¿Rusia detrás del dron neutralizado cerca del Charles de Gaulle en Suecia?
Rusia rechaza su implicación en el dron neutralizado cerca del portaaviones Charles de Gaulle en Suecia.

Las tensiones en el norte de Europa volvieron a escalar tras un incidente ocurrido el jueves por la tarde en aguas suecas, cuando un dron no tripulado fue interceptado mientras sobrevolaba las inmediaciones del portaaviones francés Charles de Gaulle, considerado el buque insignia de la Armada de Francia.
El aparato fue “neutralizado” por fuerzas de Suecia, lo que desató especulaciones sobre su origen y posibles intenciones.
¿Qué ocurrió cerca del portaaviones francés?
De acuerdo con información proporcionada por el Estado Mayor del Ejército de Francia, el artefacto fue detectado el 25 de febrero a más de diez kilómetros del navío, que se encontraba atracado como parte de una fuerza de tarea naval.
Tras su identificación, las autoridades suecas tomaron el control de la situación y procedieron a derribarlo antes de que pudiera aproximarse más.

Las autoridades francesas subrayaron que el buque cuenta con un sistema de protección integral cuando realiza escalas en puerto.
Este mecanismo está diseñado para prevenir cualquier actividad hostil o sospechosa en su entorno inmediato. Además, destacaron la eficacia de la respuesta sueca, señalando que el incidente no alteró las operaciones previstas ni comprometió la seguridad de la misión en curso.
¿Cuál fue la reacción del Kremlin?
Desde Moscú, la respuesta fue inmediata. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de “absurdo” responsabilizar a Rusia sin pruebas concluyentes.

En declaraciones publicadas por la agencia estatal TASS, afirmó que no dispone de detalles precisos sobre lo sucedido y cuestionó la lógica de atribuir la autoría del dron únicamente porque un barco ruso estuviera navegando en la zona.
Peskov insistió en que no existen datos oficiales que demuestren la procedencia del dispositivo y reiteró que cualquier conclusión prematura carece de fundamento. Su postura refleja la estrategia habitual de Moscú ante acusaciones que considera infundadas o políticamente motivadas.
¿Por qué Suecia apunta a Rusia?
El ministro de Defensa sueco, Pal Jonson, declaró que el dron “probablemente” provenía de Rusia. Explicó que el aparato fue derribado cuando se dirigía hacia el portaaviones, que estaba en el puerto de Malmö en el marco de la misión de la OTAN conocida como Centinela del Ártico.
Aunque utilizó un lenguaje prudente, su señalamiento fortaleció la hipótesis de una posible implicación rusa. La declaración se enmarca en un contexto de creciente vigilancia en la región, donde la presencia militar extranjera es observada con especial atención.

¿Qué papel juega la OTAN en este contexto?
El incidente se produce en medio de una intensificación de la actividad militar en el norte de Europa. Rusia ha denunciado reiteradamente el aumento de despliegues de la OTAN cerca de sus fronteras occidentales, argumentando que estas maniobras representan una amenaza directa a su seguridad.
Por su parte, la Alianza Atlántica sostiene que sus operaciones buscan reforzar la disuasión y la estabilidad regional, especialmente frente a lo que considera comportamientos agresivos por parte de Moscú. En este entorno de desconfianza mutua, cualquier incidente, incluso uno que no cause daños, puede convertirse en un nuevo foco de tensión diplomática.
Más allá de la controversia sobre la autoría del dron, el episodio pone de relieve la sensibilidad estratégica del Báltico y el Ártico, así como la relevancia de contar con sistemas de detección y respuesta rápida.
Aunque las operaciones navales continuaron sin interrupciones, el suceso evidencia la fragilidad del equilibrio en una región marcada por la competencia geopolítica.
WFH
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