Líder supremo iraní prohibe sacar del país el uranio enriquecido; busca frustrar a Trump
Mojtaba Jamenei prohibió sacar del país el uranio enriquecido, frustrando exigencias de Estados Unidos y complicando las negociaciones de paz impulsadas por Donald Trump.

El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, emitió una orden que prohíbe enviar al extranjero las reservas de uranio enriquecido del país, material que se encuentra en niveles cercanos a los necesarios para fabricar armas nucleares. Dos fuentes iraníes de alto rango confirmaron la decisión, que complica las negociaciones de paz y frustra una de las principales exigencias de Estados Unidos.
Funcionarios israelíes señalaron que el presidente Donald Trump había asegurado a Tel Aviv que cualquier acuerdo incluiría la salida del uranio altamente enriquecido de Irán. El primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que no dará por terminada la guerra hasta que Teherán retire ese material, cese su apoyo a milicias aliadas y elimine sus capacidades de misiles balísticos.
Desconfianza en las negociaciones
La orden de Jamenei refleja la profunda desconfianza de la dirigencia iraní hacia Washington y Tel Aviv. Según las fuentes, los altos cargos creen que enviar el material fuera del país dejaría a Irán vulnerable a futuros ataques. La guerra iniciada el 28 de febrero, tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel, mantiene un frágil alto el fuego, pero sin avances significativos en las conversaciones mediadas por Pakistán.
El negociador iraní Mohamad Baqer Qalibaf advirtió que las “maniobras evidentes y encubiertas del enemigo” demuestran que Estados Unidos prepara nuevos ataques. Trump, por su parte, afirmó que está dispuesto a lanzar ofensivas adicionales si Irán no acepta un acuerdo de paz, aunque insinuó que podría esperar unos días para obtener respuestas.
El programa nuclear en el centro del conflicto
Las divisiones más profundas giran en torno al programa nuclear iraní. Teherán exige que se reconozca su derecho al enriquecimiento y niega que busque desarrollar una bomba atómica. Antes de la guerra, Irán había mostrado disposición a exportar parte de sus reservas de uranio enriquecido al 60%, pero esa postura cambió tras las amenazas de Trump.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) estima que Irán tenía 440,9 kilos de uranio enriquecido al 60% cuando Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones nucleares en junio de 2025. Según el director general Rafael Grossi, lo que queda se almacena principalmente en túneles de la central de Isfahán, con algo más de 200 kilos, además de reservas en el complejo nuclear de Natanz.
Irán sostiene que parte del uranio altamente enriquecido se utiliza con fines médicos y para un reactor de investigación en Teherán que funciona con cantidades relativamente pequeñas de uranio al 20%.
Con información de Reuters.