Tours con drones en favelas de Río generan críticas por romantizar la pobreza

Videos virales en azoteas de Rocinha atraen turistas que pagan por grabarse con dron mientras crece el debate sobre turismo en favelas en Río de Janeiro.

Por: AFP

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Vista aérea de la favela Rocinha en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 2026, en medio del auge del turismo en la ciudad.AFP / Pablo Porciuncula

  • Por Fran BLANDY

Turistas hacen fila para grabarse con dron en la azotea de una casa en Rocinha, la mayor favela de Río de Janeiro, en una experiencia que se ha vuelto viral en redes sociales en medio de un récord de visitantes internacionales en la ciudad. Por al menos 150 reales (30 dólares), los visitantes posan mientras un dron se aleja y muestra la vista aérea de la comunidad en la ladera.

Con una base musical pegadiza, los videos grabados en la azotea se multiplican en redes sociales, atrayendo a más turistas que incluso esperan hasta dos horas para grabar su propio clip.

 Videos virales en la azotea de Rocinha

Algunas turistas se retocan el maquillaje mientras esperan su turno para desfilar frente a la cámara aérea.

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Una turista es grabada por un dron en el mirador Porta do Céu en la favela Rocinha, en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 2026.AFP / Pablo Porciuncula

La escena se repite: caminar por la azotea, posar mientras el dron se aleja y revelar de fondo el paisaje de la favela.

El éxito de la atracción ha sido tal que recientemente hasta se registró un pedido de matrimonio durante una de las grabaciones.

Entre quienes participaron está Ingrid Ohara, influencer brasileña con 12 millones de seguidores en Instagram y 20 millones en TikTok.

La creadora de contenido grabó un video en el que cruza la azotea con gorro de baño y bata antes de quitársela para mostrar un vestido diminuto mientras el dron se aleja.

Estos videos que hago tienen muchas visualizaciones, y por eso quería hacer uno en Rocinha, porque se está volviendo viral en todo el mundo”, dijo.

También aseguró que las imágenes “muestran nuestro país, nuestro Río de Janeiro, esto forma parte de nuestra cultura”

Críticas por romantizar la pobreza

El fenómeno también ha generado incomodidad entre algunos usuarios en redes sociales.

Decenas de comentarios acusan a los visitantes de romantizar la pobreza y el crimen en una comunidad de bajos ingresos donde operan narcotraficantes.

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Turistas recorren una calle de la favela Rocinha durante un tour guiado en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 2026.AFP / Pablo Porciuncula

No estamos romantizando la pobreza. Queremos cambiar el prejuicio que existe en la mente de la gente”, respondió  Renan Monteiro, fundador de Na Favela Turismo.

Según explicó, el video forma parte de los esfuerzos por mostrar a los turistas “el lado positivo de la favela”.

Monteiro añadió que el acceso a la azotea solo es posible mediante un tour guiado, que incluye:

  • Recorridos por un laberinto de callejones 
  • Visitas a artistas locales
  • Espectáculos de capoeira

Mientras tanto, los vecinos continúan con su vida diaria.

Rocinha “tiene esta imagen de que es algo malo, peligroso... A mí me pareció realmente encantador ver el ambiente”, dijo Gabriel Pai, un costarricense de 38 años, después de grabar su video. 

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Una mujer posa para un video en el mirador Porta do Céu en la favela Rocinha, en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 2026.AFP / Pablo Porciuncula

Del “turismo tipo safari” a tours organizados

Monteiro, que creció en Rocinha, recuerda los primeros años del turismo en la favela, cuando los visitantes llegaban en jeeps descubiertos en lo que muchos llamaban “turismo tipo safari”.

En 2017, el sector sufrió un fuerte golpe cuando una turista española fue asesinada por un disparo durante un tiroteo entre la policía y narcotraficantes.

Tras la paralización del turismo, Monteiro impulsó un modelo más organizado cuando las visitas se retomaron años después.

Junto con líderes comunitarios:

  1. Se trazaron rutas turísticas dentro de la favela.
  2. Se creó una aplicación para seguir la ubicación de los guías.
  3. Se establecieron protocolos para cancelar visitas si hay operaciones policiales.

