La moda de la ultra delgadez: por qué las pasarelas vuelven a imponer un ideal inalcanzable
¿Recuerdas cuando la moda prometía inclusión? Las pasarelas 2026 marcan un retroceso: 97% de los looks son talla extra pequeña.

Tras años de discursos sobre diversidad corporal, la industria de la moda ha dado un giro radical. Las modelos ultradelgadas regresaron a las pasarelas con una fuerza que no se veía desde antes del movimiento body positive.
Datos de Vogue Business revelan que el 97.1 por ciento de los looks presentados en las Semanas de la Moda de Nueva York, Londres, Milán y París para Primavera/Verano 2025 correspondieron a tallas extra pequeñas.
La representación de modelos de talla mediana cayó al 2 por ciento, mientras que las de talla grande apenas alcanzaron el 0.9 por ciento. Este fenómeno ocurre cuando los referentes femeninos en la industria promueven cuerpos creados digitalmente y los medicamentos como Ozempic reconfiguran los estándares estéticos dominantes.

El regreso de la estética de los noventa
Las pasarelas replican la estética de los años noventa, cuando la ultra delgadez de modelos como Kate Moss dominaba el imaginario de la moda. En la temporada masculina de Milán, la colección de Prada para Otoño/Invierno 2025 presentó siluetas extremadamente delgadas.
Hanan Besovic, crítico de moda, señaló: "Me encanta Prada, pero mi único pensamiento durante toda la colección es lo flacos que están estos modelos. Era muy difícil concentrarse en la ropa".
Los datos confirman esta percepción. Según el informe de inclusión de tallas de Vogue Business para moda masculina, de los 2,523 looks analizados en Milán y París, apenas el 0.2 por ciento correspondieron a modelos de talla grande. El caso de Milán fue aún más extremo: ninguna de las pasarelas incluyó un solo modelo de talla grande o mediana.
El escritor de moda, consultor y estilista independiente, Philippe Pourhashemi declaró:
"Me sorprendió ver modelos en París muy delgadas otra vez, y me decepcionó que algunos diseñadores no incluyeran hombres de tallas grandes en sus castings".

El factor Ozempic: medicamentos que reconfiguran cuerpos
La disponibilidad de fármacos como Ozempic transformó el panorama de la moda. Estos medicamentos, diseñados para tratar la diabetes tipo 2, suprimen el apetito al afectar los sistemas de recompensa del cerebro.
Un estudio de International Flavors & Fragrances indica que el 85 por ciento de los usuarios reportan cambios significativos en el gusto, con un 74 por ciento evitando alimentos grasos y un 67 por ciento saltándose los dulces.
Hillary Taymour, diseñadora de Collina Strada, culpó directamente a estos medicamentos:
"Todas las chicas de talla grande pasaron a talla mediana gracias a Ozempic. Todo el mundo lo toma. Es un medicamento que ha creado una industria más delgada".
El impacto va más allá de las pasarelas. Los fármacos GLP-1, desarrollados originalmente para tratar la diabetes tipo 2 y que actúan suprimiendo el apetito, están transformando los hábitos de consumo. Según proyecciones de Circana, firma especializada en análisis del consumidor, para 2030 los usuarios de estos medicamentos concentrarán el 35 por ciento del gasto total en alimentos y bebidas. La reducción del apetito que provocan ya se refleja en el mercado: el consumo de snacks salados cayó un 10.1 por ciento y el de dulces un 8 por ciento.

Factores estructurales: producción, costos y política
La homogeneización de las pasarelas responde a factores estructurales. Producir ropa en tallas pequeñas resulta más sencillo y económico que fabricar muestras para una variedad de cuerpos. Ekaterina Ozhiganova, fundadora de Model Law, explicó:
"El mundo de la moda tiene que vender un ideal inalcanzable".
A esto se suma un contexto político específico. La presión para diversificar las pasarelas tras movimientos como #MeToo y Black Lives Matter provocó un cambio notable, pero ahora la diversidad está bajo escrutinio.
Louis Pisano, comentarista de moda, señaló: "Hay un retroceso en la diversidad que coincide con lo que vemos políticamente. El interés en el cambio fue performativo. Ahora las marcas sienten que no están obligadas a hacer nada que no quieran hacer".
En contraste, algunas firmas mantienen su compromiso con la diversidad. LGN Louis-Gabriel Nouchi se posicionó como la marca más inclusiva de París, con el 30.8 por ciento de sus looks en talla mediana.

La brecha entre pasarela y consumidores reales
Mientras las pasarelas imponen siluetas delgadas, los consumidores tienen cuerpos diferentes. Laura Leonide, modelo de talla 46, afirmó:
"Nunca intenté participar en la Semana de la Moda de París, porque sé que el ideal francés es la talla 36".
Doralyse Brumain confirmó que las pasarelas siguen fuera de su alcance: "Desde 2022 se nota un retroceso, tanto en frecuencia de contratos como en honorarios". Una encuesta de Vogue Business reveló que el mal ajuste y la inconsistencia en tallas disuaden la compra de prendas.
El regreso a la ultra delgadez coexiste con la exageración artificial de ciertas partes del cuerpo. Valerie Steele, directora del Museo del Fashion Institute of Technology, señaló:
"El cuerpo nunca es natural. Siempre ha sido moldeado". Lo que distingue al momento actual, según Steele, es que "la tecnología se ha vuelto más sofisticada, y la gente espera que sea fácil y sin dolor".
Daniel Roseberry, de Schiaparelli, observó: "Cada persona que conozco es 10 o 20 por ciento de lo que era hace seis meses".
La asociación entre delgadez y estatus económico resurgió con fuerza. Esther Boiteux señaló: "Existe la falsa idea de que estar delgado es ser elegante, ser rico".
Las redes sociales amplificaron este retorno. Hashtags como #thinspo resurgieron en TikTok e Instagram. 'Thinspo' es la abreviatura de 'thinspiration', que combina las palabras 'thin' (delgado) e 'inspiration' (inspiración)
La moda de la delgadez alimenta una industria millonaria de productos para bajar de peso. El mercado global de snacks proteicos proyecta un crecimiento anual del 8.7 al 9.1 por ciento hasta 2035. Mientras, gigantes como PepsiCo registraron caídas en snacks salados. Kunal Singal explicó:
"La demanda se está desplazando hacia versiones más saludables. Si vendes papas fritas, enfrentarás una caída; si vendes chips de remolacha, las ventas aumentan".
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