La operación contra el botín venezolano; mantiene el embargo
El gobierno de Trump buscará que compañías de EU, como Chevron, mejoren la infraestructura y producción

PALM BEACH.— El presidente Donald Trump aseguró, después de que Nicolás Maduro fuera capturado, que las petroleras estadunidenses están dispuestas a invertir fuerte para restaurar la producción en Venezuela.
“Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadunidenses, las más grandes de cualquier parte del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la maltrecha infraestructura petrolera y empiecen a ganar dinero para el país”, dijo Trump.
Aunque Chevron es la única gran petrolera estadunidense que opera actualmente en Venezuela, Exxon Mobil y Conoco Phillips, entre otras, tienen una larga historia en el país.
“Todavía hay muchas preguntas que deben responderse sobre el estado de la industria petrolera venezolana, pero está claro que se necesitarán decenas de miles de millones de dólares para cambiar la situación de esa industria”, dijo Peter McNally, de Third Bridge.
Trump también afirmó que “el embargo a todo el petróleo venezolano sigue plenamente vigente”.
El embargo sobre el crudo venezolano, en vigor desde 2019, se flexibilizó en 2023 con la concesión de licencias para operar en el país. Sin embargo, Trump las revocó todas en el primer semestre de 2025, antes de conceder una excepción a Chevron.
Según la Agencia de Internacional de la Energía (AIE), en 2023 el suelo venezolano contenía unos 303 mil millones de barriles, que suponen 17% de las reservas mundiales, aunque su producción actual es sólo una fracción de esa magnitud.
La gestión de los recursos petroleros está encomendada a Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) y sus filiales.
Debido a deficiencias estructurales, falta de inversión e impacto de las sanciones de Estados Unidos, la producción petrolera venezolana disminuyó drásticamente desde principios de la década de 2010.
Por estas razones, Venezuela no figura entre los 10 principales productores de petróleo del mundo, y países como Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia lo han capitalizado.
Los principales clientes del petróleo venezolano son compradores asiáticos, incluyendo empresas y petroleras de China e India.
En la Faja Petrolífera del Orinoco predominan crudos extrapesados que requieren diluyentes y tecnología específica para su producción.
Debido a su menor calidad, este petróleo se transforma en diésel o en subproductos como el asfalto, y no en gasolina.
EL EDITOR RECOMIENDA



