Hombre que mató a su vecina recibe inyección letal tras 35 años en prisión

Willacy pasó 35 años en el corredor de la muerte antes de la inyección letal.

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El estado suma cinco ejecuciones en 2026 y lidera la pena de muerte en EU.Pexels.

Un hombre de Florida que estuvo 35 años en el corredor de la muerte por el asesinato de su vecina fue ejecutado con una inyección letal el martes, dijeron funcionarios estatales.

Chadwick Willacy, de 58 años, fue declarado muerto a las 18H15 hora local (22H15 GMT) en la prisión estatal de Raiford, informó el Departamento de Correccional de Florida en un comunicado.

Willacy fue sentenciado a pena de muerte en 1991 por el asesinato el año anterior de su vecina, Marlys Satger, de 56 años, quien lo había sorprendido en su casa mientras robaba.

En lo que va de 2026 se han llevado a cabo ocho ejecuciones en Estados Unidos, cinco de ellas en Florida.

En total, 47 condenados a muerte fueron ejecutados en Estados Unidos el año pasado, el mayor número desde 2009, cuando hubo 52.

Florida fue el estado donde más se aplicó la pena capital el año pasado: 19 veces. Los estados de Alabama, Carolina del Sur y Texas llevaron a cabo cinco cada uno.

La pena de muerte fue abolida en 23 de los 50 estados del país, mientras que otros tres (California, Oregón y Pensilvania) mantienen moratorias sobre su aplicación.

El presidente Donald Trump defiende la pena capital y, en su primer día en el cargo, pidió que se ampliara su alcance a "los delitos más viles".

Aumento de ejecuciones en Estados Unidos

La ejecución de Chadwick Willacy confirma el acelerado ritmo de aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos durante 2026. Con este caso, el país suma ocho ejecuciones en lo que va del año y Florida concentra cinco de ellas, muy por encima de cualquier otro estado. Texas registra dos y Oklahoma una.

La cifra muestra que Florida mantiene la tendencia que marcó en 2025, cuando se convirtió en la jurisdicción más activa del país en materia de pena capital.

El año pasado Estados Unidos cerró con 47 ejecuciones, el número más alto desde 2009, cuando se documentaron 52. Florida encabezó ese repunte con 19 condenados ejecutados, un récord estatal desde la restauración moderna de la pena de muerte en 1976.

Ese liderazgo desplazó incluso a Texas, históricamente el estado con mayor número de ejecuciones. El aumento ha reactivado el debate entre quienes defienden la sanción como herramienta de justicia y quienes cuestionan su eficacia, costo y riesgo de errores judiciales irreparables.

Entre los casos recientes destacan expedientes que permanecieron décadas en litigio antes de concretarse.

Willacy pasó 35 años en el corredor de la muerte, mientras que en marzo Florida ejecutó a Michael Lee King por el secuestro y asesinato de Denise Amber Lee, un crimen recordado porque la víctima logró llamar al 911 sin que la respuesta policial llegara a tiempo, lo que derivó después en reformas al sistema de emergencias.

También este año fueron revisados otros casos con nuevas apelaciones de último momento, reflejo de que incluso en etapas finales persisten disputas judiciales sobre evidencia y debido proceso.