Intento de asesinato en Florida: venezolano enfrenta cargos tras ataque al azar
El sospechoso habría atacado al azar a una mujer en Tiger Shores Beach y enfrenta cargos por intento de asesinato en primer grado en Florida.

Un inmigrante venezolano identificado como Said Alexander Hernández-González enfrenta cargos de intento de asesinato en primer grado luego de que, según las autoridades de Florida, atacó al azar a una mujer en una playa del condado de Martin e intentó ahogarla hasta dejarla inconsciente.
El incidente ocurrió la noche del jueves 12 de febrero en Tiger Shores Beach, una zona costera ubicada en el condado de Martin, al norte de Palm Beach. De acuerdo con la investigación, la víctima caminaba sola por la orilla del mar mientras hablaba por teléfono con un familiar cuando fue sorprendida por la espalda.
Según el reporte difundido por la Martin County Sheriff's Office, el agresor se aproximó sin previo aviso, le arrebató el teléfono celular y lo lanzó al océano antes de comenzar el ataque físico.
Ataque en el agua y pérdida de conciencia
Las autoridades señalaron que el hombre arrastró a la mujer hacia el agua y la sostuvo bajo la superficie con la aparente intención de ahogarla. La víctima luchó por liberarse, pero en determinado momento perdió el conocimiento mientras era mantenida bajo el agua.
De acuerdo con los investigadores, el sospechoso declaró posteriormente que se detuvo únicamente cuando creyó que la mujer ya estaba muerta. Cuando fue interrogado sobre si sentía remordimiento por lo ocurrido, respondió que no sentía nada.
Tras el ataque, el hombre regresó a su vehículo, donde admitió haber consumido alcohol y fumado marihuana antes de abandonar el lugar, según consta en el informe oficial.
A pesar de la gravedad de la agresión, la víctima recuperó el conocimiento después de que el atacante se marchó. Desorientada y en estado de shock, logró salir del agua y caminar más de una milla hasta la zona de Stuart Beach, donde encontró a un oficial y solicitó ayuda.
La mujer fue trasladada a un hospital local para recibir atención médica y logró sobrevivir al ataque. Las autoridades no han revelado públicamente su identidad.
Confesión y arresto del sospechoso
El sospechoso no fue identificado de inmediato en la escena. Sin embargo, días después, la policía de Port St. Lucie recibió una llamada de un hombre que afirmaba tener tendencias suicidas y que creía haber matado a una mujer en una playa cercana.
Los oficiales acudieron al llamado y lograron vincular la confesión con el ataque ocurrido en Tiger Shores Beach. Tras ser detenido e interrogado, Hernández-González habría admitido su participación en los hechos.
La fiscalía del condado le imputó el cargo de intento de asesinato premeditado en primer grado, considerado uno de los delitos más graves bajo la legislación penal de Florida. Actualmente permanece recluido sin derecho a fianza en la cárcel del condado mientras avanza el proceso judicial.
Las autoridades confirmaron además que el acusado es ciudadano venezolano y que se encontraba en Estados Unidos sin estatus migratorio legal al momento del ataque. El U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) emitió una orden de detención migratoria para asegurar su custodia en caso de que quedara en libertad por el proceso penal.
Marco legal y contexto en Florida
El caso ha generado fuerte atención pública en el sur de Florida debido a la violencia del ataque y a la declaración del sospechoso ante los investigadores. Las autoridades continúan con la recopilación de pruebas mientras la víctima se recupera de lo ocurrido y el acusado espera su próxima comparecencia ante el tribunal.
En Florida, el intento de asesinato en primer grado es un delito grave de primer grado castigado con hasta cadena perpetua, conforme al Estatuto 782.04 y 777.04 de la legislación estatal. Cuando se acredita premeditación, la pena puede equipararse a la del homicidio consumado. De acuerdo con el Departamento de Correcciones de Florida, los reclusos condenados por delitos violentos graves suelen enfrentar regímenes restrictivos y no son elegibles para libertad anticipada ordinaria.
El condado de Martin, donde ocurrió el ataque, reportó en 2023 una tasa de delitos violentos inferior al promedio estatal, según datos del Florida Department of Law Enforcement (FDLE). Ese año se registraron 52 delitos violentos en el condado, incluyendo homicidio, violación, robo y agresión agravada, en una población estimada de aproximadamente 165 mil habitantes, lo que representa una tasa significativamente menor a la media de Florida.
En cuanto al estatus migratorio, una orden de detención migratoria, conocida como immigration detainer, emitida por ICE solicita a las autoridades locales que mantengan bajo custodia a un detenido hasta por 48 horas adicionales tras su liberación programada, con el fin de que agentes federales puedan asumir su custodia.
Este procedimiento se rige por la Sección 287.7 del Título 8 del Código de Regulaciones Federales. Florida cuenta además con legislación estatal, SB 168, en vigor desde 2019, que obliga a las agencias locales a cooperar con autoridades federales en materia migratoria.
De acuerdo con cifras del FBI Uniform Crime Reports, los ataques por intento de ahogamiento constituyen una fracción reducida dentro de los intentos de homicidio reportados en Estados Unidos, siendo más comunes los casos que involucran armas de fuego o armas blancas.
Sin embargo, expertos en medicina forense advierten que la asfixia por inmersión puede provocar pérdida de conciencia en cuestión de minutos, dependiendo de factores como temperatura del agua y condición física de la víctima, lo que subraya la gravedad del caso.
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