Primer aniversario de León XIV: Efecto dominó por tensiones con EU

La migración y las imágenes de trump emulando a Jesús ponen en juego el voto de 50 millones de católicos para las próximas elecciones

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El Papa León XIV y Donald Trump.AFP

SAN DIEGO.–  El choque público entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV ha rebasado la discusión teológica e incluso impacta con el proceso electoral de noviembre próximo.

Ahora, millones de votos cristianos están en juego en momentos en que la aprobación del presidente atraviesa por su peor momento.

Los católicos, uno de cada cinco electores en Estados Unidos o por lo menos 50 millones de votantes, han sido claves en elecciones de Trump y ahora se sienten ofendidos.

En la elección del 2016, 28% de los católicos votó por el republicano, el porcentaje aumentó a 36% en 2020 y a 48% en 2024, de acuerdo con cifras del Centro Nacional de Investigaciones Pew.

Pero ahora los católicos y los cristianos conservadores no sólo se han alejado del presidente, sino que lo han criticado abiertamente, incluso entre miembros de la férrea base MAGA del mandatario.

Es una confrontación que arrancó por la política migratoria, se intensificó con la guerra de Irán y se volvió aún más simbólica cuando Trump se presentó ante sus seguidores con imágenes de IA en las que él aparecía como Jesús, generando molestia incluso entre sus aliados cristianos.

León XIV, fiel al legado de sus antecesores y a la posición de la iglesia en el tema de la migración, el primer Papa estadunidense reconoció desde el momento de asumir el papado a los migrantes como embajadores de paz que merecen respeto.

El Papa eligió su nombre en honor a León XIII, quien encabezó la iglesia durante la revolución industrial y defendió los derechos laborales y de justicia social de los trabajadores.

Con esa moral en febrero del año pasado, cuando ICE establecía cuotas de mil detenciones diarias para deportaciones, el Papa dijo que esos planes de expulsión masiva eran “una vergüenza” que “terminará mal”.

El 4 de julio, el Papa visitará el símbolo italiano de la migración, Lampedusa, como hizo Francisco en su primer año.

El papa criticó la actitud “extremadamente irrespetuosa” de la administración Trump por la dignidad de los migrantes, y sugirió que a los detenidos ya no se les tratara “peor que a mascotas”.

Entre octubre y noviembre el Papa pidió a los obispos del país reforzar la defensa pastoral de los migrantes.  

El 25 de noviembre, al aumentar la campaña de deportaciones masivas con cuotas de tres mil detenciones diarias e incluso con confrontación a manifestantes, el Papa León cuestionó si “alguien que afirma oponerse al aborto, pero tiene un trato inhumano para los inmigrantes en Estados Unidos... me pregunto si eso es verdaderamente pro vida”.

El tema comenzaba a resonar entre los electores católicos, porque muchos de ellos, tanto como de cristianos conservadores, habían votado por Trump precisamente por su posición contra el aborto.

Desde los primeros días de abril, hace unas semanas, del tema de la migración los contrastes pasaron a la guerra en Irán. El presidente Trump amenazó el 7 de abril con “desaparecer para siempre a toda una civilización”, la presa de Irán, lo que mucha gente entendió como amenaza de usar misiles nucleares.

El Papa respondió el mismo día que “como todos sabemos, se ha producido también esta amenaza contra todo el pueblo de Irán. Y esto es verdaderamente inaceptable”.  

El Papa ya cuestionaba la destrucción de una escuela con más de 160 niñas con un misil guiado Tomahawk en Irán. Dijo que fue “verdaderamente inaceptable”.

El presidente Trump respondió que el Papa era “débil contra el crimen” y “pésimo en relaciones exteriores”.

La noche del 11 de abril el mandatario subió a su cuenta de Truth Social, el medio de su propiedad, una ilustración en que un personaje muy parecido a él representa a Jesucristo con túnica y luz de vida en sus manos resucitando a un hombre.

La publicación provocó una avalancha de criticas de los propios seguidores cristianos de Trump, al punto que el presidente por primera vez borro una publicación suya en Truth su plataforma.

Al día siguiente el mandatario dijo que los críticos lo habían malinterpretado, pues él aparecía en la publicación como un médico de la Cruz Roja. Pero para muchos religiosos el conflicto hacia el presidente continúa hasta ahora, pues consideran que fue “blasfemia” del presidente, que nunca se disculpó.

Después de ese incidente ya no fue el mandatario, sino miembros del gabinete que han confrontado al Papa. Primero, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, presionó a la iglesia para que se alineara con el presidente. El Papa dijo que no tiene miedo y que mantendrá sus palabras.

Luego el vicepresidente JD Vance dijo que León haría bien en dedicarse exclusivamente a asuntos religiosos y mantenerse fuera de la política.

Pero el presidente que está abajo en encuestas en todas sus promesas de campaña, sobre todo en economía e incluso en migración, que era su tema fuerte, ahora no se puede dar el lujo de perder a millones de electores.