Anciana argentina cuenta cómo hablar de Messi la salvó de ser secuestra por Hamás
Durante el asalto, Ester se encontraba en casa junto a sus familiares después de una cena grupal. Cuando los atacantes llegaron, ella respondió con valentía ante la pregunta por su familia, sin revelar su paradero.

Hace cinco meses, el kibutz Nir Oz fue testigo de un ataque terrorista perpetrado por Hamas que dejó una profunda huella en la comunidad. Ester Cunio, una residente de 90 años, aún recuerda con dolor aquel día del horror, cuando dos atacantes irrumpieron en su hogar y se llevaron a ocho de sus familiares como rehenes, dos de ellos sus nietos, quienes continúan cautivos en Gaza.
Durante el asalto, Ester se encontraba en casa junto a sus familiares después de una cena grupal. Cuando los atacantes llegaron, ella respondió con valentía ante la pregunta por su familia, sin revelar su paradero.
“Vos venís conmigo, acá no va a quedar gente. Todo esto va a ser fuego”, la amenazaron los milicianos de Hamás.
Ester cuenta que trató de mantener la calma y le dijo al hombre armado que era difícil comunicarse porque ellos hablaban árabe y ella un hebreo muy básico. “Yo hablo en argentino, en castellano”, les dijo.
¿Qué es Argentina?”, le respondió uno de los atacantes. “¿Vos mirás fútbol? Yo soy de donde es Messi”, dijo Esther.
¡Messi! ¡A mí me gusta Messi!”, fue la reacción eufórica del joven, y cambió el clima en la casa.
En ese momento, para sorpresa de la anciana, el atacante le entregó su rifle y se tomaron una fotografía juntos, capturando el momento de terror.
En la foto se ve a Ester sentada, seria, sosteniendo el arma con una mano y mientras con la otra hace la señal de victoria. El miembro de Hamás aparece encapuchado, con una bandera palestina bordada en su playera, y un dedo levantado.
“Entonces se fueron”, rememora Ester en un nuevo documental sobre la masacre, Voces del 7 de octubre, en el cual la anciana es un testimonio estelar del ataque.
Ahora espero que si él [Messi] sabe que yo lo mencioné y por él me salvé, ahora pediría por mis nietos que están encerrados, le pediría que por favor ruegue por Dios que se lo mande a él. Que trate de sacarlos, porque son chicos que valen oro”, pide la anciana Ester.
Secuestrados por Hamás
Entre los familiares secuestrados de la anciana argentina se encontraban David y Ariel Cunio, nietos de Ester, quienes aún permanecen en cautiverio junto con otros rehenes en Gaza. David fue secuestrado con su esposa e hijas, quienes fueron liberadas posteriormente en un intercambio de prisioneros. Mientras tanto, Ariel fue llevado junto a su novia.
David fue secuestrado por Hamás junto con su esposa, Sharon Alony Cunio, y sus hijas gemelas, Yuli y Emma, de tres años. La mujres fueron liberadas a cambio de prisioneros palestinos.
“Pelea por mí. No te rindas”, contó una vez liberada Sharon Alony Cunio sobre las últimas palabras que escuchó de parte de su marido.
Por favor, grita lo que yo no puedo gritar. Estoy aterrorizado”, le dijo su esposo, delgado, frágil y herido en una pierna.
Las negociaciones entre el gobierno de Benjamin Netanyahu y Hamas continúan, con la liberación de los rehenes como parte de las conversaciones. Según Israel, 130 personas siguen cautivas en Gaza, mientras que 31 habrían fallecido. Se espera que un eventual acuerdo también incluya un cese al fuego y la entrada de más ayuda humanitaria a la región.
El testimonio de Ester Cunio destaca la tragedia vivida por su familia y la necesidad urgente de encontrar una solución que ponga fin al conflicto y asegure la liberación de los rehenes aún en manos de Hamas.
ORP
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