Expolicía es condenado a cadena perpetua por extorsionar a menores con 'packs'
Lewis Edward fue condenado por extorsionar a al menos 200 menores en Reino Unido; manipulaba y amenazaba a menores de entre 10 y 16 años para enviarle contenido explícito haciéndose pasar como adolescente

Le justicia británica condenó este miércoles a cadena perpetua, de la que tendrá que cumplir al menos doce años de prisión, a Lewis Edward, un expolicía acusado por extorsiones de carácter sexual a más de 200 menores. En la red social Snapchat, Lewis se presentaba como un adolescente de 14 años.
Te recomendamos: Irán prohíbe trabajar a una docena de actrices... por aparecer en público sin velo
Tras haberse ganado la confianza de muchas chicas menores de edad, pidió a 210 de ellas, de entre 10 y 16 años, que le enviaran imágenes pornográficas que grababa de forma secreta. El expolicía, de 24 años, chantajeaba a muchas de sus víctimas, amenazándolas con contar todo a sus familias, obligando a las menores a enviarle más imágenes. Incluso llegó a amenazar a una joven con poner explosivos en su casa y matar a sus padres si no seguía con los envíos.
La jueza Tracey Lloyd-Clarke, registradora de Cardiff, dijo al tribunal que no podía obligar a Edwards a asistir al tribunal para recibir su sentencia. Al describir sus delitos, dijo que "el acusado tenía un patrón de comportamiento. Se puso en contacto en línea con una chica. En el juicio desarrollado en Cardiff (Gales), fueron escuchados los testimonios de algunas jóvenes que pensaron en suicidarse, que sufrieron depresión y que se autolesionaron.
"El acusado se hacía pasar por un niño de su misma edad. Preparaba psicológicamente a sus víctimas, manipulándolas hasta que recuperaba el control. Cuando sus víctimas no cumplían sus órdenes, las amenazaba hasta que hicieran lo que les decían [...] Incluso cuando le dijeron que la víctima se estaba autolesionando o tenía tendencias suicidas, el acusado no se detuvo", dijo.
Una niña le rogó a Edwards que dejara de exigirle imágenes y vídeos indecentes.
"Por favor, ¿puedes parar? Tengo mi GCSE (certificación de secundaria) mañana por la mañana, por favor, te lo ruego", le dijo. El tribunal escuchó cómo otra de las víctimas le contó a su padre lo que Edwards le había estado pidiendo. Tomó el teléfono de su hija y le envió a Lewis un mensaje que decía: "Este es el padre [de la niña]. Detente ahora. Lo que estás haciendo es ilegal". Edwards sólo respondió: "Jajaja".

La jueza añadió, sin embargo, que "no utilizó su cargo de policía para cometer estos delitos". Pero ella le dijo al tribunal que Lewis era la única persona responsable de sus crímenes. Dijo que la sentencia de Edwards se vio "agravada por el período de tiempo durante el cual se cometieron estos delitos, el número de víctimas, el número de imágenes, casi todas imágenes en movimiento".
"Pensaba que hablaba a un chico simpático que me quería y que me hacía sentir bien", dijo una de las jóvenes. "Le dije que no quería enviar más imágenes y me chantajeó amenazándome a mí y a mi familia. Estaba aterrorizada", explicó.
La policía de Gales del Sur admitió anteriormente que los delitos "dañarían la confianza del público en la actuación policial". Después de la sentencia, el subjefe de policía Danny Richards dijo que "no había lugar" en la fuerza para "cualquiera que abuse de la responsabilidad personal que tiene como oficial de policía".
"Entiendo que habrá gente preguntando cómo Edwards pudo haberse unido a la policía al mismo tiempo que cometía estos terribles crímenes", dijo. "Cuando se unió a la policía de Gales del Sur, su investigación de antecedentes era clara y no había nada que indicara que estuviera involucrado en delitos tan abominables contra niños", añadió.
Este caso se suma a una sucesión de escándalos en los que aparecen implicados policías en Reino Unido, entre ellos el secuestro, violación y asesinato de una joven, en 2021, por un agente en Londres, que fue condenado a perpetuidad. En este último caso de extorsión a menores, Lewis Edward se unió a la policía en Gales en 2021, para después dejar el trabajo. El condenado se declaró culpable de 138 delitos sexuales contra menores y de 22 de chantaje.
La investigación permitió establecer que había estado en contacto con sus víctimas en 30 ocasiones durante sus horas de servicio. Al dictar la sentencia, la jueza destacó que "no hay duda de que causó un daño considerable" a la institución, al tiempo que subrayó que fue la policía para la que trabajaba la que llevó a cabo la investigación y condujo al acusado ante la justicia.
dmr
EL EDITOR RECOMIENDA



