Frenan por ahora construcción de muro en Big Bend, en frontera biodiversa compartida con México
Una jueza federal frenó temporalmente la construcción del muro fronterizo en el Big Bend, Texas, tras una demanda ambiental que busca proteger este ecosistema transfronterizo compartido con México.

La región del Big Bend, uno de los tesoros naturales más grandes, remotos y espectaculares de los Estados Unidos, ubicada al oeste de Texas, tomó un leve respiro luego de que la jueza federal de El Paso, Kathleen Cardone, emitiera una orden de emergencia que detiene temporalmente la construcción del muro fronterizo, mientras se resuelve una demanda contra la exención federal que elimina leyes ambientales para acelerar las obras.
La demanda que fue presentada por el Centro para la Diversidad Biológica, Friends of the Ruidosa Church y residentes de la zona, cuestiona la decisión de la administración del presidente Donald Trump de dejar sin efecto decenas de protecciones legales para permitir obras en el Big Bend National Park, Big Bend Ranch State Park y otras áreas.
La construcción del muro fronterizo comenzó el pasado mes de agosto cerca de Santa Elena Canyon y Mariscal Mountain, provocando graves impactos ambientales, pero la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos fueron (CBP), hizo una pausa que duró hasta el 30 de septiembre, por lo que la nueva orden judicial impide que se reanuden estas obras mientras el tribunal analiza el caso a fondo.
Biodiversidad Estados Unidos - México
El Big Bend no termina en la frontera con México, ya que forma parte de un paisaje de conservación transfronterizo mucho más grande.
Justo al sur del río Bravo se localizan importantes áreas naturales protegidas mexicanas: Área de Protección de Flora y Fauna Cañón de Santa Elena, en Chihuahua; Áreas de Protección de Flora y Fauna Ocampo y Maderas del Carmen, en Coahuila, y el Monumento Natural Río Bravo del Norte.
En conjunto con el Big Bend National Park, estas reservas de nuestro país forman un corredor de alrededor de 1.5 millones de hectáreas reconocido desde hace años como área de conservación de interés binacional.
El punto más directo con la región del Big Bend en territorio nacional es Santa Elena Canyon. El propio Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos (NPS), señala que el río Bravo divide el cañón: la mitad norte se encuentra en el Big Bend National Park y la mitad sur forma parte del Área de Protección de Flora y Fauna Cañón de Santa Elena, en México, por lo que las obras de construcción del muro fronterizo se realizan justo en la línea que divide a los dos países y dentro del mismo sistema ecológico.
En esta región compartida existen corredores biológicos y conectividad para fauna entre el sur de Estados Unidos y la Sierra Madre Oriental, al norte de México, que incluyen oso negro, castor americano, águila real, puma, gato montés, venado bura, pecarí de collar, rata canguro y murciélagos.