Descubren un nuevo mono con labios anaranjados y rostro de "máscara" en África

El likweli posee labios anaranjados, un rostro similar a una máscara y ya preocupa por su conservación

El Colobus congoensis fue identificado como una nueva especie de mono en el Congo.
El Colobus congoensis fue identificado como una nueva especie de mono en el Congo.Especial.

Un mono con labios anaranjados, rostro parecido a una máscara y un rugido único acaba de convertirse en una de las mayores sorpresas de la ciencia. Investigadores confirmaron el descubrimiento de una nueva especie de primate en la República Democrática del Congo, un hallazgo considerado excepcional por tratarse de apenas la quinta especie de mono identificada en África en los últimos 75 años.

Bautizado como Colobus congoensis, y conocido por las comunidades locales como likweli, este primate ya preocupa a los científicos. Aunque apenas fue descrito oficialmente, su población parece ser reducida y su hábitat ocupa una pequeña zona de bosque, por lo que los especialistas proponen clasificarlo como especie en peligro de extinción.

El  extraño mono con "máscara" en África

El hallazgo fue publicado en la revista científica Plos One y es resultado de varios años de investigación en el Parque Nacional de Lomami, una de las regiones con mayor biodiversidad de la República Democrática del Congo.

El mono posee un pelaje negro brillante y un rostro con apariencia de máscara.
El mono posee un pelaje negro brillante y un rostro con apariencia de máscara.Especial.

Los primeros indicios aparecieron en 2008, cuando conservacionistas lograron fotografiar a un misterioso mono que recorría el bosque. Una década después volvieron a observarlo y comenzaron una investigación para determinar si se trataba de una especie desconocida.

Los análisis morfológicos, genéticos y de comportamiento confirmaron que los investigadores estaban frente a un nuevo linaje de primates, al que nombraron Colobus congoensis en honor al país donde habita.

A simple vista destaca por su pelaje completamente negro, pero lo que más llama la atención es su rostro. Posee una franja naranja alrededor de la boca y los labios, pómulos grises y una piel oscura alrededor de los ojos que le da la apariencia de llevar una máscara.

También presenta una mancha blanca alrededor de la parte trasera del cuerpo y una larga cola que facilita su desplazamiento entre las copas de los árboles.

Otra característica que sorprendió a los científicos es su forma de comunicarse. Aunque sus rugidos recuerdan a los de otros colobos africanos, producen una combinación de sonidos y resoplidos con una estructura acústica propia, lo que ayudó a distinguirlos de especies emparentadas.

Los estudios indican que su pariente vivo más cercano es el colobo negro, aunque ambos quedaron separados hace entre 3.4 y 5.8 millones de años, lo que demuestra una larga historia evolutiva independiente.

Un descubrimiento histórico

Hasta ahora, los investigadores solo han documentado 114 avistamientos del likweli entre 2018 y 2022 dentro de una superficie aproximada de mil 700 kilómetros cuadrados de bosque cerrado entre los ríos Lomami y Lilo.

Ese territorio relativamente reducido hace pensar que la especie ha perdido gran parte de su hábitat natural, por lo que los especialistas recomendaron incluirla en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en la categoría En Peligro.

El descubrimiento también pone nuevamente al Parque Nacional de Lomami bajo los reflectores científicos. En esa misma región ya había sido identificada otra especie de mono, el lesula, en 2012, lo que confirma que el bosque congoleño sigue ocultando una enorme riqueza biológica.

Científicos proponen clasificar al likweli como especie En Peligro.
Científicos proponen clasificar al likweli como especie En Peligro.Especial.

Para los investigadores, encontrar una nueva especie de primate en pleno siglo XXI es un hecho extraordinario y demuestra que todavía existen grandes áreas del planeta cuya biodiversidad permanece sin documentar.

Los científicos también destacaron el papel de las comunidades locales, que desde hace años conocían a este mono con los nombres de likweli y kasaba nkoni, expresión que significa "el que sacude las ramas". Ese conocimiento tradicional fue clave para orientar las expediciones que finalmente permitieron confirmar uno de los descubrimientos zoológicos más importantes de los últimos años en África.