Irán intensifica ataques contra infraestructura petrolera y dispara precios del crudo
Irán intensificó ataques contra infraestructura petrolera en Medio Oriente, provocando el mayor shock de suministro de crudo y disparando precios internacionales.

El régimen de Teherán lanzó una nueva ola de ofensivas contra objetivos energéticos en Medio Oriente, lo que provocó graves daños en instalaciones estratégicas. En Irak, dos buques ardieron tras ser alcanzados, mientras que en Baréin un depósito de combustible en Muharraq fue atacado, generando columnas de humo que obligaron a las autoridades a pedir a los residentes permanecer en interiores y cerrar ventanas.
Además, un "barco suicida" iraní chocó contra un petrolero estadounidense en el Golfo Pérsico.
Los ataques también alcanzaron otras infraestructuras críticas. En Kuwait, drones dañaron nuevamente el aeropuerto internacional, mientras que en el centro de Dubái se escucharon explosiones. Por su parte, Arabia Saudita informó que interceptó drones dirigidos hacia su campo petrolero de Shaybah y hacia el distrito donde se ubica su embajada.
El mayor shock de suministro en la historia
La Agencia Internacional de la Energía (AIE), con sede en París, advirtió que la guerra en Oriente Medio ha provocado la mayor interrupción de suministro petrolero de la historia, incluso superior a las crisis de la década de 1970.
Según la AIE, la producción total de petróleo de los estados del Golfo ha disminuido en al menos 10 millones de barriles por día, y no existen señales de desescalada en las hostilidades.
Escalada en los precios del crudo
La combinación de ataques y amenazas en el Estrecho de Ormuz, paso crucial para el transporte de hidrocarburos, ha impedido el tránsito de petroleros y disparado los precios internacionales.
Los valores de referencia del petróleo han subido entre 40 y 50 por ciento desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, superando ya los 100 dólares por barril.
La situación refleja cómo la ofensiva iraní contra la infraestructura energética del Golfo está impactando directamente en la economía global, generando incertidumbre en los mercados y preocupación por la continuidad del suministro de combustible.
EL EDITOR RECOMIENDA



