Vinculan calor con alza de homicidios; violencia armada en EU
Especialistas concluyeron en dos estudios por separado que en días en los que la temperatura era superior en 10 grados centígrados al promedio, los tiroteos aumentaron entre 34 y 42 por ciento

WASHINGTON.
Desde la matanza en la primaria Robb de Uvalde, Texas, hasta el tiroteo en un hospital de Tulsa, Oklahoma, la reciente ola de violencia con armas de fuego en Estados Unidos apoya una tendencia que los policías observan desde hace tiempo: los asesinatos aumentan cuando hace calor.
David Hemenway, profesor de políticas sanitarias en la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, en 2020 coescribió un artículo para la revista Injury Epidemiology en el cual examinó lo sucedido en Chicago entre 2012 y 2016.
Con base en informes del diario Chicago Tribune, Hemenway determinó la cantidad de tiroteos producidos cada día en ese lapso y luego los comparó con la temperatura diaria, la humedad, la velocidad del viento, la diferencia de temperatura con respecto al promedio histórico y las precipitaciones.
Una de las conclusiones del trabajo fue que en los días hábiles en que la temperatura era superior en 10 grados centígrados al promedio, los tiroteos aumentaban 34% y en los días festivos o los fines de semana se acrecentaban en 42 por ciento.
También hallaron que una temperatura 10 °C más alta que el promedio aparecía asociada con una tasa de tiroteos 33.8% más elevada.
Otro artículo reciente, dirigido por Leah Schinasi, de la Universidad de Drexel, y publicado en el Journal of Urban Health, analizó los delitos violentos en Filadelfia.
Encontraron que los delitos violentos ocurrían con mayor frecuencia en los meses más cálidos (de mayo a septiembre).
A su vez, durante los meses más fríos (de octubre a abril), cuando las temperaturas alcanzaban los 21°C las tasas diarias de delitos violentos crecían 16% en comparación con los días en que la temperatura se situaba en la media de la época, es decir en 6 °C.
Hemenway cree que podrían ser ciertas dos hipótesis: que cuanta más gente hay al aire libre, más posibilidades existen de interacciones hostiles y que el propio calor hace que las personas sean más agresivas.
Controlan armas de asalto países desarrollados
Después de que un hombre británico mató a 16 personas en 1987, en Reino Unido se prohibieron las armas semiautomáticas como las que había usado. Lo mismo se hizo en 1996 con la mayoría de las pistolas, tras un tiroteo dentro de una escuela. Ahora, el país tiene una de las tasas más bajas de muertes vinculadas a las armas en el mundo.
En Australia, una masacre en 1996 dio lugar a un desarme obligatorio en el que, según algunos cálculos, hasta un millón de armas de fuego fueron fundidas.
Desde entonces, el índice de tiroteos masivos descendió de uno cada 18 meses a sólo uno en 26 años, hasta ahora.
Canadá también endureció las leyes relacionadas con el control de armas después de una matanza en 1989.
Lo mismo hizo Alemania, en 2002, Nueva Zelanda, en 2019, y Noruega, el año pasado.
Sólo Estados Unidos, cuya tasa de tiroteos masivos y la gravedad de éstos no tienen paralelo fuera de las zonas de conflicto, se ha rehusado de manera sistemática a responder con leyes para el control de armas.
A pesar de que esas restricciones siempre han comportado cierta controversia, en otros países, la mayoría fueron bien recibidas por los electores.
— Max Fisher / The New York Times Company
