Nueva York elige entre la experiencia de Cuomo y el giro progresista de Mamdani
Cuomo y Mamdani se juegan la candidatura demócrata a la alcaldía de Nueva York; la votación definirá la estrategia contra Trump y el alivio al costo de vida.

Las primarias demócratas Nueva York de este martes decidirán quién se enfrentará al presidente republicano Donald Trump desde la alcaldía de la ciudad más grande de Estados Unidos y quién tendrá que aliviar un costo de vida que pulveriza bolsillos.
Entre doce aspirantes, el exgobernador Andrew Cuomo, de 67 años, y el asambleísta Zohran Mamdani, de 33, lideran las encuestas en una batalla que funciona como anticipo de la dirección que el Partido Demócrata adopte rumbo a 2026.

El retorno de Cuomo
Cuomo dimitió como gobernador en 2021 tras un informe que documentó denuncias de acoso sexual de once mujeres, acusaciones que sigue negando.
Cuatro años después reivindica su “experiencia de crisis” para gobernar una ciudad golpeada por alquileres que superan 6 mil dólares en Manhattan, un sistema de transporte envejecido y recortes federales a programas sociales. Respaldado por el expresidente Bill Clinton y por el exalcalde Michael Bloomberg —quien destinó 8.3 millones al comité que lo respalda—, el tres veces gobernador promete “gestión sin improvisaciones” frente a Trump.
En los debates criticó a Mamdani por “no haber administrado nada de escala” y advirtió que la presencia de Trump en Washington “no permite aprender sobre la marcha”. Sus adversarios, sin embargo, recuerdan que una cuarta parte de los neoyorquinos vive en la pobreza y que esa desigualdad creció durante sus tres mandatos como gobernador.
Las encuestas de Emerson College le otorgan 35 % de primera preferencia, pero su margen se reduce cuando las boletas pasan al sistema de voto por orden de preferencia.

La ascendente figura de Mamdani
Nacido en Kampala —la capital de Uganda— y criado en Queens, Mamdani se describe como socialista democrático y cuenta con el respaldo de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio‑Cortez. Ha recaudado más donaciones pequeñas que cualquier candidato municipal en tres décadas y duplicó la suma total de Cuomo y del actual alcalde Eric Adams.
Su programa propone congelar los alquileres regulados, ofrecer transporte público gratuito y ampliar las guarderías universales, medidas que movilizan a un ejército de voluntarios jóvenes. Originario de una familia india y musulmán practicante, el asambleísta ha hecho del pluralismo religioso y cultural un eje de campaña, llamando a proteger el estatus de ciudad santuario frente a la agenda antiinmigrante federal.
La encuesta de Emerson lo vio subir de 1 % en febrero a 32 % en junio; en la octava ronda simulada de voto preferencial vence a Cuomo 52 a 48 %.
Su alianza con el contralor Brad Lander —progresista arrestado la semana pasada al defender a migrantes frente a ICE— podría ser clave, pues ambos piden a sus electores posicionarse como segunda opción. Mamdani replica las críticas sobre su juventud recordando que “nunca tuvo que dimitir por escándalos” y prometiendo “un Ayuntamiento que trabaje para la clase trabajadora, no para los donantes corporativos”.

Lo que está en juego para los demócratas
Más allá de la rivalidad personal, la primaria servirá como referendo sobre la estrategia partidista frente a un Trump que, ya reinstalado en la Casa Blanca, endurece la política migratoria y recorta fondos climáticos. Los centristas argumentan que un perfil negociador como el de Cuomo impediría pérdidas en los suburbios, mientras la izquierda defiende que la energía de base de Mamdani es indispensable para aumentar la participación.
El actual alcalde, Eric Adams, debilitado por pesquisas de corrupción y su acercamiento a Trump, competirá en noviembre como independiente, lo que podría fragmentar el voto progresista. El republicano Curtis Sliwa completa la boleta con un mensaje de “mano dura” que podría captar descontento si la interna demócrata deja fracturas. La memoria reciente de 2016, cuando Hillary Clinton perdió votos urbanos ante la apatía juvenil, obsesiona a los estrategas.
La participación anticipada roza los 380 mil sufragios, pero una ola de calor que alcanzará los 38 °C amenaza la afluencia final. Grupos comunitarios reparten agua y climatizadores portátiles en los colegios mientras organizaciones como Robin Hood alertan de que la pobreza ya alcanza al 25 % de los vecinos. Entre tanto, inquilinos relatan que una renta de tres habitaciones consume más de medio salario medio.
El complejo sistema de voto preferencial —en el que los peor ubicados se eliminan y sus papeletas se redistribuyen— podría demorar semanas el resultado oficial. Quien salga victorioso partirá como favorito en la general, pero también cargará con la responsabilidad de personificar la oposición municipal a Trump y de fijar el tono demócrata para los comicios legislativos de 2026.
Sea cual sea el veredicto, la ciudad deberá aprobar un presupuesto austero y negociar con un Congreso adverso. El próximo alcalde decidirá si aplica un “impuesto a los pied‑a‑terre” para financiar vivienda social, cómo retener la confianza de Wall Street sin agravar la desigualdad y qué hacer con miles de solicitantes de asilo que duermen en albergues improvisados.
dmr
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