Trump confirma conversaciones entre líderes de Israel y Líbano este jueves

Donald Trump anunció que Israel y Líbano sostendrán un diálogo directo tras 34 años, con mediación de Washington, en medio de seis semanas de enfrentamientos. 

thumb
Trump pone en duda la cohesión de la OTAN tras reunión con su secretario general.AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles por la noche que los líderes de Israel y Líbano sostendrán este jueves un diálogo directo, en medio de las conversaciones para alcanzar un alto el fuego con mediación estadounidense. El anuncio se produce tras seis semanas de enfrentamientos en territorio libanés, que han dejado miles de víctimas y un escenario de creciente tensión regional.

Trump escribió en su cuenta de Truth Social: “Estamos intentando dar algo de espacio para respirar entre Israel y el Líbano. Ha pasado mucho tiempo desde que los dos líderes han hablado, como 34 años. Mañana sucederá. ¡Genial!”. Aunque no precisó a qué líderes se refería, el mensaje confirma la intención de Washington de abrir un canal directo entre ambos gobiernos, algo que no ocurría desde 1993.

El martes, el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, sostuvieron un encuentro de dos horas y media en presencia del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Tras esa reunión, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, informó que las partes acordaron iniciar negociaciones directas en una fecha y lugar mutuamente convenidos.

Este contacto diplomático representó el nivel más alto de diálogo bilateral en más de tres décadas y abrió la posibilidad de una tregua que permita pausar los ataques israelíes sobre territorio libanés. Cabe destacar que de estas conversaciones quedó excluido Hezbollah, grupo respaldado por Irán y señalado por Israel como responsable de los ataques con cohetes que desencadenaron la actual escalada.

La posición de Israel

El gobierno encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu ha justificado las operaciones militares en territorio libanés como respuesta al lanzamiento de proyectiles desde el sur del país por parte de Hezbollah. Según la información oficial, Líbano quedó involucrado en la guerra regional el pasado 2 de marzo, tras un ataque del grupo islamista contra territorio israelí.

Desde entonces, los bombardeos israelíes han dejado más de 2.000 muertos y provocado el desplazamiento de más de un millón de personas, mientras fuerzas terrestres israelíes ingresaron en el sur del país. Netanyahu reafirmó este miércoles los objetivos de su gobierno en las conversaciones: “Primero, el desmantelamiento de Hezbollah; segundo, una paz sostenible… lograda mediante la fuerza”.

La postura de Líbano

El gobierno libanés insiste en la necesidad de un alto el fuego inmediato como paso previo a cualquier negociación más amplia sobre la seguridad en la frontera. Para Beirut, detener los ataques es condición indispensable para avanzar hacia un entendimiento político.

La visión de Washington

Un alto funcionario de la administración estadounidense citado por AFP sostuvo que la Casa Blanca apoya el cese de las hostilidades como parte de un entendimiento más amplio entre ambos países. “El presidente daría la bienvenida al fin de las hostilidades en Líbano como parte de un acuerdo de paz entre Israel y Líbano”, indicó la fuente.

Sin embargo, aclaró que estas conversaciones no están vinculadas a los contactos diplomáticos entre Washington y Teherán. “Estados Unidos quiere ver una paz duradera pero no exigió un alto el fuego inmediato”, señaló, agregando que el objetivo central pasa por generar condiciones políticas que permitan sostener cualquier eventual acuerdo.

El funcionario subrayó que ambas partes necesitan “construir impulso político” y fortalecer la confianza mutua para crear espacio hacia un acuerdo de paz duradero.

Expectativas de las negociaciones

Las diferencias entre las delegaciones siguen siendo profundas. Israel exige el desarme total de Hezbollah y la creación de una zona de seguridad en el sur del Líbano, bajo control israelí, en la franja comprendida entre la frontera común y el río Litani. Líbano, en cambio, rechaza esas condiciones y reclama garantías de soberanía y seguridad territorial.

La exclusión de Hezbollah de las conversaciones plantea un desafío adicional, dado que el grupo mantiene una fuerte presencia militar y política en el país. Sin embargo, la mediación de Washington busca avanzar en un esquema bilateral que permita reducir la violencia y abrir un camino hacia la estabilidad regional.