Bulgaria adopta el euro y celebra su ingreso a la eurozona

Celebraciones en Sofía por la adopción de la moneda única europea, pero hay debate por precios en medio de tensión política.

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Una persona entrega cambio en euros a clientes que compran en la tienda Fantastico, el día de la adhesión del país a la eurozona, en Sofía, Bulgaria.REUTERS

Bulgaria celebró este jueves la entrada del euro como moneda oficial con una proyección de monedas en la fachada del banco central en Sofía y fuegos artificiales, en un giro histórico que destierra al lev y convierte al país en el miembro número 21 de la eurozona.

Desde la medianoche, el euro comenzó a circular formalmente en el país balcánico, que se integró a la Unión Europea en 2007 y llevaba años intentando cumplir los criterios necesarios para adoptar la moneda única. La decisión amplía a más de 350 millones el número de europeos que utilizan el euro, según datos citados por las autoridades europeas y el propio bloque monetario.

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Un cajero devuelve el cambio en euros a los clientes que compran en la tienda Fantastico, el día de la adhesión del país a la eurozona.REUTERS

El Consejo de la Unión Europea y el Banco Central Europeo fijaron el tipo de conversión en 1 euro = 1.95583 levas, el mismo nivel central que Bulgaria mantenía dentro del mecanismo cambiario ERM II desde 2020, lo que facilitó la transición al estar el lev ya anclado al euro.

La adopción del euro también otorga a Bulgaria un asiento en el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, responsable de fijar los tipos de interés del área monetaria, en un paso que amplía la influencia del país en la política monetaria europea.

En las calles de Sofía, algunos ciudadanos recibieron con optimismo el cambio. “Nuestro dinero estará en una moneda diferente: si tenía 10.000 levas, ahora tendré 5,100 euros. Es lo mismo. Y creo que será mejor”, dijo Stefan Bisterkov, instructor de conducción.

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Un hombre paga en euros mientras compra en la tienda Fantastico, el día de la adhesión del país a la eurozona, en Sofía, Bulgaria.REUTERS

Antonia Tsvetkova, joyera, también expresó confianza en la transición: “Mis expectativas con la adopción del euro son positivas. No creo que haya nada de qué preocuparse, todo lo contrario. Solo nos beneficiará y nos resultará más útil”. Agregó que quienes viajen al exterior ya no tendrán que convertir divisas: “Quien salga de viaje no tendrá problemas para cambiar moneda, ahora todo será normal”.

Sin embargo, la entrada al euro llega en un contexto de fuerte tensión política. El país enfrenta desconfianza hacia su clase dirigente y protestas recientes vinculadas a la crisis de gobernabilidad, un clima que alimenta el escepticismo en parte de la población.

Otra preocupación recurrente es el posible aumento de precios, un temor observado en transiciones similares en otros países, aunque economistas señalan que el impacto inmediato debería ser limitado debido al anclaje previo del lev. En todo caso, el debate público sigue dividido entre quienes ven estabilidad y quienes temen pérdida de control y encarecimiento del costo de vida.