La deforestación en Brasil cayó en 2025 a su nivel más bajo en seis años

La Amazonía brasileña redujo su deforestación más de 23% respecto a 2024.

Ambientalistas cuestionan el respaldo del gobierno brasileño a nuevos proyectos petroleros.
Ambientalistas cuestionan el respaldo del gobierno brasileño a nuevos proyectos petroleros.Pexels.

La deforestación en Brasil, incluido en Amazonía, cayó el año pasado a su menor nivel desde 2019 y bajó por primera vez de la barrera del millón de hectáreas de vegetación perdida, indica un informe divulgado este miércoles.

Se trata de una buena noticia para el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a la reelección en octubre e hizo de la lucha contra la deforestación una bandera de gobierno.

El mandatario se comprometió especialmente a erradicar la tala ilegal de aquí a 2030.

La cobertura vegetal es clave para absorber dióxido de carbono y frenar el calentamiento global.

En 2025 se deforestaron casi 985.000 hectáreas en el gigante sudamericano, un 20,6% menos que el año anterior, según la red de monitoreo MapBiomas, que inició sus registros en 2019. De todos modos, el volumen equivale a cinco árboles talados por segundo en el caso de la Amazonía.

El dato no incluye las pérdidas por incendios, aunque el año pasado los fuegos también se redujeron drásticamente tras batir récords en 2024.

La reducción de la tala alcanzó a todos los biomas del país, incluido la Amazonía, donde se redujo un 23.5 por ciento año sobre año.

Vemos un aumento de acciones de fiscalización y sanciones que tienen una correlación directa con la caída de la deforestación en todos los biomas brasileños", dijo a la AFP Marcos Rosa, coordinador técnico de la red de vigilancia ambiental.

Según Rosa, 65 por ciento de las zonas donde MapBiomas identificó alertas sobre pérdida de vegetación fueron objeto de acciones concretas de las autoridades en 2025.

Esa relación había sido 54 por ciento en 2024 y solo 5 por ciento en 2019, durante el primer año de la presidencia del ultraderechista Jair Bolsonaro, un escéptico del cambio climático y aliado del poderoso agronegocio.

"Cinco árboles por segundo"

Aun así, el ritmo de destrucción sigue siendo significativo.

En la Amazonía, la mayor selva tropical del planeta, se perdieron "cerca de cinco árboles por segundo", según MapBiomas.

El bioma más golpeado volvió a ser el Cerrado, una vasta sabana rica en biodiversidad, al sur de la Amazonía. Concentró por sí sola más de la mitad de la deforestación del país.

MapBiomas, que agrupa universidades, oenegés y empresas tecnológicas, atribuye casi toda la pérdida de vegetación a la expansión agropecuaria.

Lula quiere mostrar resultados ambientales de cara a las urnas y meses después de la conferencia climática COP30 de la ONU en la ciudad amazónica de Belém.

El presidente brasileño, sin embargo, ha sido criticado por los ecologistas por su apoyo a un enorme proyecto de exploración petrolera frente a la desembocadura del río Amazonas.

Este miércoles, además, tiene previsto anunciar inversiones para nuevas perforaciones en un campo petrolero en la Amazonía.

Las cifras de deforestación también contrastan con un paquete de leyes aprobado la semana pasada por la Cámara de Diputados que según ambientalistas debilita los controles contra la deforestación.

Las iniciativas, impulsadas por la bancada ruralista, aún deben ser votadas en el Senado.

Con información de AFP.