“Nos engañaron”: Mujer recluta con mentiras a extranjeros para luchar contra Rusia

Con mentiras y amenazas decenas de extranjeros han sido reclutados para pelear en la guerra de Ucrania contra Rusia.

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La guerra en Ucrania expone un sistema de reclutamiento irregular de extranjeros impulsado por intermediarios rusos.Telegram.

Polina Alexandrovna Azarnykh, una exprofesora rusa convertida en reclutadora informal, se ha vuelto una figura clave en una red que atrae a jóvenes extranjeros al ejército ruso con promesas de salarios elevados, ciudadanía y puestos alejados del combate. 

A través de canales de Telegram y contactos directos, la mujer habría facilitado el ingreso a Rusia de cientos de hombres provenientes de países empobrecidos, muchos de los cuales terminaron enviados al frente de guerra en Ucrania sin entrenamiento suficiente, sin posibilidad de abandonar el servicio y, en varios casos, muertos o desaparecidos.

Omar, un obrero sirio de 26 años, observa la escena desde el frente de guerra en Ucrania. Reconoce la voz. Es la de Polina Alexandrovna Azarnykh, la mujer que —asegura— lo convenció de alistarse en el ejército ruso con promesas de dinero, seguridad y ciudadanía. Ahora, dice, lo había dejado atrapado en una guerra que no era la suya.

Omar llevaba cerca de nueve meses desplegado cuando recibió el video. Habla bajo seudónimo por seguridad. Según su testimonio, Azarnykh le prometió que, si le pagaba el equivalente a 51 mil pesos mexicanos (3 mil dóalres), lo colocaría en un puesto no combatiente. El trato incluía un contrato de un año y la obtención de la ciudadanía rusa. Pero tras recibir solo 10 días de entrenamiento militar, fue enviado directamente al frente.

Nos engañaron… esta mujer es una estafadora y una mentirosa”, afirma Omar en mensajes de voz enviados a periodistas de la BBC.

Amenazas y miedo en el frente

Cuando Omar intentó negarse a participar en una misión, relata que sus comandantes lo amenazaron con encarcelarlo o matarlo. Su contrato, que creía limitado a un año, fue renovado automáticamente bajo un decreto ruso de 2022 que permite extender el servicio militar hasta el final del conflicto.

Sin duda, moriremos aquí”, dice en uno de sus audios. En otro describe el horror cotidiano:

Muchas explosiones, muchos bombardeos… hay cadáveres por todas partes. He pisado cuerpos, que Dios me perdone”.

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Soldados extranjeros denuncian amenazas y contratos extendidos de forma forzada en el ejército ruso.Telegram.

Según su testimonio, cuando un soldado muere, el cuerpo es colocado en una bolsa y abandonado junto a un árbol.

Telegram como puerta de recltamiento

Una investigación del Servicio Mundial de la BBC señala a Azarnykh, una exprofesora rusa de 40 años, como una figura clave en el reclutamiento informal de extranjeros para el ejército ruso. A través de su canal de Telegram —con más de 21 mil suscriptores— publica mensajes llamativos sobre “contratos militares de un año”, “batallones internacionales de élite” y salarios que resultan inalcanzables en países empobrecidos.

La BBC identificó casi 500 documentos de invitación emitidos por Azarnykh, dirigidos principalmente a hombres de Siria, Egipto, Yemen, Marruecos, Nigeria e Irak. Estos documentos permiten a los destinatarios ingresar a Rusia con el fin de alistarse.

A Omar y otros 14 sirios, Azarnykh les ofreció un salario mensual equivalente a 42 mil 500 pesos mexicanos (2 mil 500 dólares) y un bono de inscripción de 85 mil pesos (5 mildólares). Los contratos estaban en ruso, idioma que ninguno entendía. Según Omar, ella confiscó sus pasaportes prometiendo tramitar la ciudadanía.

Muertos y desaparecidos

Doce familias declararon a la BBC que sus hijos, reclutados por Azarnykh, están muertos o desaparecidos. En Egipto, Yousef —nombre cambiado— cuenta que su hermano Mohammed estudiaba en Ekaterimburgo y enfrentaba problemas económicos. Una mujer llamada Polina le ofreció ayuda, alojamiento y un trabajo que le permitiría continuar sus estudios.

“De repente, lo enviaron a Ucrania. Se encontró luchando”, relata Yousef. La última llamada de Mohammed fue el 24 de enero de 2024. Casi un año después, la familia recibió imágenes de su cuerpo. Había muerto meses antes.

Rusia y la necesidad de soldados

Desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, Rusia enfrenta pérdidas masivas. Según datos citados por la OTAN, más de un millón de soldados rusos han muerto o resultado heridos, y solo en diciembre de 2025 se habrían registrado 25,000 muertes.

Para sostener el esfuerzo bélico, las autoridades rusas han ampliado el servicio obligatorio, reclutado prisioneros y ofrecido incentivos económicos. Investigadores señalan que intermediarios reciben pagos por cada persona reclutada. Según testimonios, Azarnykh habría recibido alrededor de 5 mil 100 pesos mexicanos (300 dólares) por cada combatiente, aunque esto no pudo ser confirmado de forma independiente.

“Nada es gratis”

Con el paso del tiempo, el discurso de Azarnykh cambió. En publicaciones de 2024, reconocía que los reclutas “participarán en hostilidades” y mencionaba combatientes extranjeros muertos.

¿Pensaban que podrían conseguir un pasaporte ruso, no hacer nada y vivir en un hotel de cinco estrellas? Nada es gratis”, dice en un video de octubre de ese año.

En un mensaje de voz dirigido a la madre de un soldado, Azarnykh lanzó amenazas directas: “Te encontraré a ti y a todos tus hijos”.

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Familias de migrantes reclutados exigen respuestas tras la muerte y desaparición de sus hijos en Ucrania.Telegram.

Redes informales y reclutamiento global

Expertos sostienen que Azarnykh forma parte de una red más amplia de reclutadores informales. La BBC identificó otros canales de Telegram en árabe con ofertas similares, mientras que en Kenia, la policía desmanteló una presunta red que atraía jóvenes con falsas ofertas laborales para enviarlos a combatir en Ucrania.

Kateryna Stepanenko, investigadora del Instituto para el Estudio de la Guerra, explicó que algunas autoridades locales rusas ofrecen incentivos de hasta 68 mil pesos mexicanos (4 mil dóalares) a quienes recluten soldados.

Un regreso marcado por la guerra

Omar logró finalmente obtener la ciudadanía rusa y regresar a Siria. Dos de los hombres con los que sirvió murieron. Otros siguen desaparecidos.

Nos ven como números, como dinero; no como personas”, concluye. “No le perdonaremos lo que nos hizo”.