Estados Unidos advierte a Rusia y China que no vendan armas a Irán

Trump aseguró que Xi Jinping y Vladimir Putin le prometieron no suministrar armas a Irán durante el conflicto

Rusia y China mantienen relaciones estratégicas con Irán, aunque niegan suministrar armas.
Rusia y China mantienen relaciones estratégicas con Irán, aunque niegan suministrar armas.AFP

El presidente estadunidense, Donald Trump, advirtió a China y Rusia que no vendan armas a Irán, y aseguró que confía en las garantías de Xi Jinping y Vladimir Putin de que todavía no lo estaban haciendo.

"Dos grandes países, de los que la gente habla a menudo en relación con Irán, en mi opinión, no están participando" en la venta de armas, dijo Trump en su red Truth Social.

Si lo hicieran, sería muy malo para ellos; ciertamente no sería de su interés", añadió.

El comentario de Trump en Truth Social se produce después de informes de prensa sobre presuntas investigaciones de Washington acerca de si Moscú y Pekín están proporcionando a Irán información de objetivos, tras una serie de ataques contra bases estadunidenses.

El líder estadunidense dijo que el presidente chino, Xi, le había asegurado cuando se reunieron en Pekín en mayo que no armaría a Irán bajo ninguna circunstancia, y añadió: "Teniendo en cuenta nuestra relación, le creo".

Trump señaló que Putin había hecho una promesa similar a pesar de la guerra en Ucrania.

Él entiende que yo no vendo armas a Ucrania, sino a países de la OTAN. Ellos pagan el precio por entero y, sobre cómo se distribuyen esas armas, no tengo ni idea", dijo Trump.

Trump ha adoptado frecuentemente un tono más deferente hacia Xi y Putin que hacia los propios aliados de Washington, afirmando que deben ser respetados como líderes de grandes potencias mundiales.

Crece presión sobre aliados iraníes

La advertencia de Donald Trump llega en un momento de máxima tensión por la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el 28 de febrero con los bombardeos estadunidenses e israelíes sobre territorio iraní.

Desde entonces, el conflicto ha escalado con ataques casi diarios, especialmente durante julio, cuando Washington ha ejecutado sucesivas campañas de bombardeos contra instalaciones militares iraníes y Teherán ha respondido con misiles y drones contra bases estadunidenses y de países aliados en Oriente Medio.

Tanto Rusia como China mantienen relaciones estratégicas con Irán, aunque han evitado confirmar cualquier suministro de armamento durante el conflicto.

Pekín ha insistido en diversas ocasiones en la necesidad de un alto el fuego y de resolver la crisis mediante el diálogo, mientras Moscú ha condenado los ataques contra territorio iraní y ha defendido el derecho de Teherán a garantizar su seguridad, aunque sin reconocer públicamente la entrega de armas para la guerra en curso.

La posibilidad de una mayor participación de estas potencias preocupa a Washington, que considera que cualquier apoyo militar externo podría ampliar el alcance del conflicto.

Funcionarios estadunidenses han señalado que vigilan de cerca posibles transferencias de tecnología militar, inteligencia o equipos que puedan fortalecer las capacidades iraníes, especialmente después de los recientes ataques contra instalaciones y personal estadounidense en la región.

La guerra también mantiene en alerta a la comunidad internacional por sus efectos sobre la estabilidad global. Los enfrentamientos han afectado la seguridad del estrecho de Ormuz, una vía por la que antes del conflicto transitaba cerca del 20 por ciento del petróleo mundial.