La empresa ha formado 300 guías locales y 10 pilotos de dron.

Uno de ellos es Pedro Lucas, de 19 años, quien asegura que el trabajo “cambió” su vida.

Gano una buena cantidad de dinero y sería bueno que más gente de la favela tuviera la misma oportunidad”, afirmó.

Además, 26 azoteas y terrazas de Rocinha y de la favela vecina Vidigal reciben ingresos por permitir las visitas. 

Turismo récord en Río de Janeiro

El fenómeno coincide con un aumento histórico del turismo en la ciudad.

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El piloto de dron Pedro Lucas recoge su equipo tras grabar a turistas en el mirador Porta do Céu en la favela Rocinha, Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 2026.AFP / Pablo Porciuncula

La agencia gubernamental Embratur informó que solo en enero llegaron casi 290,000 visitantes internacionales, una cifra récord.

En febrero, Na Favela Turismo registró 41 mil visitantes en Rocinha y Vidigal.

Para algunos residentes, el auge turístico representa una oportunidad económica.

Claudiane Pereira dos Santos, empleada doméstica de 50 años, celebra la “fiebre” turística.

La gente asocia (Rocinha) inmediatamente con el crimen. Y no es así. Hay mucha gente trabajadora, gente maravillosa”, afirmó.

Sin embargo, especialistas advierten sobre los riesgos de simplificar la realidad de las favelas.

Reconozco que algunos residentes ven esto como una fuente legítima de ingresos”, señaló Cecilia Olliveira, directora ejecutiva del Instituto Fogo Cruzado, que monitorea la violencia armada en comunidades de bajos ingresos.

El problema surge cuando la favela deja de ser un barrio vibrante y complejo atravesado por desigualdades y se convierte simplemente en un contraste exótico o en el telón de fondo de contenidos impactantes”, advirtió.

La más caótica de las favelas

Rocinha está ubicada en la zona sur de la ciudad de Río de Janeiro, entre los barrios de São Conrado y Gávea, y es considerada una de las mayores favelas de Brasil. 

Según el Censo Demográfico del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) de 2010, la comunidad registraba 69,161 habitantes; estimaciones posteriores del municipio de Río de Janeiro y estudios urbanos han señalado que la población puede superar las cien mil personas debido al crecimiento no formal del asentamiento. 

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Un espejo colocado sobre un mural refleja parte de la favela Rocinha en el mirador Porta do Céu, en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de marzo de 2026. Foto: Pablo Porciuncula / AFP.AFP / Pablo Porciuncula

El IBGE clasifica este tipo de territorios como “aglomerados subnormais”, categoría utilizada en Brasil para asentamientos con ocupación irregular del suelo y acceso parcial o limitado a infraestructura urbana, definición actualizada en el Censo 2022. 

El llamado “turismo de favela” comenzó a desarrollarse en Río de Janeiro a partir de la década de 1990, inicialmente con recorridos organizados para visitantes extranjeros en comunidades como Rocinha y Vidigal. 

En octubre de 2017 una turista española, María Esperanza Jiménez, murió tras recibir un disparo cuando el vehículo en el que viajaba ingresó por error a una zona de Rocinha donde se desarrollaba un enfrentamiento armado durante una operación policial, caso confirmado por la Policía Civil del Estado de Río de Janeiro ese mismo año. 

En materia de turismo internacional, datos del Ministerio de Turismo de Brasil y de la Agencia Brasileña de Promoción Internacional del Turismo (Embratur) indican que el país recibió 5.9 millones de visitantes extranjeros en 2023, con Río de Janeiro entre los principales destinos, impulsado por atractivos como el Cristo Redentor —declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2012 como parte del paisaje cultural de Río—, las playas de la zona sur y eventos culturales como el Carnaval. 

En este contexto, diversas iniciativas comunitarias han buscado formalizar recorridos turísticos dentro de favelas mediante guías locales y acuerdos con residentes para el uso de espacios privados como miradores o terrazas, con el objetivo de generar ingresos dentro de la propia comunidad.

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