Estudio revela que los humanos somos monógamos por pobres

Manuel Lucas Matheu, sociólogo español, encontró una peculiar relación entre el comportamiento monógamo del ser humano y su situación económica de las personas

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MADRID.

¿En alguna ocasión te preguntaste por qué no tener una más de una pareja? pues el sociologo español Manuel Lucas Matheu, puede tener la respuesta a la interrogante.

Durante una serie de investigaciones realizadas en Madrid, el también investigador y presidente de la  Sociedad Española de Intervención en Sexología explicó que existe una gran tendencia a que las personas pobres no tengan otra pareja sexual y su vida sea totalmente monógama.

Los datos indican que las especies animales son monógamas porque no tienen tiempo ni recursos suficientes como para poder dedicarse a hacer cada año un cortejo.

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El especialista de 69 años de edad pone como ejemplo a diversos animales como el lobo gris o los pingüinos quienes viven solamente con una pareja durante toda su vida. 

Para realizar esta investigacion, tomó como referencia al atlas etnográfico de George P. Murdock, antropólogo que analizó más de 800 sociedades y el 80% de ellas no eran monogámicas.

Pese a esto, la cultura occidental y sus visiones económica y moral han extendido la monogamia, consideró Matheu.

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Según la información, las personas que tienen un alto poder adquisitivo suelen tener más tiempo para sí mismos, esto afecta a su relación con otras personas.

Los que no somos ricos no podemos ser monógamos secuenciales porque separarse y divorciarse conlleva un enorme daño económico. Y la poligamia también es muy caro, ni usted ni yo no la podemos permitir”, indicó el sexólogo.

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Estos informes fueron duramente criticados por la sociedad española que mayoritariamente es católica y cuya base social es la monógamia.

En este estudio también se especifica que las personas agresivas son más propensas a manifestar problemas con el sexo y cuando un ser humano se dedica a acumular riquezas o poder en grandes cantidades padece de lo que él llama “erótica del poder”, es decir que compensan su falta de satisfacción sexual con la acumulación.

EMB