De casa natal de Hitler a comisaría para evitar cultos neonazis

"Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan", se lee en piedra conmemorativa.

La casa natal del exdictador alemán Adolf Hitler
Agentes de policía, periodistas e invitados asisten a la ceremonia de inauguración en el patio de la casa natal del exdictador alemán Adolf Hitler, convertida en comisaría de policíaAFP

Durante décadas, turistas, historiadores y simpatizantes de la extrema derecha coincidieron frente a una discreta casa del siglo XVII en Braunau am Inn, una pequeña ciudad austríaca cercana a la frontera con Alemania. Allí, el 20 de abril de 1889, nació Adolf Hitler, el hombre que desencadenó la Segunda Guerra Mundial y cuyo régimen provocó uno de los mayores genocidios de la historia.

Este miércoles, ese inmueble dejó de ser únicamente un símbolo del pasado para convertirse en un mensaje político hacia el futuro.

Austria inauguró oficialmente una comisaría de policía en la casa natal de Adolf Hitler, una decisión con la que el Gobierno pretende terminar con las peregrinaciones de grupos neonazis y enviar una señal inequívoca de rechazo al nacionalsocialismo.

Quien hubiera visitado el edificio hace algunos años difícilmente lo reconocería hoy.

El antiguo revestimiento amarillo desapareció para dar paso a una sobria fachada blanca, mientras que sobre la entrada ahora destaca el escudo de la policía austríaca.

Sin embargo, un elemento permanece intacto como recordatorio permanente de la tragedia que marcó al siglo XX.

En la acera continúa la piedra conmemorativa donde puede leerse...

Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan".

Ahora, junto a esa inscripción, aparece también el símbolo de la policía, reflejando la nueva identidad del inmueble.

Casa Braunau, Austria
Fotografía del 20 de septiembre de 2012 en Braunau, Austria y (a la derecha) la misma casa natal en Braunau el 22 de julio de 2026.AFP

Un edificio para impedir el culto a Hitler

La transformación del inmueble no responde únicamente a una remodelación arquitectónica.

Durante años, la vivienda fue considerada un lugar de peregrinación por simpatizantes del nazismo que acudían para fotografiarse o rendir homenaje al dictador.

Con una inversión cercana a 20 millones de euros, el Gobierno austríaco decidió darle un uso completamente distinto.

Además de albergar una comisaría, el edificio será sede de la Academia de Seguridad, donde futuros agentes recibirán formación en derechos humanos, una decisión cargada de simbolismo.

El jefe del departamento de Historia del Ministerio del Interior, Stephan Mlczoch, resumió el objetivo de la intervención.

El objetivo era prevenir cualquier relación con Adolf Hitler y así despojarlo de esa mística".

El historiador recordó además que Hitler apenas permaneció unas semanas en esa vivienda antes de que su familia se mudara.

Historia marcada por décadas de controversia

La decisión de convertir la casa en instalaciones policiales no fue sencilla.

Desde 1912 el inmueble pertenecía a una familia privada y, décadas más tarde, el Estado lo alquiló para instalar un centro destinado a personas con discapacidad, precisamente uno de los colectivos perseguidos durante el régimen nazi.

Su última propietaria rechazó vender el inmueble y se opuso a cualquier transformación.

La disputa obligó al Parlamento austríaco a aprobar una legislación especial en 2016, permitiendo la expropiación por razones de interés público.

Tres años después, la Corte Suprema confirmó la compra del edificio por 810 mil euros, poniendo fin a un largo litigio.

Antes de decidir su destino definitivo se analizaron múltiples alternativas.

Los especialistas descartaron convertirlo en museo porque ello podría reforzar su atractivo entre grupos extremistas.

También rechazaron demolerlo.

La conclusión fue que Austria debía enfrentar su pasado, no borrarlo.

El alcalde de Braunau, Johannes Waidbacher
El alcalde de Braunau, Johannes Waidbacher, habla con los medios de comunicación el 16 de julio de 2026 durante una rueda de prensa en el interior de la casa natal del exdictador alemán Adolf HitlerAFP

"Braunau se enfrenta a su historia"

Durante la ceremonia inaugural, realizada ante un centenar de invitados y acompañada por una orquesta, el alcalde Johannes Waidbacher destacó el significado del proyecto.

Esta inauguración muestra que la ciudad de Braunau se enfrenta a su historia, que asume sus responsabilidades".

El funcionario expresó además su deseo de que la nueva etapa aporte tranquilidad a los habitantes.

Un poco de serenidad" y demostrar "que se puede mirar hacia el futuro".

Aunque las autoridades consideran que la nueva función del edificio reducirá el atractivo del lugar para los grupos radicales, no todos están convencidos.

Robert Eiter, representante del Comité Austríaco de Mauthausen, organización integrada por sobrevivientes y familiares de víctimas del Holocausto, considera que el problema va más allá de la remodelación.

Esta transformación no disuadirá a ningún neonazi tentado por la peregrinación".

También expresó dudas sobre la capacidad de las fuerzas de seguridad para neutralizar definitivamente el simbolismo del inmueble.

El mundo no se olvidará de dónde nació el peor asesino en masa de la historia. Wikipedia no cambiará sus entradas".

Para el activista, el riesgo de que el edificio siga atrayendo visitantes extremistas continuará existiendo, independientemente del nuevo uso administrativo.

Un país que sigue dialogando con su memoria

La inauguración ocurre en un momento especialmente delicado para Austria.

Mientras el país intenta reforzar el mensaje de rechazo al fascismo, la extrema derecha registra un crecimiento sostenido en las encuestas.

De acuerdo con un sondeo publicado por el diario Kronen Zeitung, el partido FPÖ, fundado tras la Segunda Guerra Mundial por antiguos integrantes del nazismo y actualmente en la oposición, alcanza 38% de intención de voto, muy por encima del respaldo obtenido en las elecciones legislativas de 2024.

El contexto vuelve especialmente simbólica la transformación de la casa donde nació Hitler.

El edificio de Braunau am Inn difícilmente dejará de aparecer en los libros de historia.

Sin embargo, Austria pretende que quienes crucen ahora esa puerta no encuentren un santuario del pasado, sino una institución dedicada a proteger el Estado de derecho.

La piedra que recuerda que "Millones de muertos nos lo recuerdan" permanece en el mismo sitio, pero el mensaje que la rodea ha cambiado.

Donde antes algunos buscaban rendir culto a una de las figuras más oscuras del siglo XX, hoy funciona una comisaría cuyo propósito es recordar que la memoria histórica también puede defenderse desde las instituciones.

Temas: