Netanyahu endurece postura mientras Trump habla de una posible retirada
La crisis en Oriente Medio genera pérdidas millonarias y amenaza la estabilidad energética global.

La guerra en Oriente Medio continúa escalando con nuevos episodios de violencia, tensiones diplomáticas y efectos económicos que ya impactan a nivel global.
A más de un mes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, los acontecimientos recientes reflejan un escenario aún incierto, marcado por ofensivas militares, advertencias políticas y señales contradictorias sobre una posible desescalada.
Ataques, tensiones entre Irán e Israel
Uno de los hechos más recientes se registró en Beirut, donde al menos siete personas murieron tras ataques israelíes dirigidos contra el movimiento Hezbolá. El ejército de Israel confirmó que las operaciones estaban enfocadas en líderes del grupo en el sur de la capital libanesa, en una nueva escalada del conflicto en territorio vecino.
En paralelo, el primer ministro Benjamin Netanyahu reiteró que la ofensiva contra Irán continuará sin pausa.
La campaña no ha terminado. Vamos a continuar aplastando al régimen iraní”, afirmó en un mensaje televisado.
Desde Irán, el presidente Masud Pezeshkian expresó una postura más matizada, señalando que su país está dispuesto a poner fin al conflicto, pero solo bajo condiciones específicas.
Tenemos la voluntad necesaria para poner fin a este conflicto, siempre y cuando se cumplan las condiciones esenciales”, declaró tras una conversación con el presidente del Consejo Europeo.
Mientras tanto, Donald Trump anunció que ofrecerá un discurso para actualizar la situación del conflicto y aseguró que las operaciones estadounidenses podrían concluir en breve.
Todo lo que tengo que hacer es irme de Irán, y lo haremos muy pronto”, dijo, al sugerir un plazo de dos a tres semanas.
Sin embargo, el conflicto continúa expandiéndose. En aguas cercanas a Catar, un buque petrolero fue alcanzado por un “proyectil desconocido”, lo que evidencia los riesgos para la seguridad energética global. Aunque no se reportaron víctimas, el incidente generó preocupación en rutas clave del suministro de crudo.
En Bagdad, el secuestro de la periodista estadounidense Shelly Kittleson por un presunto grupo proiraní añade otra dimensión al conflicto, vinculada a la seguridad de civiles y trabajadores de medios en la región.
El papa León XIV también intervino en el debate internacional con un llamado a la desescalada.
Esperemos que esté buscando una forma de reducir la violencia, los bombardeos”, expresó al referirse a Trump.
Impacto económico de la guerra
Más allá del frente militar, las consecuencias económicas comienzan a ser significativas. De acuerdo con estimaciones de organismos internacionales, la guerra ha generado pérdidas por alrededor de 189 mil millones de dólares en países árabes, lo que equivale a cerca del 6% de su Producto Interno Bruto.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo advirtió que un solo mes de conflicto podría borrar completamente el crecimiento económico logrado en 2025 en la región.
A nivel financiero, los mercados reaccionaron de forma positiva ante la posibilidad de una tregua. El índice Nikkei 225 subió más de 3%, mientras el Kospi avanzó cerca de 5%, impulsados por declaraciones de Trump sobre un eventual fin cercano de la guerra.
En el plano regional, Líbano advirtió sobre un posible escenario de ocupación en su territorio. El ministro de Defensa, Michel Menassa, acusó a Israel de buscar imponer una “nueva ocupación” en el sur del país, lo que podría agravar aún más la crisis humanitaria.
Con información de AFP.