Sánchez, con miniventaja sobre Keiko por la presidencia de Perú
El conteo avanza lentamente tras la segunda vuelta en las elecciones presidenciales del domingo pasado; el candidato de izquierda aventaja por 40 mil votos

El candidato izquierdista por la presidencia de Perú, Roberto Sánchez, tomó ayer la delantera en el conteo de votos de la segunda vuelta electoral en Perú y superó por un pequeño margen a la aspirante derechista Keiko Fujimori.
Con el último conteo, con 95.21% de los votos computados, Sánchez lleva 50.1% y Fujimori, 49.88%, es decir, una diferencia de 40 mil 803 votos, al cierre de esta edición.
Estamos muy confiados y optimistas, con tranquilidad para respetar los resultados al 100%”, declaró Sánchez a periodistas. Poco antes, Fujimori también exhortó a la calma.
Tenemos que esperar hasta el final. Lo que corresponde en estos momentos es paciencia y serenidad. Vamos a respetar el resultado sea cual sea”, afirmó.
La segunda vuelta del domingo enfrentó a la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori con el heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso tras un fallido autogolpe de Estado en 2022.
Es la cuarta vez que Fujimori compite por la presidencia, en tanto que para Sánchez es su primera postulación.
Es un empate técnico, está para cualquiera. Es un resultado que se puede revertir en las siguientes horas, no se está hablando todavía de ganador o ganadora”, aseguró el especialista en temas electorales José Tello.
Con esto, votantes compartieron que esperan que el nuevo gobierno acabe con la criminalidad y la turbulencia política que hizo que Perú tuviera ocho presidentes desde 2016.
La inseguridad es la mayor preocupación de los peruanos
La mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad. Han proliferado las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar con la criminalidad con la “misma fuerza” con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propuso encarar la corrupción en la policía y la justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de las élites políticas con los criminales.
Fujimori aboga por el neoliberalismo y la atracción de inversiones, y Sánchez plantea alzas salariales y una economía más estatizada.
La base de votantes del aspirante izquierdista se encuentra principalmente en sectores sociales dedicados al campo, donde la inseguridad es menor.
Mientras que la de Fujimori se localiza principalmente en Lima, donde la tasa de homicidios se triplicó entre 2020 y 2025, hasta los 23 por cada 100 mil habitantes.
El próximo presidente recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento económico de 3.4%.
Sin embargo, siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
“El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad por lo que, sin mayoría legislativa, deberá construir una coalición para gobernar”, dijo el politólogo Paulo Vilca.
El 28 de julio el vencedor sustituirá al actual presidente interino José María Balcázar para un mandato de cinco años.
*mcam