociales. Cada año hacía una colecta de los concursos que organizaba y entregaba despensas y útiles escolares a familias pobres.
Erika Cueto Vázquez es blanca, delgada y no muy alta. Al desaparecer llevaba el cabello negro hasta los hombros.
La familia está recibiendo informes en el email encontrandoaerika@gmail.com
En 2015 inician las consignaciones en Coahuila
A partir de enero de 2015, el gobierno de Coahuila iniciará las consignaciones de los involucrados en la desaparición de personas, principalmente en el municipio de Allende, por lo que habrá castigo para todos los responsables de este delito.
El gobernador del estado, Rubén Moreira Valdez, sostuvo una reunión con familiares de desaparecidos en Piedras Negras y Allende, donde estuvo acompañado por el Procurador General de Justicia, Homero Ramos Gloria, y el titular de la subprocuraduría especializada en la materia, Juan José Yáñez Arreola.
Recordó que desde el inicio de su administración se programaron reuniones de trabajo con la agrupación Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUUNDEC), en Saltillo y la región sureste, así como con la organización de la región Laguna, y las dos restantes de Piedras Negras y Acuña.
De esta manera, en todas las regiones de la entidad se trabaja en la búsqueda y localización de personas que fueron víctimas de desaparición forzada.
En la reunión se revisaron seis expedientes de acuerdo a las pesquisas del Ministerio Público, se advirtió la participación de elementos policiacos y de individuos que están plenamente identificados, contra quienes se preparan las órdenes de aprehensión correspondientes, las que se harán efectivas en las próximas semanas.
En Coahuila se tiene un registro de mil 600 personas desaparecidas, por lo que se seguirán implementando operativos de búsqueda y de localización con vida de quienes por alguna circunstancia aún se encuentran ausentes.
Enfatizó que en la entidad se castigará a quienes resulten responsables, “e incluso en aquellos casos en que no exista denuncia expresa de parte de sus familias, seguiremos con su búsqueda, porque quienes fueron víctimas de estas circunstancias, tienen todo el derecho a ser buscados aunque no se cuente con querellas de parte de sus más cercanos”.
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