¡Qué chimba ir al espacio! La colombiana que trajo a Artemis II de regreso a Tierra
Liliana Villarreal, ingeniera colombiana de la NASA, lideró el aterrizaje y recuperación de la misión Artemis, contribuyendo al regreso exitoso de los astronautas y destacando como referente de la contribución latinoamericana a la exploración espacial

Cuando Liliana Villarreal era niña, sus papás la llevaron al Centro Espacial Kennedy de la NASA, en Florida. Ese día, con sólo siete años, Lili descubrió su sueño: ser astronauta.
Hoy es parte de la historia de la carrera espacial, pues su trabajo fue fundamental para que los astronautas de Artemis II regresaran a la Tierra.
Se desempeña como directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis, y el pasado 10 de abril, con un amerizaje perfecto, puso en alto el orgullo latino.
Nacida en Cartagena, Colombia, Villarreal ayudó a la recuperación de los astronautas y la nave espacial Orion después de que amerizaron en el océano Pacífico al culminar su misión en el espacio.
Todos los días, cuando trabajo en las misiones de Artemis, imagino cómo se sentían las personas que trabajaron en Apolo, porque estamos donde estaban ellas en ese momento”, declaró la ingeniera espacial.
Villarreal trabajo en los entrenamientos del comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch y el especialista de misión Jeremy Hansen, quienes conformaron la tripulación más diversa en la historia de la NASA.
El equipo, que cumplió “la misión perfecta”, ensayó los procedimientos para los vuelos tripulados y las pruebas de recuperación con los equipos de la NASA y la Marina de Estados Unidos.
Es decir, la experta colombiana encabezó el proceso que permitió el amerizaje de Orión y el traslado de los astronautas al buque estadunidense USS John P. Murtha para las evaluaciones médicas iniciales.
Ése es mi trabajo: entrenar a los diferentes equipos para poder recuperar a la tripulación”, explicó la especialista.
De acuerdo con su perfil profesional, divulgado por la NASA, Villarreal obtuvo una licenciatura en ciencias y una maestría en ingeniería aeroespacial del Instituto de Tecnología de Georgia.
Tras graduarse en 1996, entró a trabajar para Boeing en Seattle, en aviones comerciales, antes de para incorporarse a la NASA como contratista de la compañía privada.
En 2007, su sueño se hizo realidad y se convirtió en parte del equipo de la NASA.
También trabajó en la División de Operaciones del programa de la Estación Espacial Internacional, el centro de investigación y observación que orbita la Tierra a unos 400 kilómetros de altura.
Yo estaba como, wow, vamos a volver a la Luna. Quiero decir, ¿no sería genial estar en las etapas iniciales de eso?”, compartió la colombiana.
Migración y deseos
Liliana y su familia se mudaron a Miami, cuando ella tenía diez años, anhelando algún día ingresar a la industria aeroespacial.
Pero hoy, Lili, como le llaman en Estados Unidos, considera a esa ciudad como su lugar de nacimiento.
Incluso, reside en Suntree, Florida, con su esposo, Timothy O’Hare, su hija, Sabrina, y su hijo, Miguel.
Villarreal es consciente de que tanto su historia personal como el trabajo de la agencia espacial estadunidense pueden motivar a otras niñas, mujeres y a toda la humanidad.
Cuando tenía siete años, mi familia me llevó al centro de visitantes y fue allí donde aprendí sobre Apolo y que fuimos a la luna y aprendí sobre los astronautas”, compartió en la transmisión de la NASA al concluir la misión Artemis II.
Ese día, fue una sorpresa tras otra para esa niña sudamericana.
No sabía qué era el espacio hasta que llegué al centro de visitantes, y miramos todos los cohetes de la exhibición, vimos un traje espacial que viajó a la Luna. No podía creer que nosotros, los seres humanos, hubiéramos logrado eso. Y dije: ‘Eso es, eso es lo que quiero hacer’ ", compartió la colombiana.
Liliana cuenta con varios premios por generar conciencia sobre los viajes al espacio.
Con los días de trabajo y vuelos espaciales de Artemis II también buscó tocar el corazón de las personas: