Sentencian a adolescente por planear atentado terrorista en Reino Unido; está vinculado a red iraní
Johannes Natland, un joven noruego de 19 años, fue condenado a 20 años de prisión en Reino Unido por conspirar para cometer un asesinato vinculado a la Red Foxtrot.

Un joven noruego de 19 años fue condenado a 20 años de prisión en Reino Unido tras ser declarado culpable de conspiración para cometer un asesinato por encargo después de viajar desde Noruega con armas de fuego y municiones presuntamente destinadas a ejecutar un ataque vinculado a una organización criminal conocida como la Red Foxtrot.
El sentenciado, identificado como Johannes Natland, fue arrestado en marzo de 2025 en una habitación de hotel en Huddersfield, en el condado de West Yorkshire, donde las autoridades localizaron dos pistolas operativas y 19 cartuchos de munición real.
Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que Natland había sido reclutado por la Red Foxtrot, un grupo delictivo sueco que, según las autoridades británicas, mantiene vínculos con el gobierno iraní.
La organización ha sido objeto de sanciones tanto por parte del Reino Unido como de Estados Unidos y es señalada por utilizar jóvenes para ejecutar actos violentos bajo un esquema que Europol ha denominado "violencia como servicio".
La jueza Cheema-Grubb afirmó durante la sentencia que la organización desarrolló métodos indirectos para captar adolescentes y persuadirlos de cometer delitos graves.
Uno de los elementos más llamativos del caso es que las autoridades nunca lograron determinar quién era la presunta víctima.
La comandante de la Policía Antiterrorista de Londres, Helen Flanagan, explicó que la investigación no permitió establecer con certeza la identidad del blanco del atentado.
Aun así, la fiscalía sostuvo que Natland había aceptado viajar a Inglaterra con la intención de asesinar a una persona por dinero.
Según la investigación, Natland llegó al aeropuerto de Manchester el 17 de marzo de 2025 utilizando un pasaporte de emergencia.
A través de mensajes enviados mediante la aplicación Signal recibió instrucciones para localizar armas, dinero en efectivo y un vehículo robado que supuestamente sería utilizado en el asesinato.
La operación fue frustrada después de que las autoridades noruegas detuvieran al adolescente que lo reclutó y descubrieran mensajes relacionados con el plan criminal.
Esa información fue compartida con las autoridades británicas, que iniciaron una búsqueda urgente para localizar a Natland antes de que encontrara a su supuesto objetivo.
Cuando fue arrestado en el hotel Briar Court de Huddersfield, los investigadores encontraron dos armas ocultas debajo de su cama.
La investigación también reveló que el joven recogió aproximadamente 2 mil libras esterlinas en efectivo, además de las armas y la munición, y siguió instrucciones para acceder a un automóvil robado con placas falsas.
Durante el proceso judicial se mostraron fotografías y videos donde aparecía posando con dinero en efectivo dentro de su habitación.
La defensa argumentó que Natland padecía problemas de salud mental agravados por el consumo de drogas.
Durante el juicio se informó que comenzó a consumir sustancias desde los 13 años y posteriormente desarrolló episodios de psicosis inducida por drogas que requirieron atención psiquiátrica.
El acusado aseguró que nunca tuvo intención real de matar a nadie y afirmó que habría buscado una forma de evitar llevar a cabo el crimen.
Sin embargo, la jueza concluyó que existían pruebas suficientes para demostrar que había aceptado participar en el plan y que habría intentado ejecutarlo de no haber intervenido la policía.